El Consejo Municipal de la Mujer ha conmemorado este domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, con un acto institucional celebrado a las puertas de la Fundación Municipal de la Mujer, en la Plaza del Palillero, en Cádiz, donde se ha llevado a cabo la lectura de un manifiesto reivindicativo centrado en la lucha por la igualdad.
En el acto han estado presentes la concejala delegada de Igualdad, Políticas de Inclusión y LGTBI, Virginia Martín, así como otros concejales del Equipo de Gobierno y representantes de los grupos de la oposición. También han participado distintos colectivos y asociaciones que forman parte del Consejo Municipal de la Mujer, que cada año se suma a esta jornada de reivindicación y reflexión.
Con motivo del 8M, la Fundación Municipal de la Mujer ha organizado una agenda de actividades que este año pone el foco en un mensaje directo: “la igualdad real empieza en casa”. Bajo el lema “Cuidar es una responsabilidad común. Conciliar es un derecho, no un favor”, el Ayuntamiento impulsa una campaña que busca situar en el centro del debate público cuestiones como la corresponsabilidad en los cuidados, el reparto equilibrado de tareas y la garantía efectiva del derecho a la conciliación.
Manifiesto completo
Durante el acto se procedió a la lectura del manifiesto elaborado para esta jornada. El texto arrancó con una declaración clara del sentido de la fecha: “Hoy, 8 de marzo, no celebramos: Conmemoramos. Conmemoramos la lucha histórica de las mujeres que nos antecedieron, de quienes alzaron la voz cuando hacerlo costaba la libertad, el trabajo o la vida”.

El manifiesto subrayó que la igualdad no debe entenderse únicamente como un marco legal, sino como una base imprescindible para el desarrollo de las futuras generaciones. En este sentido, se destacó que “la igualdad no es solo un conjunto de leyes escritas en un papel, es el cimiento sobre el cual las niñas de hoy construye su visión del mundo”.
El documento también incidió en que un sistema que reconozca legalmente la igualdad contribuye a eliminar barreras como el techo de cristal, favorece la independencia económica mediante la igualdad salarial y normaliza la presencia de mujeres en puestos de liderazgo y toma de decisiones.
Durante la lectura se incluyeron reivindicaciones específicas como la denuncia de la situación de las mujeres con discapacidad. Desde la asociación Agadi se alertó sobre “la doble y sistemáticas que sufren las mujeres con discapacidad relegadas históricamente a la invisibilidad, al silencio y a la exclusión”, reclamando derechos, recursos y políticas públicas que garanticen su autonomía, seguridad y participación plena.
El manifiesto también abordó otras realidades estructurales que afectan a la igualdad de género. En este sentido, se afirmó que “el sistema prostituciones y la explotación sexual constituya formas de violencia estructural que perpetúan la desigualdad”, subrayando que la erradicación de la trata y el fin de la explotación sexual son condiciones indispensables para avanzar hacia una igualdad real.
La lectura concluyó con un mensaje que mezcla reivindicación y esperanza: “Hoy tendría que ser un gran día, pero no lo es porque siguen asesinándonos y maltratándonos a nosotras y a nuestros hijos… seguiremos mientras tengamos fuerzas y lo dejaremos en herencia para las que viene detrás”.
Una jornada de memoria y reivindicación que vuelve a recordar que el 8M sigue siendo, sobre todo, un día para exigir avances reales en igualdad.


