La presidenta de los médicos de Cádiz: "Aquí no hay más agresiones, hay más conciencia y denuncias"

Felicidad Rodríguez aborda los principales retos del sistema sanitario, desde la falta de especialistas y el intrusismo hasta el desgaste profesional y la necesidad de reforzar la relación médico-paciente

Felicidad Rodríguez, presidenta del Colegio de Médicos de Cádiz.
28 de marzo de 2026 a las 08:25h

La violencia contra los profesionales sanitarios en la provincia de Cádiz ha alcanzado en 2025 su nivel más alto desde que existen registros. Las 52 agresiones denunciadas ante el Colegio de Médicos de Cádiz (Comcadiz) no solo duplican las cifras del año anterior, sino que dibujan un escenario preocupante en el que la intimidación, los insultos y las coacciones forman parte creciente del día a día de la consulta. Pero los datos oficiales, advierten desde la propia institución, apenas reflejan una parte del problema.

"Es un problema grave porque hay muchas denuncias, pero hay muchísimas agresiones —sobre todo amenazas— que no se denuncian. Los datos que tenemos son casi la punta del iceberg y es un tema que nos preocupa mucho", subraya a lavozdelsur.es la presidenta del colegio, Felicidad Rodríguez.

La presidenta del Colegio Medico de Cádiz, en su despacho.   REYNA

El perfil más habitual de la víctima es el de una médica joven, menor de 35 años, que ejerce en atención primaria. De las 52 agresiones registradas, 34 tuvieron como víctima a mujeres, que en su mayoría sufren amenazas, coacciones, insultos o vejaciones más que agresiones físicas directas. Aun así, ocho profesionales resultaron heridos y siete necesitaron baja laboral. La mayor parte de estos episodios se concentran en centros de salud, donde la presión asistencial y las expectativas de los pacientes generan un caldo de cultivo especialmente delicado. Las discrepancias con la atención recibida y los tiempos de espera siguen siendo los principales detonantes de estos episodios.

Rodríguez insiste en que el foco no debe ponerse únicamente en los casos más graves, sino también en esa violencia cotidiana que tiende a normalizarse. "No solamente las agresiones físicas. Las amenazas, los insultos, las coacciones también son agresiones que no hay por qué soportar, porque no va en el trabajo tener que sufrirlas. Y eso también pedimos que se denuncie", recalca.

Para la presidenta del Comcadiz, la infradenuncia es uno de los grandes obstáculos a la hora de abordar el problema: "En el momento en que se produzca cualquier agresión, el profesional debe ponerse en contacto inmediatamente con el colegio para que la asesoría jurídica se ponga a su servicio. No se puede dejar pasar, porque creemos que es la única manera de solucionarlo".

Felicidad Rodríguez aborda diferentes temas en la entrevista.   REYNA

El colegio ha intensificado en los últimos meses sus campañas de concienciación, como la iniciativa Ante Agresiones Actúa, con la que pretende combatir esa tolerancia social hacia comportamientos violentos que, según denuncian, se ha ido instalando en determinados entornos asistenciales. "No vamos a tolerar ni una sola agresión. Tenemos que ser intolerantes ante esta lacra, porque la tolerancia es aliada de la violencia", afirma Rodríguez.

En este sentido, destaca también el trabajo conjunto con las fuerzas de seguridad: “Trabajamos mucho en la prevención con la Policía Nacional y la Guardia Civil, en saber manejar situaciones complicadas, en intentar anticiparnos a escenarios que pueden volverse conflictivos”.

Sin embargo, la presidenta del colegio advierte de que el problema no es exclusivo de Cádiz ni puede interpretarse de forma aislada. "A veces se dice que aquí hay más agresiones, pero no es que haya más, sino que hay más conciencia y más denuncia. Es un problema generalizado", explica. Y añade que la solución pasa también por una implicación más decidida de las administraciones públicas: "Por supuesto pedimos que se tomen medidas más severas, que se refuercen los mecanismos de protección, pero entendemos que también es nuestra obligación actuar, defender a nuestros colegiados y trabajar conjuntamente con todos los agentes implicados".

Más allá de las agresiones

Más allá de la violencia, Rodríguez sitúa este fenómeno dentro de un contexto más amplio de tensiones en el sistema sanitario. Entre ellas, menciona el desajuste en la planificación de especialistas, el debate sobre el Estatuto Marco o el intrusismo profesional. "No es que falten médicos, lo que falta en determinadas áreas son especialistas. Y eso es un problema de planificación a largo plazo", explica. También alerta del impacto que puede tener la falta de reconocimiento profesional: "Si los médicos sienten que no se valoran sus competencias, puede haber una fuga del sistema público, y eso pone en riesgo la sanidad·.

El desgaste emocional de los profesionales es otro de los factores que, a su juicio, agrava la situación. "El nivel de presión es continuo. Afortunadamente contamos con profesionales muy preparados, pero eso no evita que haya ansiedad, quemazón y un desgaste importante", reconoce. Desde el colegio se han puesto en marcha programas de apoyo para atender estas situaciones, conscientes de que la salud mental de los médicos es también un elemento clave en la calidad asistencial.

La doctora carga contra el intrusismo en la profesión.   REYNA

En paralelo, la presidenta señala que la relación entre médico y paciente también se ha visto afectada en los últimos años. "El acceso a información no contrastada a través de redes sociales influye mucho. Hay pacientes que llegan con ideas preconcebidas y eso puede generar conflictos", apunta. Aun así, reivindica el esfuerzo diario de los profesionales: “En la gran mayoría de los casos, el médico se esfuerza por mantener esa relación, incluso en entornos difíciles o hostiles”.

El intrusismo profesional es otro de los frentes que preocupa al Colegio de Médicos de Cádiz, que advierte de sus consecuencias directas sobre la seguridad de los pacientes. "El intrusismo es un problema creciente que puede repercutir directamente en la seguridad del paciente”, señala Felicidad Rodríguez, quien alerta de que esta práctica se está extendiendo especialmente en ámbitos como la medicina estética. "Hay profesionales no médicos realizando actuaciones que, por ley, corresponden exclusivamente al médico, pero lo más preocupante es que incluso personas sin ninguna formación sanitaria están llevando a cabo intervenciones que suponen un riesgo importante".

En este contexto, el mensaje del Colegio de Médicos de Cádiz es claro: tolerancia cero frente a cualquier forma de agresión y una llamada directa a la denuncia como herramienta imprescindible para visibilizar y combatir el problema. "Nuestra principal misión es defender a nuestros médicos y médicas, atender sus necesidades y estar a su lado en todo momento", concluye Rodríguez. 

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Francisco J. Jiménez

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