La comisión a cargo del accidente de Adamuz habla de "un pequeño malentendido" con las piezas que cogió Adif y reclamaba Guardia Civil

Esas piezas no estaban en "el punto donde se sospecha que se produjo el descarrile" y son de menor importancia, señala Iñaki Barrón, presidente de la CIAF

Guardias civiles, el pasado enero en el accidente de Adamuz.
26 de febrero de 2026 a las 18:35h

El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Iñaki Barrón, ha salido al paso de la polémica por la retirada de piezas del accidente ferroviario de Adamuz y ha asegurado que existe “un pequeño malentendido” en torno a ese traslado. Según ha defendido, el material que se llevó Adif “no es crítico” y, en ningún caso, compromete el desarrollo de la investigación. Barrón además ha aclarado que las piezas retiradas “no estaban exactamente en el punto donde se sospecha que se produjo el descarrile”, lo que, a su juicio, rebaja la gravedad de lo ocurrido.

El presidente de la CIAF ha explicado que en torno al traslado de los denominados cupones de raíl “ha habido una parte de malentendido”. Y ha querido subrayar que “todo lo que intervenía directamente”, como las soldaduras que se rompieron, y que puede “aclarar las consecuencias y causas del descarrilo ya estaba precintado y reservado”. Es decir, los elementos considerados clave para esclarecer lo sucedido permanecían bajo custodia. No obstante, ha admitido que “había alguna pieza más que se quería preservar, aunque no son críticas, y ahí quizá ha habido un pequeño malentendido, pero no creo que sea una cuestión decisiva para el resto de la investigación”.

Barrón ha matizado que “todo el material es importante”, pero ha diferenciado entre lo importante y lo “crítico”. En ese sentido, ha sido claro: “No lo consideramos fundamental como para llevarse las manos a la cabeza. No hemos destruido nada, las piezas están y vamos a ver cómo procedemos para seguir la investigación”. Sus palabras llegan después de que la Guardia Civil denunciara ante la jueza instructora el traslado de rieles y soldaduras a la base de mantenimiento de Hornachuelos sin conocimiento judicial. Ese movimiento se produjo en la madrugada del 22 al 23 de enero, una vez finalizadas las labores iniciales de recogida de muestras, toma de fotografías y levantamiento de los cuerpos. A ello se suma que “se quiso recoger alguna pieza más”, pero ha restado relevancia a ese extremo. “No hay que ahondar mucho en eso”, ha señalado, insistiendo en que lo esencial es “saber qué es lo que aportan las piezas clave: la soldadura que se rompió y causó todo”.

Por su parte, Adif justificó la retirada de las piezas por “precaución”, argumentando que con el inicio de las obras de recuperación el 26 de enero esos restos “hubieran acabado en cualquier vertedero”. Tras la intervención judicial, la empresa puso a disposición una lista del material relacionado con el accidente que había estado en su poder. Más allá de la controversia, el presidente de la CIAF ha querido centrar el foco en el estado actual del análisis técnico. Ha recalcado que la investigación del siniestro de Adamuz se encuentra “en una fase muy preliminar” y ha definido lo ocurrido como un “accidente simple, pero muy complejo de destripar”.

La prioridad, según ha explicado, es determinar “cuál fue exactamente la mecánica del descarrile”. Y no será sencillo. “Es un tema técnico muy complicado que tenemos que analizar desde la CIAF para recomendar lo que sea necesario para que no vuelva a suceder". Barrón ha insistido en que la investigación “sigue su curso” y que todavía queda por esclarecer el elemento central: cómo se produjo exactamente el descarrilamiento. Solo a partir de ese análisis detallado podrán formularse recomendaciones que eviten que un episodio similar vuelva a repetirse.

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Pablo Fdez. Quintanilla

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