"Gracias a Dios no me ha tocado vivir esa época del cante que discriminaba a la mujer"

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Lela Soto 'Sordera', la cantaora madrileño-jerezana, de 25 años de edad y heredera de una saga clave en la historia 'jonda', acaba de lograr el primer premio del concurso Talento Flamenco de la fundación Cristina Heeren.

Cuando Lela Soto 'Sordera' empezó a cantar en la final del concurso Talento Flamenco de Cante por Cantiñas 2017 —que organiza la fundación Cristina Heeren, fundada hace 20 años por esta mecenas norteamericana— se preguntó a sí misma: "¿Qué hago yo aquí, Dios mío?". Sin duda, su subconsciente le respondió: "Ganar". Esta joven cantaora de 25 años de edad, nacida en Madrid y criada a caballo entre la capital y Jerez, se ha alzado con el primer premio en el certamen de este año. Confiesa que estaba muy nerviosa, demasiado nerviosa, pero que cuando se arrancó por cantiñas, dejó de pensar. "Me siento súper orgullosa de haber ganado este concurso y muy agradecida porque el jurado decidiera que era yo la ganadora", declara a lavozdelsur.es

Heredera de la casa 'Sordera', cuenta que fue a partir de hace un par de años cuando realmente empezó a trabajar como cantaora profesional. No obstante, desde antes la sangre estaba ahí y su cuerpo no hacía más que reclamarle que pisara un tablao para cantar. Desde entonces, Lela ha demostrado jondura por toda la geografía española, además de soltar quejíos en Zurich y Ginegra (Suiza), Copenhague (Dinamarca) y San Francisco (EEUU). "A ver si me recorro el mundo como Willy Fog", sonríe al otro lado del teléfono. De entrada, este otoño estará en la peña Tío José de Paula (14 de octubre) y actuará en el ciclo Flamenco Viene del Sur 2018 del Instituto Andaluz del Flamenco.

Recoge el legado de 'Los Sordera'. ¿Cómo se come eso? ¿Ha tenido presión por las expectativas, facilidades porque le han allanado el camino...? ¿Cómo lo ha vivido?

Lo he vivido bastante bien. Presión no he tenido por parte de nadie, sino que simplemente al pertecener a una familia que es una estirpe tan importante y tan larga, pues ya tú misma sientes esa presión. Tú mismas ejerces esa presión, pero por otra parte sí te puedo dar la razón porque me han allanado un poquito el camino, ¿no? No a la hora de actuar porque yo guste más o guste menos, sino a la hora de tener la oportunidad de que la gente quiera escucharme. 

¿Qué cantaores le han influido? ¿Qué escuchaba desde pequeñita? 

Principalmente, a mi familia. Yo estaba en casa y mi padre siempre ha estado cantando. Toda la vida. Es decir, él estaba viendo la tele y canturreaba alguna canción. Siempre, siempre cantando. La influencia de mi familia ha sido muy importante, pero también me he criado escuchando a Terremoto, La Paquera, Fernanda y Bernarda de Utrera... Luego también a gente un poco más de mi época como Estrella Morente... No sé, puedo estar diciéndote infinidad de nombres..., Mairena, Caracol...

¿Siempre escuchando flamenco?

Sí, pero también admiro muchísimo la música en general, entonces lo mismo estaba escuchando flamenco que me ponía un disco de Michael Jackson, o uno de Whitney Houston, que para mí es mi ídola.

¿Cuándo supo que quería dedicarse al cante? 

Desde chiquitita. Desde chiquitita siempre —aunque haya estado en el colegio con la intención de estudiar y demás porque siempre tenemos que tener algo— tenía muy claro que quería dedicarme a esto. 

¿Por qué?

No sé si indirectamente me lo han inculcado o porque me salía a mí, ¿sabes? De tanto que me ha gustado siempre la música quizá sea más un sentimiento que una razón. 

¿Algún consejo, alguna palabra de su abuelo (Manuel Soto) o su padre (Vicente Soto) que siempre tenga presenta antes de salir al escenario?

"Tú haz lo que tú sabes hacer y no te preocupes por lo que puedan decir o lo que puedan pensar por venir de donde vienes. Si tú lo tienes, defiéndelo como tú sabes y de la mejor manera que puedas hacerlo".

"Lo mismo estaba escuchando flamenco que me ponía un disco de Michael Jackson, o uno de Whitney Houston, que para mí es mi 'ídola" 

Su caso —su historia— es bastante parecida a la de María Terremoto. Una mujer de padre y abuelo cantaor de prestigio que se abre paso en el mundo del cante. Pero... ¿sigue habiendo discriminación por género en el flamenco o sois vosotras las abanderadas del movimiento feminista en este registro? 

Creo que las mujeres mayores del flamenco ya nos allanaron un poquito el terreno. Hace 60 años ya estaba Tía Anica La Piriñaca, que su marido por ejemplo no la dejaba cantar y hasta que el hombre no se murió ella no pudo empezar a cantar. Y después de Tía Anica han salido mil más. La Macana es otra pedazo de artista, como Fernanda, Bernarda... infinidad de mujeres que ya sacaron la cara en el flamenco. Pero sí es cierto que en la actualidad se está apostando más por la mujer en este arte. Gracias a Dios no me ha tocado vivir esa época del cante que discriminaba a la mujer.

¿Cree que España está dando oportunidades a las nuevas generaciones del flamenco?

Creo que sí, España está apostando por un arte tan importante como el flamenco y sobre todo por los jóvenes, que al fin y al cabo somos los que vamos a seguir esa tradición y por que esto siga hacia adelante.

"En las peñas se siente ese calorcito de la gente que es muy aficionada al flamenco"

¿Qué opina de la evolución del flamenco, de ese que le enseñaron en la cuna al que ahora se escucha?

Pienso que, básicamente, por el tiempo en que vivimos, ha tenido que evolucionar sí o sí. Cada vez hay más estilos de música, cada vez nos influenciamos más de las nuevas modas. Y yo creo que el flamenco tiene que evolucionar. Mientras que no se pierda esa ortodoxia —que somos muchos los que la defendemos— pues creo que el flamenco siempre va a estar ahí. Y la fusión... cada uno interpreta el flamenco como lo siente. Al fin y al cabo el flamenco es todo sentimiento. 

¿Dónde prefiere cantar, en un gran auditorio o en alguna peña cercana? 

Como artista me gusta cantar en ambos sitios, lo que pasa es que sí que es verdad que en las peñas, normalmente, la gente que suele ir es muy aficionada al flamenco y se siente ese calorcito y esa cosita cuando estás cantando, que te den un jaleo... ¿Sabes? Siempre se suele sentir más la afición en una peña. 

Por último, ¿alguna anécdota entre tablaos?

En mi primera actuación, o sea, la primera que fue así más importante, que fue en el programa de televisión Foro Flamenco —que además fue hace poquito—, iba con Antonio Jero a la guitarra, con mi novio Luis de Perikín y mi padre. Recuerdo que estaba muy, muy nerviosa. Y todos: "Tú nada, tranquilízate". "Uy, qué guapa estás". Y cuando me quise dar cuenta, cuando estaba subiendo al escenario me pisé el mantón, me caí y me hice un boquete en la pierna. ¡Me caí y me destrocé yo sola! Yo soy muy patosa y me pasan mil cosas de esas. Vamos, que me levanté para que subiera y me sentara en la silla. Menos mal que el programa era grabado. —ríe—. ¡Muy fuerte!

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