La borrasca Leonardo ha vuelto a poner a prueba el litoral gaditano, combinando fuertes lluvias, viento intenso y pleamares que han alcanzado niveles extraordinarios en la madrugada de este miércoles. El Paseo Marítimo de Cádiz ha sufrido las consecuencias de esta combinación, con agua y espuma que han llegado a la calzada y a la arena, arrastrando piedras y restos de arena hacia la vía urbana.
La situación ha obligado a mantener la alerta roja por fenómenos costeros y lluvias, mientras los equipos de emergencia permanecen desplegados para supervisar la evolución del temporal y prevenir daños en infraestructuras y propiedades.
El impacto de la borrasca no se ha limitado a inundaciones superficiales. La fuerza del agua y el viento ha afectado a los chiringuitos ubicados en el paseo, dejando mesas, sillas y algunos cristales dañados, especialmente en los establecimientos del Grupo Potito. Los responsables municipales y de emergencias han recomendado precaución en la zona, ya que los episodios coinciden con pleamares altas y un coeficiente de mareas de 91, uno de los más elevados de las últimas semanas. Las autoridades advierten que este escenario podría repetirse en próximas mareas vivas, lo que aumenta el riesgo de nuevos incidentes.
El chiringuito Potito, en el ojo del temporal
El establecimiento más afectado es uno de los chiringuitos del Grupo Potito, situado frente al edificio Reina Victoria. Su propietario, Miguel Ángel Sánchez, explica a lavozdelsur.es, pese a los daños, se está actuando con rapidez para minimizar los riesgos: "Lo que estamos haciendo ahora es reforzar la estructura desde abajo y retirar la arena acumulada. Ha habido un poco de hundimiento en algunas paredes, pero esperamos que, con las medidas que tomemos, la situación mejore", señala, manteniendo la cautela ante la evolución de la jornada.
Los daños iniciales incluyen cristales rotos, acumulación de arena y un vaciado significativo de la zona de playa frente al chiringuito, que se sostiene sobre pilotes de madera. "Todavía no hemos podido revisar completamente el interior, pero por ahora la estructura principal aguanta", añadió el responsable, consciente de la magnitud del temporal y de la incertidumbre sobre posibles nuevas pleamares.
La Policía Local y Protección Civil han acordonado la zona para garantizar la seguridad de vecinos y visitantes. Mientras tanto, Miguel Ángel Sánchez ha indicado que permanecerá atento a la evolución de la situación durante la tarde y la noche, con planes de reforzar la estructura y evaluar los daños definitivos a primera hora de mañana, aunque "todo puede cambiar en cuatro horas".
Pleamares y riesgo costero
El temporal ha coincidido con una pleamar especialmente alta, registrada a las 4:34 horas, que junto al viento y las lluvias ha provocado la entrada de agua en distintas zonas del paseo. La espuma de mar ha cubierto parte de la calzada y de la arena, un fenómeno que se repite cada vez que la marea alta coincide con temporales intensos. La alerta roja de la Aemet permanece activa en la Bahía de Cádiz, advirtiendo de posibles nuevas inundaciones y fuerte oleaje.
A primera hora de la mañana, los equipos de emergencia trabajaban en distintos puntos de la ciudad retirando arena, piedras y restos arrastrados por el mar. La evaluación de daños continúa, aunque hasta el momento no se han registrado incidencias graves que afecten a la población. La coordinación entre Ayuntamiento, Policía Local y Protección Civil permite mantener bajo control la situación, mientras se preparan medidas preventivas ante posibles nuevos episodios de pleamares intensas durante los próximos días.
