El Xerez Deportivo vence también al colista y empieza a pensar en grande

Los xerecistas duermen cuartos tras vencer en Canarias con un gol en propia puerta y perdonar la goleada

Comunión entre equipo y afición del Xerez DFC.

Hubo un tiempo el que era un suplicio jugar en las llamadas islas afortunadas para los equipos de la península. Por la calidad técnica de los jugadores canarios, por el celo y la animosidad del público, pero sobre todo por terrenos de juego que en la mayor parte de los casos eran de tierra volcánica en los que uno se dejaba los tres puntos y el pellejo a tiras. El propio Pepe Ravelo recuerda que hasta casi juvenil no jugó su primer partido en césped.

Los tiempos han cambiado y hoy ni siquiera los clubes insulares más modestos se privan de unas buenas instalaciones aptas para a práctica del fútbol. Esto no quiere decir que no sigan existiendo feudos propicios para encerronas de manual. En la modesta localidad de las Arenas de San Mateo, con apenas siete mil vecinos, están asistiendo a esos milagros que de cuando en vez se producen en nuestro fútbol y que llaman la atención de los medios nacionales. Su equipo ha pasado de jugador en Regional a hacerlo en una categoría semiprofesional y este año presume de jugar antes clubes históricos. 

Once inicial azulino.

Aunque no ha debutado con buen pie en la Segunda RFEF, ganar en su feudo es poco menos que un doctorado para equipos con aspiraciones. Este sábado le tocaba a un Xerez Deportivo en racha que era consciente del partido trampa ante el circunstancial colista, que además venía de ser goleado de Vélez-Málaga.

El Panaderías Pulido, además de nombre de equipo de liga local de fútbol sala, tiene uno de esos terrenos de juego en los que la única manera de sacar buena tajada es atándose los machos. De salida, Pérez Herrera quiso dar músculo y altura a su once y realizó tres cambios con respecto al último partido frente a Las Palmas Atlético. Castillo ocupó el lateral de Curro y éste pasó al centro con Palma, mientras que Javilillo entraba en el once en detrimento de Brando y Darío Guti cubría la baja del sancionado Máyor.

Guti tuvo dos claras opciones para estrenarse como goleador.

En superficies como el mal césped artificial del PP San Mateo las diferencias técnicas entre equipos se igualan bastante. De esta forma, ni Raúl Palma es el de Chapín, ni Jacobo tiene tanta capacidad de desborde, ni Bello tan desequilibrante, ni Curro es tan efectivo en la entrega. 

La adaptación al terreno era una de las preocupaciones del cuerpo técnico azulino. Tanto Ceuta como Mérida se habían puesto por detrás en los partidos disputados en este mismo escenario y la entrada del equipo al partido era clave. 

Piña xerecista tras el gol.

No se habían acostumbrado los jerezanos a mantener el equilibrio cuando Darío Guti no llega en el primer palo a un buen centro de Javilillo y Rubén Silva, que no esperaba el balón, lo empuja dentro de su propia portería. Partido encarrilado al cuarto de hora. 

El tanto asentó más al equipo y frenó el ímpetu de los locales, tan animosos como precipitados en sus intentos de acercamiento al portal de Camacho, que fue un espectador más durante una primera mitad en la que estuvo inédito. 

Javilillo, una de las novedades.

La zaga xerecista estuvo segura, con contundencia en el despejo y metiendo el cuerpo cuando había que hacerlo. 

El técnico local, Juan Carlos Socorro, introdujo un doble campo nada más reanudarse el choque para activar a su equipo, que pareció salir con alguna revolución más de la caseta, pero con idéntico bagaje ofensivo. 

Curro, que arrastraba una amarilla desde la media hora, dejó su puesto a Antonio Jesús y el equipo comenzó a tener más la pelota y a jugarla con criterio. Coincidió esto con las llegada más claras de los azulinos, que pudieron sentenciar y hasta golear a su rival. Javilillo la tuvo bocajarro, pero entre el meta y un defensa evitaron el segundo. 

Buen partido de Raul Palma pese al terreno de juego.

Darío Guti tuvo ocasión de reivindicarse como titular en un mano a mano clarísimo en el que remató desviado solo ante el portero. El mismo protagonista, tuvo otra en boca de gol que estrelló en el poste. 

El ajustado marcador no le hacía justicia a los azulinos, que respiraron hondo cuando Camacho sacó una mano providencial para desviar por encima del larguero un buen remate de Pitu. El canario dejó a su equipo con diez tras ver su segunda amarilla lo que restó mayor potencial de reacción a su equipo. 

Bello, otra vez más, clave.

El choque se alargaría hasta el 96, pero sin apenas apuros para un Xerez que tuvo tiempo de hacer debutar al canterano Rifat.

Al final, de lo que se trataba era de sumar tres puntos fundamentales para que el equipo duerma este sábado en puestos de promoción de ascenso y empieza pensar en grande una semana antes de recibir en Chapín al poderoso Ceuta.

 

 

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