Una voz que canta con las manos: Lola, la corista que ha hecho historia en el Carnaval de Cádiz

Sorda desde la adolescencia y componente de pleno derecho del coro 'Al Garete', participa sin un trato diferenciado: "No interpreto para que las personas sordas entiendan lo que se canta, soy una componente más"

Lola Marín, en el centro del coro siendo una más.
10 de febrero de 2026 a las 17:21h

El coro Al Garete ha participado en el COAC de Cádiz de este año con una propuesta que incluye una apuesta decidida por la inclusión desde la normalidad y la participación plena. La formación, nacida en 2020 bajo la dirección de Juan Antonio Aragón Jiménez, cuenta actualmente con 40 voces, de las cuales once son femeninas, y se plantea como un espacio coral en el que todos sus integrantes encuentran oportunidades reales de expresarse.

Uno de los elementos que distingue a Al Garete es la participación de Lola Marín González, integrante sorda que canta con las manos. La pérdida auditiva, severa y degenerativa, le fue diagnosticada en la adolescencia, pero no ha supuesto un freno a su desarrollo personal y profesional. Licenciada en Magisterio y especializada en Mediación, trabaja actualmente como profesora de audición y lenguaje en educación especial y mediación comunicativa en el colegio de sordos de Jerez.

En el seno del grupo, Lola no recibe un trato diferenciado, sino que participa como una componente más. Durante los ensayos canta descalza para percibir las vibraciones de los instrumentos y del conjunto coral, conectando con la intensidad del canto a través del cuerpo.

Lola Marín, antes de actuar en el Gran Teatro Falla.

Lola explica su experiencia en el mundo de la música: "Estudié el Conservatorio Profesional y toco la flauta travesera. Desde los ocho años estoy tocando en una banda, ahora mismo toco en la de Maestro de Dueñas, en El Puerto. Profesionalmente soy maestra de Educación Especial". Sobre su participación en el COAC cree que puede ser algo pionero: "De persona sorda no conozco ningún otro caso que lo haya hecho como yo. Nosotros lo que hemos intentado es que cambiara un poco el concepto… que sea la propia persona sorda quien desde dentro del coro dé también el mensaje".

La intérprete detalla cómo adapta su manera de cantar: "No canto con la voz, lo hago con las manos. Soy una componente más del coro, con mi tipo adaptado para que se vieran bien las manos. Estaba en un lugar estratégico, justo en el centro, y la idea era que no fuera una persona externa al coro, sino parte del conjunto. No interpreto para que las personas sordas entiendan lo que se canta". Sobre la experiencia de interpretar las letras, añade: "Cuando te aprendes una canción, lleva una melodía que activa áreas cerebrales que ayudan a la mejoría. Aunque soy competente en lengua de signos, para adaptarlo a una canción hay que interpretar el significado más que el texto literal".

Lola Marín, cantando con su coro.

Lola describe su paso por el Gran Teatro Falla como una experiencia muy positiva: "Ha sido la primera vez y he estado encantada. La gente me ha acogido desde el primer momento y me han tenido en cuenta. Volvería sin duda. Ya no me pienso ir del coro nunca". Sobre la valoración del concurso, aclara: "Que el coro haya pasado o no de fase es secundario. Lo importante ha sido disfrutar y hacer el canal un poquito más inclusivo de verdad".

Un coro con un carácter muy inclusivo

En esta edición, la dirección del grupo recae en Manuel Picado, que debuta en el universo del Carnaval gaditano. Docente de profesión y formado en piano y canto, asumió la responsabilidad musical del coro en septiembre pasado. La autoría de la música corresponde a Alberto Pulido Morejón, estudiante de Medicina, guitarrista y escritor, mientras que las letras llevan la firma de José Carlos Armario Hita, médico y académico.

El director Manuel Picado resume la filosofía de Al Garete: "Es un coro especial porque aquí cantan todos. No se trata solo de inclusión; la superación de cada miembro ha supuesto un cambio drástico en música, interpretación y exteriorización. La pedagogía aplicada en los ensayos favorece el crecimiento como músicos y como personas, algo que repercute directamente en el coro".

El caso de Lola evidencia que la inclusión en el coro no es puntual ni testimonial. Participa de manera activa y permanente, integrando la lengua de signos como una voz más dentro del conjunto coral, y simboliza la apuesta de Al Garete por un Carnaval que sea accesible y participativo para todos, sin excepciones.

Sobre el autor

Francisco J. Jiménez

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