Lucía Álvarez 'La Piñona', una bailaora 'insaciable': "Soy muy motomami"

La bailaora de Jimena llega este 1 de marzo al 27 Festival de Jerez con una propuesta que "nace tras una crisis existencial muy gorda en 2021". En esta charla con lavozdesur.es expone los entresijos de su nuevo espectáculo, y reflexiona sobre su particular visión de la danza y el flamenco

Lucía Álvarez 'La Piñona' llega al Festival de Jerez con su espectáculo 'Insaciable' con el que confiesa haber realizado una reconciliación consigo mismo a todos los niveles.

El Teatro Villamarta acogerá en su escenario, este miércoles 1 de marzo, a una artista que se ha ganado a pulso estar en el principal espacio escénico del Festival de Jerez este año. Tras dejar un mangífico sabor de boca con Abril en su paso por la muestra el año pasado, Lucía Álvarez 'La Piñona' (Jimena de la Frontera, 1985) tendrá la oportunidad de vivir en primera persona con Insaciable lo que se siente al ser la protagonista del prinicpal contenido del día, en el evento que capitaliza en Jerez todas las miradas del flamenco en estas fechas.

La bailaora gaditana llega con una propuesta en la que confiesa haber realizado "una reconciliación" consigo misma muy importante, a la hora de eliminar clichés y prejuicios. En esta entrevista concedida a lavozdesur.es conocemos los entresijos de su nuevo espectáculo, así como su particular visión del mundo de la danza y el flamenco en la actualidad.

A nivel artístico, has pasado de escribir cartas a Juan Manuel Flores en Abril a explorarte de una forma multidisciplinar en Insaciable ¿cómo ha sido ese proceso de metamorfosis hacia este nuevo espectáculo?

Pues Insaciable es un espectáculo que se ha dado de una forma muy natural. Tenía muy claro el tipo de espectáculo que quería. Quería algo colorido, hacer mi baile y como yo concibo el flamenco. Lo tenía bastante claro y ha fluido muy fácil. Y, artísticamente, me ha aportado el crecimiento que cada espectáculo te da siempre. Todos los espectáculos te hacen crecer, aprender y avanzar, porque siempre hay una búsqueda, siempre hay muchas horas de estudio, de reflexión y eso siempre te hace crecer. 

¿'Insaciable' bajo qué circunstancias nace? ¿Cuándo dices voy a empezar a montar esto?

Pues nace tras una crisis muy gorda en el 2021, después de estrenar Abril.

¿Una crisis pandémica o artística?

Fue una mezcla. Yo no estuve contenta de Abril hasta que lo hice en Jerez el año pasado. Para mí, ese fue el renacimiento de Abril, que para mí ahora está genial, pero yo me quedo con una espina muy grande como fue el estreno en Sevilla.

"Sin ese 'Abril' yo no podría haber hecho este 'Insaciable"

¿Estamos hablando de la relación con Pedro G. Romero

La verdad que fue un gran maestro, porque me ofreció muchas cosas, pero para mí fue duro después porque yo no sentí que yo había bailado. Creo que, en ese momento, no supe colocar las cosas en su sitio y que quizás no me fui fiel a mí misma. Había cosas que yo intuía que tenían que ser de cierta manera y no las hice. De todos modos, fue fantástico trabajar con Pedro y me encanta, pero me pasó eso.

Y en ese momento de crisis desemboca en una eclosión.

Y ese momento de crisis que me llevó a tener una crisis muy grande con mi arte, con mi baile, con mi pareja —incluso me separé—, con mi vida.... como que se me descontroló entera. Y ahí es cuando empiezo a pensar en Insaciable. Empiezo a pensar que quería algo colorido, desenfadado, alegre, y muy yo en ese sentido, con sus momentos densos e intensos, como soy también, pero quería algo mucho de más naturaleza. Yo quiero bailar, quiero hacer mi baile, pero también sabía que quería seguir profundizando en un trabajo coreográfico muy fuerte —como el que había hecho para Abril—, que también eso me sirvió mucho. Sin ese Abril yo no podría haber hecho este Insaciable.

Lucía 'La Piñona' sostiene que "el baile flamenco está en un momento sublime".   EMILIO CASTRO

"Yo creo que todo en esta vida hasta que no duele no te das cuenta si es el camino correcto o no"

¿Cómo ha sido la relación con Valeriano Paños y Rafael Estévez? ¿Qué te ha aportado a ti como como artista estar en contacto con ellos? No tienen nada que ver su visión con la de Pedro G. Romero, por ejemplo.

