Cádiz no levanta la acampada: el Sindicato de Inquilinas llama a llenar San Antonio el 3 de octubre
Más de 300 personas deciden en asamblea mantener la acampada de plaza del Palillero y convocan una manifestación el 3 de octubre. En Sevilla y Málaga también votan continuar acampados
Más de 300 personas deciden en asamblea seguir en el Palillero tras el Consejo de Ministros. Denuncian que la protección frente a los desahucios ahora caduca en 2030 y que trocear el decreto permite que la renovación automática caiga sola en el Congreso. Estas acampadas también continuarán en otras capitales andaluzas como Sevilla y Málaga, según se ha votado en asamblea a última hora de la tarde de este pasado martes.
En Sevilla, ya caída la noche, había en torno a unas 40 tiendas de campaña, cuando 24 horas antes, ha explicado uno de los portavoces de la concentración y miembro del Sindicato de Inquilinas, Jaime Jover, eran unas 25.
La acampada por la vivienda de Cádiz también continúa. Más de 300 personas, según la organización, han decidido esta pasada noche en asamblea permanecer en la plaza del Palillero y convocar una manifestación el sábado 3 de octubre a las 12.00 horas en la plaza de San Antonio, con la que el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Cádiz aspira a llenar las calles de la ciudad para dejar claro que lo aprobado hoy por el Consejo de Ministros no basta.
El sindicato reconoce que las medidas aprobadas no han caído del cielo, sino que son consecuencia directa de la presión en la calle. "Lo que hoy ha aprobado el Gobierno no es un regalo, es el resultado de la lucha. Si hay renovación automática de los contratos, si se regulan los alquileres de temporada y por habitaciones y si se amplía la protección frente a los desahucios, es porque los sindicatos de inquilinas, las acampadas y miles de personas en la calle le hemos arrancado al Gobierno lo que hace una semana no estaba dispuesto a dar", afirman desde la organización, en una posición compartida por los sindicatos de inquilinas de todo el Estado.
El reconocimiento, sin embargo, viene acompañado de una enmienda de fondo. La organización denuncia que lo aprobado queda por debajo delReal Decreto Maricarmen: la protección frente a los desahucios, que en el texto de julio no tenía fecha de caducidad, se limita ahora a 2030, y la renovación automática de los contratos está lejos de los contratos indefinidos que reclaman los sindicatos.
Las tiendas de campaña en las que van a dormir en el Palillero.
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Manu García
"Una protección con fecha de caducidad no es un derecho"
La fórmula con la que el sindicato resume su lectura del decreto es tajante: "Nos han rebajado el Real Decreto Maricarmen. Una protección con fecha de caducidad no es un derecho, es un aplazamiento". La frase condensa el principal reproche de la organización, que considera que un blindaje con fecha de salida convierte un derecho en una simple prórroga.
Pero el punto que la organización considera especialmente grave es de procedimiento. El Gobierno ha dividido las medidas en dos decretos distintos, dejando la renovación automática de los contratos en un texto separado que el Congreso votará, probablemente en contra.
La denuncia es explícita: "Trocear el decreto es una jugada sucia. Separar la renovación automática del resto permite que caiga sola en el Congreso mientras el Gobierno se hace la foto con el resto de medidas. Si la renovación automática no sale adelante el viernes, que nadie diga que no se sabía lo que iba a pasar", advierten desde el sindicato.
Cinco reclamaciones sobre la mesa
Por ello, la organización mantiene la acampada y llama a toda la ciudad a salir a la calle el sábado. "Hemos demostrado que movilizarse sirve, y precisamente por eso no nos vamos a conformar. Las medidas aprobadas son insuficientes y necesitamos ir más allá: contratos indefinidos, bajada real de los precios, el fin definitivo del fraude de los alquileres de temporada y una prohibición de los desahucios que no tenga fecha de caducidad y la expropiación de las viviendas a los fondos buitre. Lo que hemos conseguido lo hemos conseguido en la calle, y lo que nos falta también lo vamos a conseguir en la calle. Esto no se acaba hasta que la vivienda deje de costarnos la vida".
La acampada de la plaza del Palillero se mantiene abierta a toda la ciudadanía, y las portavoces del sindicato están a disposición de los medios en la propia plaza. La cita del sábado se convierte así en el siguiente pulso de un movimiento que, según su propio balance, ha conseguido en una semana lo que no estaba sobre la mesa.
