Monumento a Simón Bolívar en Cádiz

Fue un regalo de Venezuela a la ciudad de Cádiz en el año 1974. El Ayuntamiento de Cádiz realizó durante décadas actos conmemorativos ante el monumento, como ofrendas florales por el aniversario de la independencia de Venezuela

Monumento a Simón Bolívar, vista lateral izquierda.
01 de mayo de 2026 a las 07:00h

El monumento homenaje a Simón Bolívar, está situado en la Glorieta que lleva el nombre del Libertador, ubicada en un extremo de la avenida Duque de Nájera, rodeada de edificios universitarios (Olivillo y aulario Simón Bolívar) y bloque de viviendas en su origen dedicadas a militares.

Monumento a Simón Bolívar, vista lateral derecha.

Fue un regalo de Venezuela a la ciudad de Cádiz en el año 1974. El Ayuntamiento de Cádiz realizó durante décadas actos conmemorativos ante el monumento, como ofrendas florales por el aniversario de la independencia de Venezuela. Un año antes, en 1973, se erigió el monumento ecuestre al General San Martín.

Monumento a Simón Bolívar, vista frontal angular izquierda.

Desde ese año, Cádiz, se ha ido poblando de esculturas de personalidades relacionadas con Hispanoamérica, confirmando su relación histórica y social con los territorios que antaño fueron parte de España. Es verdad la presencia de estos hitos escultóricos se relacionan la proliferación de ellas en muchos países, que estuvo patrocinada por los estados americanos.

Tarjeta postal, años 70, Monumento a Simón Bolívar, ante el desaparecido edificio original del hotel Atlántico y el, también desaparecido Estadio Ramón de Carranza.

La idea de erigir un monumento a Simón Bolivar, no es nueva, en Madrid, en se produjo un primer intento en 1925, se planteó un mausoleo en la Plaza del Marqués de Salamanca, pero el gobierno venezolano de la época retiró el apoyo económico y el artista (Enrique Martín) tuvo que vender las piezas ya elaboradas.

Un segundo intento en 1957, el escultor Juan de Ávalos propuso un monumento colosal que incluiría una biblioteca, un museo y un mirador en los ojos de Bolívar. Sin embargo, este fue descartado por su presupuesto "faraónico". Fue en 1967 cuando el doctor Marañón y el entonces alcalde Arias Navarro lograron que diplomáticos de siete naciones americanas (Venezuela, Ecuador, Panamá, Perú, Chile, El Salvador y Colombia) financiaran el coste de la estatua, que terminó erigiéndose en el Parque del Oeste en 1970.

Monumento Parque del Oeste, Madrid, foto tomada de De las Heras, M. (2022, 10 de agosto). La espeluznante cara oculta del "Libertador" Simón Bolívar. El Debate.

El monumento de Madrid, así como el de Cádiz, es una copia del levantado el 4 de abril de 1961 (Día de las Américas) en la ciudad de Bucaramanga, donado por el Gobierno venezolano. Este fue el primero de una serie dedicada por el mismo autor al héroe y sirvió de molde para sacar piezas semejantes que adornan plazas de otros lugares; entre ellos, San Felipe (capital del estado de Yaracuy, Venezuela) en 1973, Sevilla en 1981 (donde se modificó la postura de Bolívar) o la Alameda de Santiago de Chile.

Monumento a Simón Bolívar, vista posterior angular derecha.

La escultura es obra de Emilio Laiz Campos y, en el caso de la pieza gaditana, fue fundida en bronce por Ángel González Sellas. Emilio Laiz Campos (Vicálvaro, 27 de diciembre de 1917 – Madrid, 21 de septiembre de 1983) fue un destacado escultor madrileño cuya formación comenzó precozmente a los ocho años con Lorenzo Coullaut Valera, completando posteriormente sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Madrid. Se le concedió el título de Mérito de la Asociación de Pintores y Escultores de Madrid y en la edición de 1944 recibió la Primera Medalla de Escultura.

Monumento a Simón Bolívar, vista posterior angular izquierda.

Maestro en el retrato y la escultura monumental, cultivó también la imaginería religiosa y el género ecuestre, en los que destacó por su precisión técnica y fuerza expresiva. Durante quince años (de 1940 a 1955), trabajó en los talleres de ABC como pintor en el "difícil arte del entonces retoque del color". Además de los célebres monumentos a Simón Bolívar, su catálogo de obras más importantes incluye el monumento a Blas de Lezo en Cartagena de Indias. Su prestigio internacional se consolidó con piezas religiosas presentes en EE. UU. y Australia, así como con una vasta producción en países como Venezuela, Cuba y Perú. Fue condecorado con las órdenes de Alfonso X el Sabio e Isabel la Católica, la de Andrés Bello (Venezuela) y la Medalla de Arte Litúrgico de Roma. Laiz Campos es recordado como uno de los grandes referentes de la escultura castellana del siglo XX.

Monumento a Simón Bolívar, vista frontal angular derecha.