Creo que no voy a ser la misma persona después de trabajar con ellos. Ha sido como un máster que me va a valer para siempre. Mi relación con ellos no se ha quedado en el espectáculo. Creo que me ha influido en mi baile, en mi manera de bailar, mi manera de montar, mi manera de hacer muchas cosas y eso siempre va a estar ahí en mis próximas creaciones y en todo. Ellos me han aportado herramientas y conocimientos que me van a servir de largo.

Rafael Estévez y Valeriano Paños son muy respetuosos con lo que quieres hacer y con lo que no. También es verdad que yo he ido con las cosas claras y cuando he tenido que decir no por aquí no quiero ir, pues no se ha ido y he tenido la capacidad de decir no.

Está claro que cuando te pones en manos de alguien siempre tú confías y te dejas, pero cuando tú sabes por dentro, de verdad, las cosas que tú sabes que esto no, lo tienes que decir. Y ahí sí me he marcado la diferencia.

¿Ha cambiado algo el espectáculo tras su estreno en la Bienal de Flamenco de Sevilla? Siempre suele haber una evolución, retoques...

Pues si hay algún cambio es por lo que se da natural en mi cuerpo, que yo lo dejo estar porque es lo que soy ahora y no me puedo negar a eso, pero es una cosa más mía, no es de fuera, no sé palpa. 

¿Qué te aporta el cuerpo de baile que llevas? Porque son cantaores que tú los ves en el uno a uno y no tienen nada que ver uno con el otro. Hablamos del Mati, Jesús Corbacho y El Pechuguita.

Pues la verdad que el Pechuguita para mi es la frescura y el más canalla y el ingenio. Me hace mucha ilusión que estuviera porque en la época que tuvimos aquí del Corralón, que estamos siempre de fiesta, ellos eran una camarilla de niños que eran muy chicos. Y estaban allí siempre con nosotros y nosotros con ellos. Entonces me hace mucha ilusión que ahora esté conmigo trabajando. Y él es, pues eso, la frescura y la diversión y todo es desenfadado.

Jesús Corbacho para mí es el conocimiento y la grandeza del cante y los escuchas cantar y escuchas afición y la afinación y aporta muchísimo. Y, el Mati, es el músico y el creador, es personal, es el que le da el punto también distinto a nivel de cante y a nivel de música, porque es el que hace todo el espacio sonoro también. Lleva sus maquinitas y ahora en vez de El Mati le decimos El Maki.

Lucía La Piñona en la Alamenda de Hércules en Sevilla tras la entrevista concedida a lavozdelsur.es.   EMILIO CASTRO

"El espejo es el mayor traicionero y el mayor fraude. Es tú mayor enemigo. Te engaña muchísimo"

¿Quién te ha apoyado para 'Insaciable'? ¿Has tenido algún tipo de coproductor? ¿Has tenido patrocinio de algo?

Sí. Uno muy importante es mi pueblo —Jimena de la Frontera—, que es la primera vez que trabajamos y tengo un convenio de patrocinio con ellos que ha sido muy importante para mí a nivel económico y a nivel de mis relaciones con ellos también y estoy muy contenta, la verdad, y ha sido muy bonito, trabajar con ellos. 

Los Teatros del Canal también han dado apoyo concediéndome la residencia artística de creación, que ha sido muy bueno porque al final la mitad de la producción la tenía allí entre Valeriano y Rafael y Jonathan, todo el aporte económico, más la infraestructura, más tener dos muestras —que te la pagan a parte—, o sea, todo era ayuda, súper flexibles, además, muy bien con ellos y la Junta de Andalucía con la ayuda a la producción también. Y, por otro lado, la Bienal de Flamenco de Sevilla con una ayuda que no ha sido una coproducción sino más bien un plus de ayudas por encima del caché por ser el estreno.

¿Cómo se ve Lucía ‘La Piñona’ frente a un espejo? ¿Cómo ve Lucía el baile de La Piñona?

El espejo es el mayor traicionero y el mayor fraude. Es tú mayor enemigo. Te engaña muchísimo. Yo cada vez trabajo menos delante de él y lo dejo aparcado para trabajar por sensaciones porque trabajar delante del espejo es casi una mentira. Yo ahora mismo lo que hago es grabarme. Hay un momento en el que te tienes que poner de espaldas y grabarte y verte. Ahí sí. Y no es que eso sea tampoco del todo cierto, pero bueno, lo veo mejor que el espejo, que es más traicionero.

