El exobispo Rafael Zornoza continúa oficiando misa en la iglesia de San Jorge, situada frente al estadio Santiago Bernabéu de Madrid, mientras se recupera de una intervención quirúrgica derivada del cáncer de riñón que padece. Zornoza fue apartado de la diócesis de Cádiz y Ceuta por el papa León XIV después de que en octubre pasado el diario El País revelara la existencia de una denuncia por abusos contra él, referida a hechos ocurridos cuando ejercía como rector del seminario de Getafe en la década de 1990. Actualmente reside en la capital, vinculado a la comunidad donde inició su ministerio sacerdotal y bajo el amparo de quien fuera primer obispo de Getafe, monseñor Golfín.
Tal y como adelanta eldiario.es, el prelado vive en un apartamento situado en la calle Eduardo Dato cuyo coste está siendo asumido por la Conferencia Episcopal. Fuentes episcopales sostienen que se trata de una práctica habitual cuando un obispo se retira y decide establecer su residencia fuera de la diócesis en la que ejercía.
Los obispos eméritos mantienen su asignación económica y, en determinados casos, continúan disponiendo de chófer y servicios auxiliares, dependiendo de cada diócesis. En el caso de Zornoza, se argumenta que aún no existe un proceso formal en marcha y que, por el momento, solo se tiene constancia de una investigación preliminar cuyos resultados no han sido publicados oficialmente. Sin embargo, dicha investigación sugiere al arzobispo de Sevilla —de quien depende Cádiz— la apertura de un proceso penal contra el prelado.
Sus misas
Según testimonios de fieles de la parroquia de San Jorge que recoge eldiario.es, Zornoza expresó que se siente abandonado por la Iglesia tras conocer las conclusiones preliminares de la Rota, calificando su declaración ante el tribunal como “un calvario”, pese a que el procedimiento se desarrolló respetando las garantías procesales. Tanto él como la persona denunciante fueron informados de la decisión del tribunal, que apreció “indicios sólidos de delito”.
Una vez que el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, remita su propuesta a Roma, corresponderá al Dicasterio para la Doctrina de la Fe determinar la apertura formal del proceso. De confirmarse este paso, el procedimiento se llevaría a cabo previsiblemente en el tribunal de la Rota de Madrid.
