Luto oficial en Cádiz por la muerte de Tere Torres, referente de la moda y propietaria del Café del Levante

Sevillana, era hija adoptiva de una ciudad de la que estaba profundamente enamorada y a la que llegó en 1976

Teresa Torres, en el Café del Levante, durante una entrevista con lavozdelsur.es en 2022.
24 de enero de 2026 a las 20:15h

El Ayuntamiento de Cádiz ha decretado un día de luto oficial por el fallecimiento de Tere Torres, Hija Adoptiva de la Ciudad de Cádiz, una figura muy querida y reconocida en la vida social y cultural de la capital gaditana. Como muestra de respeto y homenaje, las banderas ondearán a media asta durante toda la jornada del domingo, según ha informado el propio Consistorio a través de sus canales oficiales.

Tere Torres, nacida en Sevilla, llegó a Cádiz en 1976, ciudad en la que desarrolló gran parte de su trayectoria profesional y personal y con la que mantuvo un vínculo profundo durante décadas. Desde entonces, su nombre quedó estrechamente ligado a la vida cotidiana de la ciudad, convirtiéndose en un referente no solo empresarial, sino también humano.

Reconocida como una de las grandes figuras de la moda andaluza, Tere Torres destacó por su carácter emprendedor y su capacidad para marcar estilo. Además, fue la propietaria del Café del Levante, ubicado en la calle Rosario, un establecimiento emblemático que abrió sus puertas en 1992 y que con el paso de los años se convirtió en un punto de encuentro habitual para gaditanos y visitantes.

Su cercanía, su compromiso con la ciudad y su amor declarado por Cádiz la convirtieron en una persona muy querida por la ciudadanía. Ese cariño fue correspondido institucionalmente en 2022, cuando recibió el título de Hija Adoptiva de la Ciudad de Cádiz, un reconocimiento otorgado por su extensa trayectoria y por la huella que dejó en la vida cultural y social de la capital.

Como explicaba ella misma en lavozdelsur.es, siempre se definió como una sevillana profundamente enamorada de Cádiz, una ciudad que se convirtió en su refugio vital desde muy joven. “Quería que me dieran el carné de conducir para poder venir aquí, Cádiz es mi paraíso”, confesaba en la entrevista, recordando cómo ese vínculo comenzó cuando apenas tenía 18 años y terminó marcando toda su trayectoria personal y profesional. Llegó definitivamente a la ciudad en 1976 y, desde entonces, desarrolló una vida ligada a la creatividad, la cultura y el emprendimiento.

En ese recorrido vital, el Café de Levante, abierto en 1992 en la calle Rosario, ocupa un lugar central. Torres relataba cómo el proyecto nació casi por casualidad, tras una etapa dedicada a la moda y al diseño, y cómo aquel antiguo bar de pescadores fue transformándose en un espacio cultural único, decorado por ella misma y lleno de recuerdos, fotografías y obras vinculadas a la literatura, el cine y la música. Por sus mesas pasaron figuras como Fernando Quiñones, Caballero Bonald, Paco de Lucía o Almudena Grandes, convirtiendo el local en punto de encuentro de creadores y amantes de la cultura.

La diseñadora también evocaba en lavozdelsur.es su pasión por el flamenco, un mundo al que estuvo ligada tanto desde la moda —vistiendo a artistas como Sara Baras o Mariana Cornejo— como desde la programación cultural del café. “El mundo flamenco es mi pasión”, afirmaba, subrayando esa capacidad casi intuitiva para rodearse de talento y crear vínculos duraderos. Una forma de entender la vida que explicaba por qué, para ella, Cádiz no fue solo un lugar donde vivir, sino un espacio al que amar y cuidar “para siempre”.

Sobre el autor

Pablo Fdez. Quintanilla

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