La selección española, a pesar de haber solicitado la suspensión del partido por el temor a la situación derivada del conflicto bélico en Oriente Medio, tendrá que jugar este próximo sábado en Antalya (Turquía) frente a Ucrania.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) había solicitado el aplazamiento a una fecha o lugar más seguro para la integridad de las jugadoras españolas, pero la UEFA ha negado esta posibilidad y mantiene el partido para el sábado.
AFE también había mostrado su contundente oposición al viaje
La RFEF incluso se había planteado no acudir al encuentro, aunque se lo dieran por perdido por 3 a 0, pero finalmente la selección española viajará hasta Turquía, país que hace frontera con regiones que han sido dañadas por los bombardeos.
La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) también se había mostrado contraria al viaje, mostrando su "contundente oposición a que las futbolistas de la selección española de fútbol viajen a Turquía para disputar el partido ante Ucrania clasificatorio para el Mundial de 2027", afirmando que la "seguridad e integridad" de las internacionales está por encima de todo.
Reunión para dar el visto bueno al desplazamiento
Las posibles sanciones por incomparecencia, que podrían dejar a España fuera del próximo Mundial, han llevado al combinado español a tomar la decisión de jugar el partido. Todo ello a pesar del temor por estar en una zona de riesgo. "Tras la reunión mantenida por el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, y el secretario general, Álvaro de Miguel, con las jugadoras de la selección, el cuerpo técnico y trabajadores federativos, se ha decidido viajar para disputar el partido clasificatorio del Mundial femenino”, ha comunicado la RFEF.
En Turquía, de momento, se mantiene la normalidad deportiva en sus competiciones domésticas, donde días atrás se han disputado partidos de Copa.


