"Ha sido un libro de introspección absoluta, un libro egoísta, un libro para mí"

Rosario Troncoso, antes de una pasada presentación en la Fundación Caballero Bonald. FOTO: MANU GARCÍA.
Tras la bella música introductoria de Loli Lacalle y Manuel Cañadas, Juan Francisco Sánchez, Juan de Paterna, presidente de la asociación cultural Impresiones, nos habló de la trayectoria literaria de Rosario Troncoso, con la que comparte bastantes inquietudes culturales. Además de ser profesores de Lengua y Literatura, los dos están embarcados en revistas literarias: Juan coordina Impresiones y Rosario El Ático de los Gatos. “De la poesía de Rosario Troncoso jamás se regresa… Y si se regresa, se regresa más fortalecido, se regresa más sabio, más preparado para la batalla de la vida”, dijo Juan, con unos versos de Martha Rivera-Garrido.Troncoso no solo es poeta. Dirige la editorial Takara y las revistas El Ático del los Gatos y El Ático de los Gatitos. Ha publicado obras de autores como Francisco J. Márquez, Sergio Moreno, Paco Ramos o José Manuel Benítez Ariza. El proyecto de la revista El Ático de los Gatos, que aglutina a un grupo importante de creadores, ha llegado al número 7, el último según su directora. Cuando se presentó en Puerto Real “hubo conatos de rebelión de algún gato, pues no nos resignamos a que un proyecto tan bien armado y con una buena comunidad de lectores muera a las siete vidas, que aunque dicen que son las que tienen los gatos, se nos antojan escasísimas”, explicó Juan. Parece ser que al menos El Ático de los Gatitos, una iniciativa solidaria dedicada a los más pequeños, sí que sigue adelante. El esfuerzo es grande, porque Rosario además escribe artículos en varios periódicos de la zona, como lavozdelsur.es.Es autora de los poemarios Huir de los Domingos (Sevilla, 2006), Delirios y Mareas(Publicaciones del Sur, 2008), Juguetes de Dios (CVA Ediciones, 2010), El eje imaginario (Ediciones en Huida, 2012), Fondo de armario(Los libros de Umsaloua, 2013), Transparente (La Isla de Siltolá, 2014), Eternidad provisional (Takara Editorial, 2017), Nuestra orilla salvaje (La Isla de Siltolá, 2017) y La piel y su memoria (2018). Ha participado en numerosas antologías, recordó Juan, entre ellas Nube. Un mar de mujeres (Ediciones en Huida), en la que participan 17 escritoras. Un momento de la presentación. FOTO: MANU GARCÍA.En cuanto al estilo poético de Rosario Troncoso, Juan destaca su carácter narrativo, aunque cargado de lirismo, “con una historia que tiende a resolverse en cada poema”. En sus versos cobra gran relevancia la fragilidad humana: “Para ella, todo en el ser humano (las pasiones, lo cotidiano, la vida en sí misma), todo es etéreo y pende de un hilo. Y ese reconocimiento de la propia fragilidad es lo que la hace tan fuerte, pues reconocer el dolor es el primer paso para superarlo.” Dice Juan F. Sánchez que en su obra observamos “una dualidad entre lo duradero y lo etéreo, lo firme y lo frágil, lo que perdura y lo invisible”. Eternidad provisional es una selección de su poesía publicada hasta 2017, realizada por Paco González Fuentes. En esos poemas “Rosario desnuda la fragilidad de la que hemos hablado para levantarse como un Ave Fénix que resurge de su dolor”. Nuestra orilla salvaje es un libro distinto, tanto en la forma como en el contenido. Según Juan, se trata de un poemario reflexivo, “un libro de crisis de la mediana edad”. La autora se para a valorar lo que posee, lo que ha recorrido, lo que arrastra y lo que queda por vivir. Pincelada musical en el acto literario. FOTO: MANU GARCÍA.Rosario Troncoso, rodeada de amigos y encantada de volver a la Fundación Caballero Bonald, nos leyó poemas de los dos libros. Eternidad provisional no es una antología, nos aclaró la escritora. Paco González Fuentes, filósofo y erudito, le propuso seleccionar y revisar un conjunto de poemas de toda su trayectoria, con el fin de pulirlos. Él ha elegido los poemas y ha guiado la corrección. El título es un poema del libro Transparente. Lo de eterno hace referencia a esa permanencia en el tiempo de ciertos poemas, y lo de provisional “tiene que ver con mi carácter”. Hay poemas de su primera etapa, de los que han eliminado todo “lo que chirriaba”. En el libro también hay unos fragmentos, prosas de la vida, fogonazos que Paco ha extraído de su blog.Nuestra orilla salvaje surge de una crisis, la de los cuarenta, momentos en los que se hace balance de todo lo que nos rodea y “una se plantea lo que vale y lo que no”, explicó la autora. “Ante ese batiburrillo de historias, que te ponen la cabeza como una lavadora, hay dos opciones: olvidarlo todo e ir al psiquiatra o escribir un libro de poemas…” Por eso “es el libro más difícil y oscuro; son poemas muy personales”. Había una duda, a lo mejor estos poemas no encajaban con el público anterior, “porque ha sido un ejercicio de introspección total y absoluta, un libro egoísta, un libro para mí.” Pero ha llegado a la gente, aunque cada uno haga sus interpretaciones. Para Rosario Troncoso, escribir estos poemas ha sido una experiencia liberadora. El libro consta de dos partes:El abrazo de los extraños y El final de las hadas.Francisco J. Márquez y Sergio Moreno recitaron versos de otra obra, La piel y su memoria. Loli Lacalle y Manuel Cañadas nos envolvieron la noche del lunes con su delicada música

LOS RESTOS DE NUESTRO DERRUMBE

 No me sirven los sueños

pues laten en mi vientre

tus texturas.

Esta combustión de los días

y los últimos fragmentos de la infancia.

Anticipas un final sin miedo.

Tú eres

tan cruel como este tiempo.

Siempre la cobardía elige la distancia.

Ya no habrá recuerdos,

ni noches por delante.

La vejez. El silencio.

Y una lápida sobre el vacío,

mientras seguimos vivos

bajo los restos de nuestro derrumbe.