En 'Insaciable' entiendo entonces que lo que hay es una Piñona que baila sin complejos. Esa apertura artística ¿cuánto tiene de personal?

Todo. Completamente. Me he mostrado sin complejos porque también hay una parte de aceptación muy importante para mí y que, referente a la pregunta de antes del espejo, mi relación con el espejo, a pesar de lo que te he dicho que es más a nivel de trabajo, ahora es buena porque yo me acepto, pero antes no me aceptaba. 

Ahora me veo en el espejo y digo ¡qué pedazo de bailaora hay ahí! Ahora si me acepto. Y mi cuerpo, que también es un cuerpo que no ha sido fácil, porque es un cuerpo trabajoso, los brazos largos, es un cuerpo que no ha sido fácil y he tenido mucho complejo. Y en Insaciable he vivido una reconciliación conmigo misma muy importante. Fue una decisión contundente y ahora estoy disfrutando más de mi baile, como nunca había disfrutado antes. Es como si bailara más liberada.

Siempre estaba con las paranoias que tenemos los artistas, con el inconformismo y nunca estás contento. Juzgando un baile o un espectáculo por un detalle negativo. Ahora, en vez de juzgarlo siempre mal, disfruto un montón porque salgo y me abandono y lo que sea que pase.

Ese estadio de liberación, ¿a qué se debe? ¿Quién te ha dado el empujón para cruzar la línea?

Pues una de esas personas ha sido Sara Arguijo, que ha sido clave en Insaciable porque me ha ayudado mucho a sintetizar las ideas, a buscar conmigo la estética y nos entendemos muy bien porque tenemos mucho feeling artístico y personal. Ella ha sabido conducir muy bien las cosas que yo pensaba. 

Y conociendo a Sara Arguijo. Seguro que acabó conociendo más a La Piñona que la propia Lucía que la parió.

Es que una de las cosas que yo he descubierto y que le he dicho a Sara es que me he podido conocer a mí misma un poco más a través de sus textos. Lo que ha escrito sobre mí hasta yo me he impactado a leerlo porque es como soy yo, pero ni siquiera yo había sido capaz de verme así. Yo soy impulsiva y a veces me dejo llevar mucho por el corazón, más de lo que debiera. Quizá también que eso es algo que estoy aprendiendo a tener un poquito más la mente fría.

Lucía La Piñona en la Alameda de Hércules en Sevilla.   EMILIO CASTRO

"El baile flamenco creo que está en un momento sublime"

Por lo que veo, la crisis de 2021 te ha venido estupendamente.

Genial. Yo soy una persona más contenta y alegre desde 2021. Siempre he tenido buen rollo. Y ahora tengo como una seguridad, una confianza, reforzada.

¿En qué sitio te ves ahora mismo si tuvieras que hacerte una mirada introspectiva?

Digamos que esta liberación emocional se debe más, aunque un poco desde el desconocimiento, a esa explosión que existe después de pasar una crisis. Ese momento de felicidad, de ruptura o, simplemente, porque la vida de La Piñona necesita tener ese color y esa alegría las 24 horas del día. Está claro que no todo no es color y alegría y, después de los subidones, vienen bajones. También tuve mi mini depresión post parto después de estrenar Insaciable.

¿Según Lucía Álvarez La Piñona hacia dónde camina la danza actualmente? 

Pues yo creo que la danza, desde la perspectiva flamenca, del baile flamenco creo que está en un momento sublime. Muy bueno. Creo que además el baile es el que está ahora mismo rompiéndolo, en el sentido de creatividad, que es donde veo más personalidad y más creación, porque es verdad que el cante si lo veo un poquito peor. Hay gente estupenda, pero creo que el baile está en un momento muy bueno, que estamos llevando el flamenco a sitios donde nunca ha estado y creo que, a nivel técnico, emocional, de personalidad, es un momento buenísimo.

¿Cómo es tú relación con otras disciplinas artísticas? 

Muy buena y me inspiran muchísimas otras artes a nivel de danza, por ejemplo, es verdad que yo, como no he estudiado ballet de pequeña, sino que lo he estudiado de grande, es algo que me encanta y me ha aportado muchísimas cosas, como la mayoría hoy de los bailadores, que todos han hecho ballet o todos hacen ballet, que ahora mismo una cosa muy normal, igual que lo fue en su momento, que la mayoría de la gente que bailaba flamenco venía de bailar danza española y no se había formado en la danza clásica.

