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El misterio de Lourdes García Carreño en Almería: la UCO retoma una pista clave y su coche podría revelar 17 años después qué le ocurrió

Lourdes García Carreño desapareció en octubre de 2009 cuando regresaba de trabajar en una gasolinera de Roquetas de Mar; su Peugeot 206 apareció tres días después con las llaves puestas y las puertas abiertas

  • El misterio de Lourdes García Carreño en Almería: la UCO retoma una pista clave y su coche podría revelar 17 años después qué le ocurrió.

Han pasado 17 años desde que Lourdes García Carreño desapareció en Roquetas de Mar (Almería) sin dejar rastro. Esta pasada semana habría cumplido 52 años, pero su familia sigue sin saber qué ocurrió aquella tarde del 3 de octubre de 2009, cuando terminó su jornada laboral y emprendió el camino de regreso a casa.

Ahora, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha vuelto a poner el foco en una de las principales piezas de la investigación: el coche que conducía Lourdes el día de su desaparición.

Los agentes han sometido el vehículo a nuevos análisis utilizando técnicas de detección de perfiles genéticos que no estaban disponibles cuando se produjeron los hechos. La esperanza es encontrar algún indicio que permita avanzar en un caso que continúa sin resolverse.

Salió de trabajar a las tres de la tarde y nunca llegó a casa

Lourdes trabajaba en una gasolinera de Cepsa en Roquetas de Mar y estaba a punto de cumplir 35 años cuando desapareció.

El 3 de octubre de 2009 terminó su jornada laboral alrededor de las 15.00 horas. Las cámaras de seguridad del establecimiento grabaron sus últimos movimientos conocidos: salió vestida con el uniforme de trabajo, compuesto por una camisa rosa y un pantalón gris, y se marchó en su Peugeot 206.

Su destino era su vivienda en El Parador de las Hortichuelas, pero nunca llegó.

En aquellos días atravesaba un momento personal complicado tras la ruptura con su pareja, un agricultor con el que había mantenido una relación durante tres años y con quien había convivido en El Parador.

El hombre colaboró en las batidas organizadas para buscarla. La Guardia Civil también registró su domicilio, aunque la inspección no permitió obtener resultados relevantes para la investigación.

Desde el principio, los investigadores consideraron como principal hipótesis una desaparición involuntaria con posibles circunstancias delictivas.

El Peugeot apareció con las llaves en el contacto y las puertas abiertas

Tres días después de perderse su pista, la Policía Local encontró el coche de Lourdes en la calle Joaquín Blume, cerca de la plaza de toros de Roquetas de Mar.

Las circunstancias del hallazgo despertaron las sospechas de los investigadores.

El vehículo tenía las llaves puestas en el contacto y las puertas abiertas, mientras que en su interior permanecían algunas pertenencias de la desaparecida.

Estos detalles llevaron a considerar la posibilidad de que alguien hubiera desplazado el turismo hasta aquel lugar para abandonarlo posteriormente.

El coche fue examinado minuciosamente, pero los análisis realizados entonces no proporcionaron pruebas suficientes para establecer una línea de investigación concluyente.

Tampoco apareció el cuerpo de Lourdes. Durante las pesquisas se estudiaron unos restos óseos femeninos localizados cerca de un invernadero de El Ejido, aunque finalmente se descartó que pertenecieran a la desaparecida.

Nuevas técnicas genéticas para encontrar respuestas 17 años después

La Guardia Civil ha decidido volver a examinar el Peugeot 206 con herramientas de investigación forense más avanzadas que las disponibles en 2009.

Según fuentes próximas a las pesquisas citadas por EFE, los especialistas de la UCO han realizado nuevos análisis del vehículo, especialmente orientados a localizar perfiles genéticos que pudieran haber pasado inadvertidos en las primeras inspecciones.

Los investigadores confían en que estos procedimientos permitan recuperar información que resulte útil para reconstruir lo sucedido.

Como referencia, las fuentes recuerdan el caso de Elisa Abruñedo, asesinada en septiembre de 2013 en Cabanas (A Coruña). La aplicación de técnicas de análisis genético permitió años después identificar y detener a un sospechoso.

Los investigadores esperan que los avances científicos también puedan aportar nuevas pistas sobre la desaparición de Lourdes.