El homenajeado Simón Bolívar fue un militar y político nacido en Caracas (1783) en el seno de una familia criolla de origen vasco. Fue masón e influenciado por la Revolución Francesa; también tuvo una gran influencia en él Francisco de Miranda, líder de la revolución independentista que estalló en Venezuela en 1810, a quien acabó traicionando y entregando a las autoridades españolas. Gran líder y estratega militar, fue el padre de la Gran Colombia (Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá). Con tendencia a imponer el poder de forma dictatorial, falleció en 1830 a causa de la tuberculosis.

Laiz representa a Bolívar en una actitud dinámica, erguido, con el brazo derecho levantado en paralelo a la pata delantera del caballo, que es la única que no toca el suelo. Con el animal en movimiento, el militar acompaña este impulso elevando el brazo en un gesto de saludo o proclama. El Libertador viste indumentaria militar completa: chaqueta con charreteras, sacoleva militar, pantalones ceñidos al cuerpo y botas de caña alta con espuelas. Su mano izquierda sujeta las riendas, mientras que la derecha se eleva. El caballo, ensillado y aparejado, levanta la pata derecha en actitud de andar al paso, con la cabeza inclinada y el hocico entreabierto; las patas restantes tocan el suelo al ritmo de la marcha.

Monumento a Simón Bolívar, detalle del Libertador y cabeza caballo, vista lateral derecha.

Para el diseño del caballo, el autor se alejó de las monturas militares tradicionales y utilizó como modelo un caballo de rejoneo. En este caso, el ejemplar pertenecía a la yeguada del rejoneador Ángel Peralta. Al usar un caballo de rejoneo como modelo, la obra rompe con el estilo de las "monturas militares" tradicionales; el artista buscó una estética más plástica y dinámica, típica del siglo XX, en lugar de la rigidez de los monumentos decimonónicos.

Emilio Laiz Campos con Rafael Peralta, posando para el modelado del caballo de Simón Bolívar.

Está realizada íntegramente en bronce, material que presenta esa pátina oscura característica de las obras expuestas al ambiente marino de Cádiz. Se sitúa sobre un alto pedestal de base rectangular aplacado en granito rosado sin pulir, al que se han adosado placas del mismo material (en este caso pulido) con inscripciones conmemorativas en letras versales.

Las leyendas que figuran en el pedestal son las siguientes:

Frontal: SIMÓN BOLÍVAR // HÉROE DE LA RAZA". El término "raza", muy común en la retórica diplomática hispanoamericana de los años setenta, es precisamente uno de los puntos que genera hoy mayor controversia.

Monumento a Simón Bolívar, placa conmemorativa en el frontal del pedestal.

Lateral izquierdo: "OBSEQUIO DE VENEZUELA // A LA CIUDAD DE CÁDIZ".

Lateral derecho: "NACIÓ EN CARACAS, VENEZUELA, EL 24 DE JULIO DE 1783 // MURIÓ EN SANTA MARTA, COLOMBIA, EL 17 DE DICIEMBRE DE 1830 // CREADOR DE VENEZUELA, COLOMBIA, ECUADOR, PANAMÁ, PERÚ Y BOLIVIA".

Monumento a Simón Bolívar, pedestal y placa ilegible en su parte posterior.

Parte posterior:  "ESTA CIUDAD EN ENERO 1974 RECONOCIENDO EL VALOR DE SU SANGRE QUE LE DIO UN HEROE A LA TIERRA QUE ES EL ALMA DE AMERICA Y DE LA LIBERTAD PRESENTA A LA GLORIA DE SUS HEROES UN MONUMENTO PARA EL LIBERTADOR Y SU PUEBLO QUE CON SU ESPADA ALCANZARON LOS LAURELES" (esta leyenda es en la actualidad ilegible, su tono épico buscaba hermanar a Cádiz con América a través de la figura del prócer independentista)

Es importante mencionar que este hito escultórico genera hoy cierta controversia. En junio de 2021, la asociación Cádiz con la Libertad solicitó formalmente al Ayuntamiento la retirada del monumento, basando su petición en el papel histórico de Bolívar como "artífice de la secesión de las provincias de ultramar" y su responsabilidad en la firma del decreto de "Guerra a muerte" contra los españoles.

La asociación considera que mantener una estatua que lo califica como "héroe de la raza" supone una "humillación" para la ciudad de Cádiz, debido a las acciones represivas del personaje contra la población española de la época.

En un momento en el que se ha extendido en América, la práctica de vandalizar estatuas de origen español, en Cádiz estos monumentos a los próceres de la independencia permanecen respetados en sus pedestales, conviviendo con la historia local. Esta escultura ha pasado de ser un simple regalo diplomático —una pieza estática de 1974 que ya forma parte del paisaje urbano— a convertirse en un punto de fricción ideológica.

Tarjeta postal, años 70, Monumento a Simón Bolívar, nº 119, Cádiz. Ediciones Arribas,  Zaragoza.

El monumento pone de relieve la contradicción entre la visión de Bolívar como «Libertador» y la de sus detractores, quienes lo describen como un dictador que impuso el terror contra los peninsulares y criollos que no se sumaron a su causa. En Cádiz, esta obra se integra en un conjunto donde predominan figuras americanas; así, la estatua de Bolívar convive con otros próceres independentistas, dejando a Blas de Lezo como el único representante de los héroes nacionales españoles en ese contexto monumental.

Sobre el autor

Manuel Holgado García

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