Francisca, una niña de Almería ingresada desde hace tres meses en el Hospital Materno Infantil de Málaga, se ha convertido en el centro de un movimiento de solidaridad que ha atravesado fronteras. Su historia es un ejemplo de empatía, de generosidad y de cómo la enfermedad puede unir a las personas en torno a un mismo objetivo: salvar vidas.
Victoria, otra pequeña que durante meses recibió un donante compatible gracias a la movilización ciudadana, decidió devolver la ayuda que recibió. Tras pasar diez días fuera del hospital, grabó un vídeo en el que contó que sus plaquetas y defensas están subiendo y que se encuentra bien, aunque recordó que todavía tiene una misión pendiente: “Ahora tenemos una misión muy importante, hay una niña en Almería que se llama Francisca”, dijo, instando a quienes la escuchan a hacer por Francisca lo mismo que hicieron por ella.
Movilización de la comunidad y el entorno escolar
No ha sido la única en apoyar a Francisca. Su familia y la comunidad educativa de la Divina Infantita se han volcado para buscar un donante compatible. Coincidiendo con el Día Internacional del Cáncer Infantil, los familiares anunciaron que a primeros de marzo la pequeña iniciará el proceso de trasplante de médula ósea con un donante compatible al 50%. La decisión fue adoptada por el equipo de oncología junto con la familia ante la complejidad del tipo de leucemia que padece.
Aunque el escenario ideal sería un donante con compatibilidad total, esta alternativa experimental abre una nueva ventana de esperanza tras meses de incertidumbre. Las familias agradecen públicamente a todos los donantes que ya forman parte del registro, a quienes se apuntaron tras el llamamiento y a los medios y ciudadanos que han ayudado a amplificar el mensaje.
Solidaridad que trasciende fronteras
En Almería y otras localidades se han multiplicado las muestras de apoyo. La familia destaca que cada nuevo donante puede salvar una vida en cualquier parte del mundo y anima a los jóvenes a registrarse, ya que los perfiles más jóvenes suelen ofrecer mejores resultados en los trasplantes. También recuerdan que hacerse donante implica un compromiso firme y responsable, y recomiendan informarse en los centros de transfusión ante cualquier duda.
El trasplante de médula ósea es fundamental en distintos tipos de leucemia, linfoma, síndromes mielodisplásicos y otras enfermedades hematológicas. La compatibilidad HLA entre donante y receptor es clave para el éxito del procedimiento, que puede realizarse mediante donación de sangre periférica o punción en el hueso de la cadera, según las necesidades del paciente.
Francisca encara ahora su tratamiento con el respaldo de toda su comunidad. Su historia, marcada por la solidaridad y la esperanza, recuerda que cada gesto puede cambiar vidas y que la unión frente a la enfermedad puede dar nuevas oportunidades a quienes más lo necesitan.