Por ahora, no se ha comunicado que los nuevos análisis hayan permitido identificar a un sospechoso ni localizar a la mujer.

Diecisiete años después, el Peugeot 206 que apareció abandonado junto a la plaza de toros de Roquetas de Mar vuelve a convertirse en una pieza central de la investigación.

Han pasado 17 años desde que Lourdes García Carreño desapareció en Roquetas de Mar (Almería) sin dejar rastro. Esta pasada semana habría cumplido 52 años, pero su familia sigue sin saber qué ocurrió aquella tarde del 3 de octubre de 2009, cuando terminó su jornada laboral y emprendió el camino de regreso a casa.

Ahora, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha vuelto a poner el foco en una de las principales piezas de la investigación: el coche que conducía Lourdes el día de su desaparición.

Los agentes han sometido el vehículo a nuevos análisis utilizando técnicas de detección de perfiles genéticos que no estaban disponibles cuando se produjeron los hechos. La esperanza es encontrar algún indicio que permita avanzar en un caso que continúa sin resolverse.

Salió de trabajar a las tres de la tarde y nunca llegó a casa

Lourdes trabajaba en una gasolinera de Cepsa en Roquetas de Mar y estaba a punto de cumplir 35 años cuando desapareció.

El 3 de octubre de 2009 terminó su jornada laboral alrededor de las 15.00 horas. Las cámaras de seguridad del establecimiento grabaron sus últimos movimientos conocidos: salió vestida con el uniforme de trabajo, compuesto por una camisa rosa y un pantalón gris, y se marchó en su Peugeot 206.

Su destino era su vivienda en El Parador de las Hortichuelas, pero nunca llegó.

En aquellos días atravesaba un momento personal complicado tras la ruptura con su pareja, un agricultor con el que había mantenido una relación durante tres años y con quien había convivido en El Parador.

El hombre colaboró en las batidas organizadas para buscarla. La Guardia Civil también registró su domicilio, aunque la inspección no permitió obtener resultados relevantes para la investigación.

Desde el principio, los investigadores consideraron como principal hipótesis una desaparición involuntaria con posibles circunstancias delictivas.

El Peugeot apareció con las llaves en el contacto y las puertas abiertas

Tres días después de perderse su pista, la Policía Local encontró el coche de Lourdes en la calle Joaquín Blume, cerca de la plaza de toros de Roquetas de Mar.

Las circunstancias del hallazgo despertaron las sospechas de los investigadores.

El vehículo tenía las llaves puestas en el contacto y las puertas abiertas, mientras que en su interior permanecían algunas pertenencias de la desaparecida.

Estos detalles llevaron a considerar la posibilidad de que alguien hubiera desplazado el turismo hasta aquel lugar para abandonarlo posteriormente.

El coche fue examinado minuciosamente, pero los análisis realizados entonces no proporcionaron pruebas suficientes para establecer una línea de investigación concluyente.

Tampoco apareció el cuerpo de Lourdes. Durante las pesquisas se estudiaron unos restos óseos femeninos localizados cerca de un invernadero de El Ejido, aunque finalmente se descartó que pertenecieran a la desaparecida.

Nuevas técnicas genéticas para encontrar respuestas 17 años después

La Guardia Civil ha decidido volver a examinar el Peugeot 206 con herramientas de investigación forense más avanzadas que las disponibles en 2009.

Según fuentes próximas a las pesquisas citadas por EFE, los especialistas de la UCO han realizado nuevos análisis del vehículo, especialmente orientados a localizar perfiles genéticos que pudieran haber pasado inadvertidos en las primeras inspecciones.

Los investigadores confían en que estos procedimientos permitan recuperar información que resulte útil para reconstruir lo sucedido.

Como referencia, las fuentes recuerdan el caso de Elisa Abruñedo, asesinada en septiembre de 2013 en Cabanas (A Coruña). La aplicación de técnicas de análisis genético permitió años después identificar y detener a un sospechoso.

Los investigadores esperan que los avances científicos también puedan aportar nuevas pistas sobre la desaparición de Lourdes.

Por ahora, no se ha comunicado que los nuevos análisis hayan permitido identificar a un sospechoso ni localizar a la mujer.

Diecisiete años después, el Peugeot 206 que apareció abandonado junto a la plaza de toros de Roquetas de Mar vuelve a convertirse en una pieza central de la investigación.

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