Jorge Martín vuelve a Jerez con hambre de título. El piloto madrileño, que compite esta temporada con Aprilia tras su etapa en Ducati, ha comparecido este jueves ante los medios en el Circuito de Jerez-Ángel Nieto con un mensaje que ilusionará a sus seguidores: las sensaciones que tiene ahora mismo son "parecidas a las de 2024", el año en que se proclamó campeón del mundo de MotoGP.
El actual segundo clasificado del campeonato llega a la cuarta prueba puntuable de la temporada con apenas cuatro puntos de desventaja respecto al líder, el italiano Marco Bezzecchi (Aprilia), lo que sitúa al español en una posición privilegiada en la lucha por el título. Un detalle que, unido a sus palabras de confianza, pinta un escenario muy prometedor para sus fans antes del Gran Premio de España.
Jerez, un circuito con historia personal
Martín no oculta el cariño especial que le tiene al trazado andaluz. Y tiene sus razones. Fue precisamente en Jerez, en 2009, cuando un Jorge Martín de tan solo 11 años acudió con su padre a ver las carreras y tomó la decisión que marcaría su vida: dedicarse al motociclismo "toda la vida". Un origen que convierte cada visita a este circuito en algo más que una cita deportiva.
El piloto ha reconocido en rueda de prensa que es un "placer" poder competir este fin de semana en Jerez, especialmente después de una temporada 2024 que describió como "muy dura" debido a una lesión que le apartó de gran parte del campeonato. La vuelta a este circuito tiene, por tanto, un sabor especial y reparador.
El ambiente en las gradas también juega su papel. Martín ha destacado que el "ruido de la afición" en las curvas Nieto y Peluqui del trazado es "increíble", y aunque admite que el circuito Ricardo Tormo de Valencia "también es especial" para él, ha sido contundente: "cuando paras delante de la afición de Jerez es impresionante". Una declaración de amor al público andaluz que, sin duda, calentará aún más el ambiente del fin de semana.
Un casco como tributo al sur de España
Más allá de lo deportivo, Martín llega a Jerez con un guiño muy personal. El campeón del mundo lucirá una nueva decoración en su casco diseñada específicamente como "tributo a Jerez", que incluye referencias a dos amigos suyos de las localidades cercanas de Trebujena y Lebrija, así como alusiones a la gastronomía española: "al jamón y a los espetos", entre otras semblanzas del sur. Un detalle que demuestra la conexión humana y emocional que el piloto ha construido con esta tierra.
En el plano técnico, Martín también ha hablado de su proceso de adaptación a la Aprilia, su nueva moto. El madrileño ha reconocido que ha "cambiado muchas cosas pequeñas" en su estilo de pilotaje para amoldarse a una montura que, según sus propias palabras, "es diferente". Un proceso de ajuste que, a juzgar por los resultados, parece estar funcionando: tres carreras disputadas, segundo puesto en el campeonato y sensaciones de campeón.
Con este estado de ánimo, el Gran Premio de España se perfila como uno de los momentos más esperados de la temporada. Jerez, el circuito donde nació su sueño, puede ser también el escenario donde Jorge Martín dé un primer golpe de autoridad en su camino hacia un segundo título mundial.
