El director de cine Oliver Laxe ha generado un aluvión de críticas tras unas declaraciones en El Mundo sobre la asistencia de los jóvenes a los cines. Según el cineasta, los espectadores más jóvenes "son ultrasensibles y se les estaba maltratando. Se les ha dado forraje, pan Bimbo y tienen el paladar acostumbrado al azúcar y a los procesados. Cuando les das un pan de centeno o con un cereal puro, pues el paladar no está preparado. Hay que trabajarlo únicamente porque la sensibilidad está ahí".
En redes sociales, la respuesta fue inmediata. Una nota publicada en la comunidad de X desmentía sus palabras: "Es falso. Los jóvenes son el grupo de población con mayor asistencia al cine, según el Ministerio de Cultura". Cientos de usuarios comenzaron a comentar y citar la publicación, generando un debate que se viralizó rápidamente.
Algunos internautas centraron sus críticas en los precios y el acceso a las salas. @ashrand_ escribía: "Quizás el que te dejes 12 pavos por el pan puro tiene que ver. Y si aparte quieres echarle un buen embutido (palomitas + refresco), ya la gracia se te va a casi 30 euros… Me quedo con el pan Bimbo, gracias".
Precios y streaming, ¿el verdadero problema?
@Spartanx93 señalaba que la presencia del streaming también influye: "Casi cualquier película que se estrena está a los 60 días en una plataforma y el precio de una entrada te puede costar 7 euros. Con esto es muy difícil que una generación que ya ha nacido en la época del streaming decida ir al cine a ver algo que no le motive".
Otros usuarios recurrieron a datos oficiales para desmontar las afirmaciones de Laxe. @Lopez_vallet recordaba: "No sé cuántas veces habrá que repetir que esto es mentira. Los jóvenes van al cine casi el doble que la media nacional. Quienes han decidido abandonar el cine a su suerte son las generaciones más mayores".
Ironía y críticas a la economía
No faltaron comentarios irónicos sobre la situación económica. @CndSeaPresident escribía: "Es culpa nuestra que el 80% de la población no pueda comprar una casa como primera vivienda. Les hemos dado Nesquik y su paladar no está acostumbrado a tener miles de euros en la cuenta…".
La polémica ha abierto un debate sobre percepción generacional y asistencia al cine. Mientras Laxe defiende que los jóvenes necesitan "trabajar su sensibilidad", muchos usuarios argumentan que factores como los precios, el streaming y la crisis económica son determinantes en la elección de ir a la sala.
Cientos de comentarios, memes y citados continúan circulando en redes, y la conversación sobre cine y jóvenes no muestra signos de detenerse. Lo que parecía una reflexión del cineasta se ha convertido en un debate viral sobre generaciones, hábitos culturales y economía.
