El exciclista cántabro Óscar Freire, tres veces campeón del mundo, fue detenido este domingo tras la denuncia presentada por su esposa por un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar. La acusación recoge supuestas agresiones, amenazas, vejaciones y conductas de acoso. Según el relato, la mujer acudió a la Guardia Civil de Torrelavega alrededor de las 14.00 horas para denunciar al deportista, con quien tiene tres hijos y del que se encuentra en proceso de divorcio desde noviembre de 2025.
De acuerdo con el atestado, la relación comenzó a deteriorarse en 2023, dos décadas después del matrimonio. La denunciante sostiene que el exciclista "siempre ha sido muy controlador durante toda la relación", un comportamiento que durante años consideró "normal". En su declaración describe una situación de "acoso continuo" y asegura que él habría instalado dispositivos de vigilancia, como micrófonos en el coche y en el domicilio, así como localizadores GPS y acceso duplicado a su cuenta de WhatsApp.
La mujer afirma que el control sobre su vida era "total" y que él "siempre sabe dónde está y lo que hace", además de definirlo como "muy celoso y posesivo". Según consta en el atestado, durante la presentación de la denuncia el exciclista llegó a llamarla en trece ocasiones. La denunciante sostiene que esta dinámica provocó que se sintiera "inferior y muy sumisa", debido también a comentarios despectivos sobre su situación económica y su físico.
Las discusiones
El documento recoge varios episodios de discusiones que la mujer califica de "violentas", algunas en presencia de sus hijos. Entre ellos, relata uno ocurrido en septiembre de 2025, cuando, durante una fuerte discusión, Freire supuestamente le arrebató el teléfono móvil y lo estrelló contra el suelo. En ese mismo episodio, según su versión, la habría sujetado por los brazos y empujado contra la puerta de la vivienda, iniciándose un forcejeo del que logró zafarse para abandonar el domicilio.
La denunciante también afirma que el exciclista le habría proferido insultos y amenazas, como "hacerle la vida imposible", dejarla "sin un duro" o advertirle de que perdería a sus hijos. Asimismo, asegura que durante los dos últimos años él habría mantenido relaciones con otras mujeres, llegando a decirle: "Yo valgo mucho más que tú, eres una chica muy corriente. Esto yo me lo merezco y tú me lo tienes que perdonar". Según su testimonio, estas situaciones habrían derivado en presiones en el ámbito íntimo.
La última discusión relatada tuvo lugar este domingo durante una misa en la iglesia de Puente San Miguel. Según la denunciante, el exciclista se sentó junto a ella y, tras iniciar una discusión, la habría agarrado "fuertemente" del brazo para obligarla a permanecer en el banco. Posteriormente, ella logró abandonar el lugar y, menos de dos horas después, acudió a la Guardia Civil. Freire fue detenido sobre las 19.00 horas y se acogió a su derecho a no declarar. Tras la detención se celebró un juicio rápido en el Tribunal de Instancia de Torrelavega. El caso se suma a un antecedente en febrero del año pasado, cuando la mujer denunció su desaparición voluntaria tras una discusión, siendo localizado horas después en buen estado.


