El monumento a Segismundo Moret es uno de los hitos escultóricos más significativos de Cádiz; un hito itinerante, aunque siempre ha estado ubicado en torno al puerto, una de sus grandes preocupaciones.
Fue erigido por suscripción popular y a iniciativa del Ayuntamiento antes de su fallecimiento. En el mismo hay elementos de un fuerte contenido simbólico, como la piedra procedente de las murallas de la ciudad colocada bajo el monumento. Estas murallas fueron derribadas con su impulso y con la finalidad de abrir la ciudad al puerto, en una decisión urbanística que hoy sería del todo inapropiada por su valor histórico y su repercusión en el turismo. Además, destaca el hecho de que se reutilizaran materiales (mármoles y bronce) de las mismas en su elaboración.
En 1954, la estatua de Moret se trasladó a la Plaza de Sevilla, delante de la Fábrica de Tabacos. Posteriormente, cuando se ejecutó la fuente luminosa, se desplazó frente a la entrada del puerto. En ese traslado, perdió su escalinata marmórea y la verja artística. Incluso durante un tiempo, la escultura estuvo depositada en un patio de la calle Sopranis mientras los concejales discutían su ubicación; algunos pensaron incluso en trasladarla a extramuros.
Cuando se volvió a colocar en su ubicación original, en 2012, con la remodelación de la Plaza de San Juan de Dios, se recolocó en la misma, queda de recuerdo una placa conmemorativa marmórea adosada en el último escalón del basamento, entonces se realizó un trabajo de recuperación histórica; así, se recuperó la escalinata y parte de la verja. Para la recreación de la verja, se utilizaron imágenes del Archivo Histórico Municipal, sin embargo esta fue realizada en acero y no en bronce como la original, y de forma incompleta y no contiene las dieciséis inscripciones relativas a la obra y a la personalidad del homenajeado que incluía la original.
El responsable de la hemeroteca de Diario de Cádiz, José María Otero y la Asociación Cádiz Ilustrada, entre otros, plantearon en su momento la conveniencia de la reconstrucción total del monumento, en la forma más similar posible a cuando se realizó en 1909.
La recuperación de parte de la verja ha estado a cargo de la empresa municipal Aguas de Cádiz. El patrocinio de esta empresa en la recuperación y mantenimiento de las fuentes y esculturas de la ciudad ha sido en los últimos años, una iniciativa muy acertada.
Igualmente, ha sido muy acertada la opción de que la escalinata del monumento sea accesible, lo que la convierte en un lugar de descanso y encuentro para los ciudadanos. Esto último, evidentemente, provoca un mayor desgaste y deterioro de la misma, en momentos de concentraciones y eventos ciudadanos se protege con una estructura de cristales y acero inoxidable.
Sin embargo, los materiales usados en la construcción del monumento a Moret (mármol y bronce) demandan para su limpieza y protección un mantenimiento continuo.
El monumento a Segismundo Moret se inauguró el 28 de noviembre de 1909. El Ayuntamiento de Cádiz lo impulsó durante la alcaldía de Cayetano del Toro y fue realizado por suscripción popular. Las imágenes de su inauguración muestran la asistencia masiva de los gaditanos a dicho acto.
Segismundo Moret y Prendergast (1838-1913) fue abogado, académico, catedrático y político liberal (diputado, presidente del Congreso, ministro y tres veces presidente del Gobierno entre 1905-06 y 1909-10). Impulsó reformas sociales y obras públicas, y fue nombrado Hijo Predilecto de Cádiz.
El conjunto escultórico es obra de Agustín Querol y Subirats (1860-1909), escultor formado en la Escuela de la Llotja de Barcelona con los hermanos Vallmitjana y en la Real Academia de Roma. Su estilo se enmarca en un realismo dentro del clasicismo académico que aúna la narración, la expresividad y los efectos pictóricos.
En 1908 comenzaron los trabajos de instalación del monumento a Moret, dirigidos por Juan Cabrera, arquitecto municipal. Su base y la escalinata que lo rodeaba se realizaron en mármol por la casa Vela y Cía.; parte de esos mármoles procedían de la Puerta del Mar.
Para la realización de verja del monumento, se convocó en 1908 un concurso ganado por el gaditano Juan Rosado. Fue realizada en la fundición San Rafael en bronce y de estilo modernista; presenta motivos vegetales y dieciséis coronas de laurel con inscripciones de los hechos en los que había destacado Moret, tanto en su biografía personal y política, como en lsa actuaciones que promovió en la ciudad.
Sobre la escalinata de mármol, unos altorrelieves alegóricos en bronce, dispuestos casi en espiral, conforman el primer cuerpo del pedestal. Las figuras, dotadas de gran dinamismo, se relacionan con las virtudes de Moret: PATRIOTISMO, LEALTAD, LIBERTAD Y ELOCUENCIA.
La transición entre este cuerpo y la estatua se realiza con una decoración arquitectónica ecléctica. La escultura de Moret es clásica; está representado rígido, ante un sillón, en pie y de brazos cruzados, con la mirada alta hacia las desaparecidas murallas y el puerto.
En la actualidad este monumento tiene el sentido conmemorativo de recordar a Segismundo Moret, ha perdido, lamentablemente, la relación de hechos por los que recordar su influencia en la ciudad; sin embargo, sí permanece el agradecimiento ciudadano en la leyenda “Cádiz a Morte”.
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