La Reina Letizia ha visitado este mediodía la Estación Experimental Cajamar ‘Las Palmerillas’, situada en El Ejido, en Almería, en un acto conmemorativo del 50 aniversario del Ecosistema de Innovación Agroalimentaria de Cajamar, una iniciativa que con el paso de las décadas se ha convertido en un referente para el sector agroalimentario.
Durante la jornada, Doña Letizia ha podido conocer de cerca el trabajo que se desarrolla en este centro de investigación, centrado en la innovación, la generación de conocimiento y su transferencia al sector agroalimentario tanto en Almería como en el resto de España. El recorrido por las instalaciones ha contado con la presencia del presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde; miembros del Consejo Rector; el presidente de la Fundación Grupo Cajamar y director general de Sostenibilidad y Desarrollo Agroalimentario, Roberto García Torrente; el director de la Estación Experimental, Ramón Gil, además de directivos, autoridades y profesionales del centro.
A lo largo de la visita, investigadores de la Estación han explicado a la Reina algunos de los proyectos nacionales e internacionales que se desarrollan actualmente para lograr cultivos más eficientes y sostenibles, en un contexto marcado por el reto de alimentar a más de 9.000 millones de personas en 2050 con productos más saludables y de mayor calidad.
Un proyecto que cambió la historia agrícola de Almería
El encargado de recibir a la Reina fue el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, quien recordó los orígenes de este centro, surgido —según explicó— “fruto de unos pioneros que tomaron una decisión que cambiaría para siempre la historia de Almería y, con ella, la de muchas familias españolas”.

Baamonde evocó la situación de los agricultores en los años setenta, cuando “no tenían fondos ni garantías para acometer las inversiones. No contaban tampoco con tecnologías adaptadas a las condiciones agroclimáticas de la zona, ni el conocimiento suficiente para poder utilizarlas”. Fue en 1975, tras obtener los primeros beneficios significativos de la entonces Caja Rural de Almería, cuando su Consejo Rector decidió destinarlos a la creación de la Estación Experimental.
El objetivo era claro: seleccionar tecnologías adecuadas, formar a los agricultores en su uso y facilitar financiación para implantarlas. En palabras del propio Baamonde, esta filosofía se resume en la idea que defendía el fundador de Cajamar, Juan del Águila: “nos equivoquemos nosotros y no se equivoquen ellos”.
El resultado fue una transformación profunda del modelo agrícola almeriense. En pocos años, la producción se multiplicó por cinco y las exportaciones por 35, convirtiendo lo que en los años sesenta era una tierra árida en lo que hoy muchos consideran “la huerta de Europa”.
“El milagro de Almería no fue un milagro”, subrayó Baamonde, “fue el fruto de la visión, de un esfuerzo colectivo sostenido durante décadas y de una institución que entendió que su función no debía limitarse a dar crédito, sino a ayudar a construir un futuro mejor”.
Investigación, tecnología y agricultura del futuro
Tras las intervenciones institucionales y la proyección de un vídeo sobre la historia de la Estación, el director general de Sostenibilidad y Desarrollo Agroalimentario de Cajamar, Roberto García Torrente, repasó los principales hitos del modelo hortícola almeriense y el papel del centro en la incorporación de tecnologías de vanguardia en los invernaderos.

“Uno de los logros más relevantes de nuestro trabajo ha sido impulsar entre los agricultores una cultura abierta hacia la innovación”, señaló. También destacó que se ha facilitado que pequeños y medianos agricultores accedan a las mismas tecnologías que utilizan las grandes empresas, favoreciendo su implantación de forma generalizada.
Entre las líneas de trabajo desarrolladas en la Estación figuran la mejora de estructuras de invernaderos, la optimización del riego y la fertilización, la economía circular para aprovechar subproductos, el control integrado de plagas o la regeneración de suelos mediante microorganismos.
Laboratorios e invernaderos de última generación
La visita continuó con un recorrido por el laboratorio de biotecnología, equipado para desarrollar bioproductos, analizar biomasa, aguas y suelos y trabajar en tecnología alimentaria y bioeconomía circular. Desde este espacio, especialistas del centro participan en proyectos de investigación aplicada junto a empresas, centros tecnológicos y universidades de distintos países.
Posteriormente, la Reina recorrió cuatro invernaderos experimentales, donde se presentaron diferentes avances en manejo de cultivos, control biológico de plagas, uso eficiente del agua y fertilizantes o robotización agrícola.
Entre otras demostraciones, los investigadores explicaron el uso de bioestimulantes y bioproductos, la mejora de las condiciones ambientales para optimizar los cultivos, las innovaciones en estructuras de invernadero y la aplicación de trampas digitales para el control de plagas, además de herramientas de digitalización de datos para agricultores a través de la Plataforma Tierra.
Un centro con proyección internacional
La Estación Experimental Cajamar ‘Las Palmerillas’, creada en 1975, se ha consolidado como un centro tecnológico de referencia nacional e internacional, especialmente en horticultura bajo invernadero en climas cálidos.
Nacida como el primer espacio privado de experimentación agronómica de la provincia, su misión inicial fue apoyar el auge de la agricultura intensiva en Almería. Con el tiempo, su actividad se amplió hacia áreas como biotecnología, control biológico, bioeconomía circular, agricultura regenerativa y digitalización.
Desde 2012, tras la integración del Centro de Experiencias de Paiporta (Valencia) en el ecosistema de innovación de Cajamar, ambos centros trabajan de forma coordinada para impulsar nuevas tecnologías aplicadas a la horticultura intensiva y avanzar hacia una agricultura más eficiente, sostenible y productiva.