Más de 300 personas deciden en asamblea seguir en el Palillero tras el Consejo de Ministros. Denuncian que la protección frente a los desahucios ahora caduca en 2030 y que trocear el decreto permite que la renovación automática caiga sola en el Congreso. Estas acampadas también continuarán en otras capitales andaluzas como Sevilla y Málaga, según se ha votado en asamblea a última hora de la tarde de este pasado martes.
En Sevilla, ya caída la noche, había en torno a unas 40 tiendas de campaña, cuando 24 horas antes, ha explicado uno de los portavoces de la concentración y miembro del Sindicato de Inquilinas, Jaime Jover, eran unas 25.
La acampada por la vivienda de Cádiz también continúa. Más de 300 personas, según la organización, han decidido esta pasada noche en asamblea permanecer en la plaza del Palillero y convocar una manifestación el sábado 3 de octubre a las 12.00 horas en la plaza de San Antonio, con la que el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Cádiz aspira a llenar las calles de la ciudad para dejar claro que lo aprobado hoy por el Consejo de Ministros no basta.
El sindicato reconoce que las medidas aprobadas no han caído del cielo, sino que son consecuencia directa de la presión en la calle. "Lo que hoy ha aprobado el Gobierno no es un regalo, es el resultado de la lucha. Si hay renovación automática de los contratos, si se regulan los alquileres de temporada y por habitaciones y si se amplía la protección frente a los desahucios, es porque los sindicatos de inquilinas, las acampadas y miles de personas en la calle le hemos arrancado al Gobierno lo que hace una semana no estaba dispuesto a dar", afirman desde la organización, en una posición compartida por los sindicatos de inquilinas de todo el Estado.
El reconocimiento, sin embargo, viene acompañado de una enmienda de fondo. La organización denuncia que lo aprobado queda por debajo delReal Decreto Maricarmen: la protección frente a los desahucios, que en el texto de julio no tenía fecha de caducidad, se limita ahora a 2030, y la renovación automática de los contratos está lejos de los contratos indefinidos que reclaman los sindicatos.
Las tiendas de campaña en las que van a dormir en el Palillero.
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Manu García
"Una protección con fecha de caducidad no es un derecho"
La fórmula con la que el sindicato resume su lectura del decreto es tajante: "Nos han rebajado el Real Decreto Maricarmen. Una protección con fecha de caducidad no es un derecho, es un aplazamiento". La frase condensa el principal reproche de la organización, que considera que un blindaje con fecha de salida convierte un derecho en una simple prórroga.
Pero el punto que la organización considera especialmente grave es de procedimiento. El Gobierno ha dividido las medidas en dos decretos distintos, dejando la renovación automática de los contratos en un texto separado que el Congreso votará, probablemente en contra.
La denuncia es explícita: "Trocear el decreto es una jugada sucia. Separar la renovación automática del resto permite que caiga sola en el Congreso mientras el Gobierno se hace la foto con el resto de medidas. Si la renovación automática no sale adelante el viernes, que nadie diga que no se sabía lo que iba a pasar", advierten desde el sindicato.
Cinco reclamaciones sobre la mesa
Por ello, la organización mantiene la acampada y llama a toda la ciudad a salir a la calle el sábado. "Hemos demostrado que movilizarse sirve, y precisamente por eso no nos vamos a conformar. Las medidas aprobadas son insuficientes y necesitamos ir más allá: contratos indefinidos, bajada real de los precios, el fin definitivo del fraude de los alquileres de temporada y una prohibición de los desahucios que no tenga fecha de caducidad y la expropiación de las viviendas a los fondos buitre. Lo que hemos conseguido lo hemos conseguido en la calle, y lo que nos falta también lo vamos a conseguir en la calle. Esto no se acaba hasta que la vivienda deje de costarnos la vida".
La acampada de la plaza del Palillero se mantiene abierta a toda la ciudadanía, y las portavoces del sindicato están a disposición de los medios en la propia plaza. La cita del sábado se convierte así en el siguiente pulso de un movimiento que, según su propio balance, ha conseguido en una semana lo que no estaba sobre la mesa.
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