Por ponerte un ejemplo, he tomado varios cursos de danza butoh, una danza japonesa que para mí tiene un proceso de preparación brutal.

Si abrimos tu Spotify ¿qué playlist encontramos en tú biblioteca?

Pues escucho cosas muy dispares porque hoy he estado escuchando a Antonio ‘El Rubio’ y además que me encanta, pero luego yo gitanos de Madrid o Chavela Vargas, que es una de mis pasiones, Edith Piaf, toda esa música, para mí, es como el flamenco. Y también escucho mucha música moderna, actual, que es una cosa que yo antes era muy radical y negada. 

¿Eres un poco 'motomami'? 

Si. Soy muy motomami. Yo sí. Me encanta. Además, me pasó una vez que me enamoré de una canción que yo pensaba que era una canción como antigua y cuando me di cuenta era de Billie Eilish que en ese momento tenía 16 o 17 años me dije ¿cómo...? Y es que yo ese tipo de música decía directamente decía no, sólo por una convicción que tampoco sé de dónde venía, y ahí fue cuando me paré un momento y me pregunté ¿por qué no? Y ahí me dije a mi misma, abre un poquito la cabeza porque ni todo lo antiguo es bueno porque tú tienes una idea preconcebida, ni todo lo de ahora es malo. 

¿Con qué te pones a llorar como una Magdalena? 

Con Chavela. Además, cuando tengo ganas o siento que estoy así como herida gravemente por la vida y no sé qué me pasa, me pongo a Chavela para todavía sentirlo más. Sí, sí, sí, me encanta eso.

¿El mejor ansiolítico es Chavela Vargas?

Ay, sí. Porque en realidad te mete más los dedos en la herida, pero es que es muy gustoso. El dolor hay que sentirlo, es placentero, es muy cómodo. También peligroso, pero es necesario. Yo creo que todo en esta vida hasta que no duele no te das cuenta si es el camino correcto o no.

"Ahora me veo en el espejo y me digo ¡qué pedazo de bailaora hay ahí!"

¿Y quién llora más la persona o la artista?

Yo es que no las puedo separar. Soy siempre Piñona y siempre Lucía. Soy llorona, me emociono fácilmente, pero a veces me da vergüenza y me lo corto muchas. Me violenta mucho emocionarme delante de la gente, pero me emociono fácilmente y a veces con cosas muy tontas y a lo mejor otras que me pasan desapercibidas. 

¿Cuánto tiene de dolor 'Insaciable'?

Hombre, tiene bastante. De hecho, una de las piezas que hago es el tema Mi pena, de Morente, un poquito versionado así por seguidilla. Es una coreografía muy cortita, es como una pincelada, pero esa coreografía está basada en esa soledad, en ese dolor en el que tú te regocijas.

Ese tema, muchas noches que he estado de fiesta y acabas las fiestas en casa y la gente se ha ido, me he quedado sola y tienes una mezcla de lo bien que lo has pasado, pero a ver quién recoge esto ahora y tienes, así como una embriague, una cosa así que no es dolor ni alegría, ni es tristeza, sino esa ansiedad de no saber dónde está uno en esos momentos. 

¿Cómo ves el momento actual donde siempre hay que estar feliz y ponerlo en las redes sociales?

Pues eso es una cosa que no soporto y que además estoy en contra totalmente, porque creo que lo único que hace es frustrar a la gente y hace que la gente reprima sus emociones. No digo que no haya que tirar para adelante, ni mucho menos, pero que las cosas hay que pasarlas. Y cuando uno no está bien, no está bien y no pasa nada y hay veces que quieres y no puedes y te lo curras mucho y no te llegan las cosas y hay que saberlo y hay que tenerlo en cuenta porque al final vamos a tener gente súper frustrada.

La última pregunta y ya con esto cerramos, si yo me meto en tu Canal YouTube y le doy a reproducción automática ¿Qué veríamos?

Pues mira, te va a salir mucho La Resistencia, que es un programa me encanta y, al menos, veo los resúmenes y además lo veo todos los días. También muchos programas de radio. Sobre todo, El Faro (Ser) y A Fondo (RTVE) porque me encantan las entrevistas que hacen.

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