Juan Pedro Aladro, retratado por Juan Carlos Toro para lavozdelsur.es
Juan Pedro Aladro, retratado por Juan Carlos Toro para lavozdelsur.es

Ayer, 22 de diciembre, horas antes de que  la Navidad de 2019 iniciara sus primeros compases con el sorteo extraordinario de la lotería, ha fallecido en Madrid el gran promotor cultural jerezano Juan Pedro Aladro Durán. Es una triste coincidencia de fechas para un hombre tan enamorado de la cultura tradicional de la Navidad. Conocí a Juan Pedro hacia 1979, a través de su hermano mayor, el gran dramaturgo y maestro mío Carlos Luis Aladro —quien tanto me enseñara en los caminos del teatro, el juego simbólico, los títeres, y la representación sacra— y por aquel entonces Juan Pedro estaba recién nombrado gerente de la gran editorial Seix & Barral, tras varios años llevando en Barcelona  la Dirección Comercial y la Publicidad de la editorial. Pero ya en 1980 Juan Pedro   fundó su propia compañía, Creaciones Internacionales y Coediciones (Cinterco) y se instaló en Madrid, donde continuó toda su vida.

Juan Pedro Aladro fue, siempre, un gran enamorado de las tradiciones populares, que supo engarzar, promocionar y  traer a la actualidad  muy distintos proyectos culturales,  los cuales llegaron a un buen puerto porque encontró un eco favorable, en una época de crecimiento económico y necesidad de recuperación identitaria. Trabajó con muchas instituciones culturales y financieras, y fue así posible poner en pie muchos proyectos. Ciertamente, la Caja de Ahorros de Jerez fue uno de los grandes baluartes que apoyó sin reservas las propuestas siempre brillantes de Juan Pedro, y Jesús Mantaras, Mariano Ruiz Carretero y Paco Izquierdo -en aquella caja de los años 80, impulsaron con decisión los grandes proyectos de Juan Pedro, como el  Diccionario Enciclopédico de la Provincia de Cádiz ,y posteriormente esa magna obra , redactada por José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz, del Gran Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco, que es la obra de referencia primera en el flamenco, aún hoy, 35 años después.

Y paralelamente a estas ciclópeas obras editoriales, Juan Pedro propuso rescatar aquellas melodías que anidaban en su mente como recuerdos infantiles de las celebraciones familiares navideñas en su casa de la calle Gaitán, aquellos villancicos y romances que alcanzó a conocer en los años cuarenta, y que vio como se fueron perdiendo poco a poco, mientras él los recordaba en la distancia. Propuso, pues, crear un colección llamada Así canta nuestra tierra en Navidad, con el concurso del Coro de Villancicos de la Cátedra de Flamencología de Jerez, primero, y la dirección artística, después, de su muy querido Manuel Parrilla, y  supo ofrecer durante 28 años el mayor corpus de villancicos tradicionales de la Baja Andalucía, que fueron ampliamente difundidos en casetes, discos y en radio, y en la megafonía callejera jerezana de la Navidad, gracias a la Caja de Ahorros de Jerez. Esta amplia difusión ha sido –creo- la verdadera piedra de toque de la recuperación de las zambombas jerezanas, a partir de los años ochenta.

Recuerdo la pasión con que Juan Pedro Aladro vivía la Navidad, y cómo celebraba cuando conocía  “nuevos” villancicos tradicionales, así como la adoración que tenía por "Manolito" Parrilla, quien buceó en las memorias familiares suyas y de sus amigos, rastreando, en Jerez y Arcos  especialmente, todas las huellas de la tradición cantada navideña. Juan Pedro era mucho más que un empresario cultural, era quien se ponía muchas veces a escuchar los domingos por la tarde, en su estudio madrileño, por pura afición, estos temas musicales, en cualquier época del año. No fui amigo personal suyo, sino de su hermano Carlos, pero a lo largo de 40 años sostuve muchos y estimulantes encuentros intelectuales con Juan Pedro Aladro. Uno de estos encuentros sucedió en  septiembre de 1990, en Badajoz, donde me desplacé con mi amigo Pedro Grimaldi para asistir al XVIII Congreso Nacional de Actividades Flamencas. Estaba allí también Juan Pedro Aladro, con el que habíamos coeditado los libros de Telethusa premiados por la Fundación Andaluza de Flamenco.

Tras nuestro acto, Juan Pedro quiso mostrarnos una gran novedad, y nos llevó a su coche, donde nos explicó algunas maravillas del nuevo disco que estaba preparando para la Navidad de 1990, y se deshizo en elogios hacia Manolito Parrilla, por la alta categoría de su dirección musical. Y estuvimos toda la tarde en el coche escuchando aquellos maravillosos villancicos entre las excelentes y entusiastas explicaciones de Juan Pedro. Ahí comprendí que Juan Pedro Aladro era —como su hermano Carlos— un amante de la cultura popular en toda su extensión, y que tenía un profundo engarce emocional con las coplas que escuchara y cantara en su infancia jerezana. Incluso nos cantó, en el coche, aquellos versos de “estando tres niñas bordando corbatas, dedales de oro, agujas de plata", que se publicaría finalmente en el disco de 1992.

Tras aquel encuentro, colaboramos en muchas ocasiones, y finalmente esta Semana Santa de 2019, de visita en Jerez, se acercó a visitarme al Centro Andaluz de Flamenco, y pude comprobar que, si bien sus movimientos físicos eran más lentos, no lo era su llameante ingenio, que venía dándole vueltas a la idea de ofrecer a la Junta, para el futurible Museo Flamenco de Andalucía una historia del flamenco a recrear con los mejores  artistas y artesanos belenistas españoles, que incluyera figuras de los principales artistas del cante, el toque y el baile flamenco, etc. Estaba muy ilusionado con la idea, y cuando se marchó pensé que Juan Pedro Aladro, a sus 81 años, seguía teniendo esa alma y esa curiosidad infantil que fue una constante en su vida.

Como dice la sabiduría, nadie escoge el día ni la hora, pero he lamentado mucho su marcha ayer, 22 de diciembre, sin haber siquiera disfrutado de esta última Navidad, que comienza mañana.

"La Nochebuena se viene,

la Nochebuena se va,

y nosotros nos iremos

y no volveremos más"

Sé que a pesar de tu inmenso trabajo cultural, sentiste muchas veces en carne propia la ingratitud de Jerez. Como dijiste "Jerez te pone los cuernos a la que vuelves la cara. Es ingrata, lo lleva en el ADN y es grave. Es necesario que alguien se lo diga a la ciudad"

Ahora vendrán tantos a los oros funerarios...

Adiós, Juan Pedro. Dale recuerdos a Carlos.

Nota:

Hace cinco años, Paco Sánchez Múgica le hizo en lavozdelsur.es esta memorable y reveladora entrevista. No se la pierdan.

https://www.lavozdelsur.es/me-he-acostado-con-jerez-pero-no-ha-servido-de-nada/

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