Las cofradías de Cádiz celebraron su Vía Crucis conjunto, que este año estuvo presidido por el Cristo de la Misericordia, una imagen de gran devoción en la ciudad. La hermandad optó por situarlo en posición vertical, permitiendo que su imponente presencia inundara todos los espacios por los que transitó, especialmente en el Cádiz más antiguo y de mayor sabor.
Apenas concluida la gran fiesta del Carnaval, la ciudad gaditana se sumergió de lleno en la Cuaresma con este rezo penitencial en el que el Crucificado de Buiza procesionó en una preciosa canastilla llegada desde Benalmádena. Fue portada por 60 personas y pertenece a la cofradía del Nazareno, que la utiliza en las procesiones de la Virgen de la Cruz, Patrona de la localidad malagueña.
Intención especial y cuidada estética
El Vía Crucis de 2026 tuvo una intención especial por los damnificados de las borrascas que han afectado a distintos municipios de la provincia y por las víctimas del accidente ferroviario de Adamúz.
Exornado con flores moradas, el conjunto paso-Cristo ofreció una estampa sumamente elegante y armoniosa, de la que disfrutó el numeroso público que acompañó a la imagen durante todo el recorrido. A las 19:20 horas hacía su entrada en la Catedral, cuando la luz de la tarde aún dominaba el horizonte gaditano.
La Archicofradía de la Palma diseñó los traslados con especial esmero, sin dejar espacio a la improvisación y cuidando cada detalle estético para alcanzar la excelencia visual. El cortejo estuvo formado por más de 400 personas, 140 de ellas hermanos de la corporación.
Rezo en la Catedral
El rezo comenzó en la Seo en torno a las 20 horas, con la imagen colocada en el presbiterio, donde permaneció durante todo el acto. Las catorce estaciones fueron leídas por representantes eclesiásticos, del ámbito judicial, medios de comunicación y del mundo cofrade.
El acto culminó con la intervención del administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Ramón Darío Valdivia Giménez, para quien fue su primer Vía Crucis gaditano tras su reciente nombramiento episcopal.
El acompañamiento musical corrió a cargo de la capilla San Pablo de Cádiz y de la del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, perteneciente a la hermandad de la Vera Cruz de San Fernando, poniendo el broche sonoro a una cita que marcó el inicio pleno de la Cuaresma en la capital gaditana.
