Un profesor le pide a una alumna de 14 años que le enseñe los pechos para aprobar: no podrá dar clases a menores en cinco años

El acusado trató de justificar su actitud aludiendo a supuestas desigualdades sociales sobre la vestimenta entre hombres y mujeres

El Palacio Justicia de Almería.
El Palacio Justicia de Almería.
21 de marzo de 2026 a las 09:48h

La Audiencia Provincial de Almería ha dictado una sentencia por la que condena a un año y seis meses de prisión a un profesor de música por un delito de acoso sexual cometido contra una menor de edad. La resolución judicial revoca de manera íntegra el fallo absolutorio que se había emitido previamente en primera instancia, tras analizar los hechos ocurridos en marzo de 2024 en el interior de una escuela de música. El tribunal considera acreditado que el docente, que se encontraba en régimen de interinidad, intentó aprovechar su posición para obtener favores de índole sexual por parte de una alumna de tan solo 14 años.

El incidente se produjo durante la realización de un examen, momento en el que el profesor se dirigió a la estudiante para proponerle que le mostrara el pecho a cambio de garantizarle el aprobado en la prueba académica. Ante la insistencia del hombre, quien trató de justificar su actitud aludiendo a supuestas desigualdades sociales sobre la vestimenta entre hombres y mujeres, la alumna le recordó su condición de menor. Tras esta reacción, el acusado intentó presentar sus palabras como una simple broma y solicitó a la joven que guardara silencio para evitar una posible intervención de las autoridades policiales, una situación que generó un profundo estado de desasosiego en la víctima.

En un primer momento, el Juzgado de lo Penal número 4 de Almería optó por la absolución del docente al considerar que no se habían cumplido los requisitos legales para los delitos de acoso y coacciones. La magistrada de dicha instancia argumentó entonces que, si bien el comentario había provocado perplejidad en la menor, el entorno escolar y el horario de las clases impedían la creación de un clima de hostilidad real. Según aquel razonamiento inicial, la joven no habría llegado a percibir la necesidad de acceder a la petición del profesor para evitar consecuencias negativas, lo que motivó que el acusado quedara inicialmente libre de cargos.

Sin embargo, la Sección Tercera de la Audiencia Provincial ha corregido esta visión tras los recursos presentados por la fiscalía y la acusación particular. El tribunal superior sostiene que la legislación vigente no exige que la víctima acceda a la pretensión para que el delito se consume, sino que basta con una solicitud de carácter sexual que sea inequívoca y seria dentro del ámbito docente. Los magistrados subrayan que el comportamiento del profesor encaja perfectamente en el tipo penal de acoso sexual, ya que se produjo una propuesta clara vinculada directamente al rendimiento académico de la alumna en un contexto de vulnerabilidad.

La coondena

Para la determinación de la condena, la Audiencia ha tenido en cuenta dos circunstancias agravantes que elevan la gravedad de la conducta. Por una parte, se señala el prevalimiento de la situación de superioridad que ostentaba el docente, quien utilizó su autoridad para condicionar el éxito escolar de la menor a sus deseos personales. Por otra parte, la sentencia resalta la especial fragilidad de la víctima debido a su corta edad, 14 años, encontrándose en una etapa fundamental de su desarrollo personal. Esta combinación de factores ha llevado al tribunal a imponer una respuesta penal que refleja la protección debida a los menores en el entorno educativo.

Además de la pena de cárcel, el fallo establece una serie de medidas complementarias destinadas a la reparación del daño y la protección de la joven. El condenado deberá abonar una indemnización de 8.000 euros por daños morales y afrontar una inhabilitación para la docencia durante 21 meses, junto a la prohibición de trabajar con menores por un periodo de cinco años. Asimismo, se le imponen cuatro años de alejamiento y comunicación prohibida con la víctima, seguidos de dos años de libertad vigilada una vez que haya cumplido su estancia en prisión, asegurando así un control estricto sobre el exprofesor tras los hechos probados.

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Emilio Cabrera.

Emilio Cabrera

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