El profesor Diego Contreras, y el fotógrafo Pascual Ross llevan doce años descubriendo el mundo del cine a los jóvenes de Secundaria del IES Guadalpeña en Arcos. Su proyecto, Filmeduca, está a punto de desaparecer tras horas entre cámaras y micrófonos. Los impulsores han lanzado una campaña de crowdfunding en Verkami para mantener viva una iniciativa que permite a los alumnos y alumnas vivir un rodaje cinematográfico profesional desde dentro.
“La idea es introducir el cine dentro de la educación pública andaluza, pero no para que los alumnos fueran solo espectadores, sino para que formaran parte de ello”, explica Diego. Desde hace más de una década, un grupo de estudiantes de este instituto participan en la realización de un cortometraje aprendiendo a dirigir, grabar o interpretar lenguaje audiovisual.
Son guiados por Diego y Pascual, que se encargan de explicar los distintos roles dentro de un rodaje, cómo funciona la claqueta, qué es la dirección de fotografía o para qué sirve un storyboard. Elaboran el guion, hacen el casting o el montaje y un inmenso trabajo en equipo que tanto los organizadores como el alumnado llevan a cabo en su tiempo libre.
“Lo hacemos en verano y normalmente, el rodaje dura unos seis días. Es impresionante ver como en sus vacaciones, un equipo de 15 o 20 jóvenes están desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche rodando y pasándolo bien”, explica el profesor.
En el proyecto también colaboran profesionales locales que prestan sus conocimientos y ayudan al resultado final. Por ejemplo, en el último corto, Hybris, el equipo ha contado con Lola Partida Barrios, cinematógrafa y guionista que fue antigua alumna, o con Manuel Pereiras Torres, músico y sonidista.
Sobreviviendo por los premios
“Durante todo este tiempo hemos sobrevivido como hemos podido. No tenemos apoyo de ninguna institución pública o privada, solo el del centro educativo”, sostiene el docente, que añade que el proyecto ha seguido adelante gracias, en parte, a la repercusión de las obras. Acumulan más de 10 premios y más de 20 selecciones en festivales de cine nacionales e internacionales.
“Hemos ido viviendo de los premios que hemos conseguido, que nos ha dado para poder comprar y mejorar los equipos”, dice.
Desde Filmeduca, desean distribuir el corto ya grabado en festivales, así como poder continuar con esta labor de formación que despierta nuevas vocaciones. “Este proyecto no se puede sustentar con nuestra economía. Esperamos de todo corazón que esta campaña funcione para poder seguir. Es algo que nos llena, nos motiva. Aunque dediquemos muchísimo tiempo, merece la pena por ver las caras de esos alumnos cuando se ven después proyectados en el cine, es algo único en sus vidas”, expresa Diego.
