¿Lloverá en Semana Santa en Andalucía? Los modelos meteorológicos ya apuntan una tendencia

Las primeras predicciones meteorológicas muestran un marzo con mayor probabilidad de lluvias en Andalucía y temperaturas algo más frescas. La tendencia alcanza hasta la Semana de Pasión —los días previos al Domingo de Ramos—, mientras los expertos advierten que el escenario para abril sigue abierto

Tendencia del modelo europeo para el 23-29 de marzo: sin señal clara de lluvias en Andalucía y temperaturas algo más suaves de lo normal.
07 de marzo de 2026 a las 13:00h

La pregunta vuelve cada año cuando la Cuaresma entra en su recta final: ¿qué tiempo hará en Semana Santa en Andalucía? Cofradías, hosteleros y miles de turistas miran ya los mapas meteorológicos buscando pistas sobre la lluvia o el sol durante los días grandes de las procesiones.

A varias semanas de distancia no existe todavía un pronóstico definitivo. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) suele ofrecer previsiones fiables con unos diez o quince días de margen. Sin embargo, los modelos meteorológicos a medio plazo sí permiten empezar a identificar tendencias sobre lluvia y temperatura en marzo y abril, justo antes del Domingo de Ramos.

Para este análisis se han utilizado los mapas del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo (ECMWF) y el modelo climático estadounidense CFS, dos de las herramientas más utilizadas por los meteorólogos. Ambos comparan lo que podría ocurrir en las próximas semanas con la climatología media de las últimas dos décadas. Es importante entender qué muestran estos mapas. No indican cuántos litros de lluvia caerán ni qué temperatura habrá exactamente en cada ciudad. Lo que reflejan son anomalías climáticas, es decir, si el periodo será más lluvioso, más seco, más frío o más cálido de lo habitual.

Las señales actuales apuntan a un inicio de marzo relativamente inestable en Andalucía, con mayor probabilidad de precipitaciones y temperaturas algo más frescas, seguido de un escenario mucho más incierto conforme se acerque la semana de Pasión y el inicio de abril, cuando comenzará la Semana Santa.

Un inicio de marzo más lluvioso de lo habitual en Andalucía

Los mapas semanales del modelo europeo muestran una tendencia bastante clara entre el 9 y el 22 de marzo. En ese periodo, gran parte de Andalucía aparece con tonos verdes en los mapas de precipitación, lo que indica lluvias por encima de la media climática. En términos meteorológicos, esto suele asociarse a un patrón favorable a la llegada de borrascas atlánticas o frentes activos desde el oeste de la Península Ibérica. No implica lluvia continua, pero sí una mayor probabilidad de episodios de precipitaciones.

Este tipo de situación es relativamente habitual en marzo. La atmósfera atraviesa una fase de transición entre el invierno y la primavera y la circulación atlántica suele volverse más dinámica. Cuando el anticiclón de las Azores se desplaza hacia el Atlántico central, las borrascas encuentran un corredor natural hacia la península. En Andalucía, ese patrón suele traducirse en cielos variables, intervalos nubosos frecuentes y varios episodios de lluvia a lo largo de la semana.

A esta señal de inestabilidad se suma la tendencia térmica prevista para la semana del 9 al 15 de marzo. Los mapas muestran anomalías ligeramente negativas en el entorno del suroeste peninsular, lo que indica temperaturas algo más frescas de lo habitual para mediados de marzo. No se trataría de un episodio de frío intenso, pero sí de jornadas con máximas moderadas y noches relativamente frescas, especialmente en zonas del interior.

La tendencia húmeda se mantiene también durante la semana del 16 al 22 de marzo. Andalucía continúa apareciendo con anomalías positivas de precipitación en los mapas del Centro Europeo, lo que sugiere que la inestabilidad podría prolongarse durante buena parte de la primera mitad del mes. Eso no significa que vaya a llover todos los días. En escenarios de este tipo, lo habitual es que los frentes atlánticos atraviesen la península dejando episodios de lluvia alternados con jornadas más tranquilas. Mientras tanto, las temperaturas comenzarían a normalizarse. La señal fría se debilita en los mapas, lo que indica que los valores podrían acercarse progresivamente a la media climática conforme avance marzo.

Semana de Pasión y abril: qué dicen los modelos sobre el tiempo en Semana Santa

A partir del 22 de marzo, la semana previa a la Semana Santa, la señal de los modelos se vuelve mucho menos clara. En los mapas del Centro Europeo desaparecen las anomalías destacadas sobre Andalucía. Esto significa que la atmósfera podría comportarse de forma más cercana a lo habitual para finales de marzo, sin indicios claros de un periodo especialmente lluvioso ni especialmente seco.

Para entender qué suele ocurrir en esas fechas conviene mirar también la climatología histórica de Aemet (1981-2020). Según los datos de la agencia, entre el 28 de marzo y el 5 de abril, lo habitual en el sudoeste peninsular es que se registren entre dos y tres días de lluvia en un intervalo de nueve jornadas. En el extremo más seco del sureste, como Almería y su entorno, la media baja a entre uno y dos días de precipitación.

Dicho de forma más clara: Andalucía no suele vivir una semana completamente pasada por agua en esas fechas, pero tampoco una estabilidad garantizada. Lo más habitual es que aparezca algún episodio de lluvia, especialmente en la mitad occidental, dentro de un contexto de temperaturas suaves y bastante variabilidad primaveral. La propia AEMET subraya que el arranque de la primavera es uno de los periodos más cambiantes del año en la atmósfera española. En su serie climática aparecen años muy secos y otros mucho más lluviosos, así como episodios de calor prematuro.

Un ejemplo ilustrativo ocurrió el 31 de marzo de 2015, cuando Córdoba alcanzó 33 ºC y Sevilla llegó a 32,9 ºC, temperaturas casi veraniegas en pleno arranque de la primavera. Este tipo de extremos muestran hasta qué punto estas fechas pueden oscilar entre ambiente templado y estable o escenarios más inestables con lluvias.

En meteorología, este tipo de escenarios suele traducirse en mayor variabilidad atmosférica, con alternancia de jornadas estables y episodios puntuales de inestabilidad. El modelo climático estadounidense CFS, que analiza tendencias mensuales, apunta en una dirección similar para el mes de abril. En sus mapas de precipitación, gran parte de la Península Ibérica aparece con anomalías débiles o neutras.

Anomalía de precipitaciones prevista para abril según el modelo CFS: en Andalucía no se observa una tendencia clara, con lluvias cercanas a la media.

En otras palabras: no hay señales claras de que abril vaya a ser un mes especialmente lluvioso ni especialmente seco en el sur de España. En el sur peninsular, esto suele implicar una situación muy típica de la primavera: periodos de estabilidad alternados con frentes débiles o chubascos dispersos.

Desde Aemet recuerdan que las predicciones a largo plazo deben interpretarse con cautela. En declaraciones esta semana a lavozdelsur.es, el responsable de la agencia en Andalucía, Juan de Dios del Pino, explicaba que la fiabilidad de las previsiones depende mucho del tipo de situación atmosférica que domine. Si predomina un patrón anticiclónico estable, los pronósticos pueden adelantarse con mayor precisión. Pero cuando las borrascas atlánticas marcan el ritmo, la incertidumbre aumenta considerablemente.

Por eso los meteorólogos insisten cada año en el mismo mensaje: las previsiones realmente fiables para la Semana Santa suelen empezar a definirse entre siete y diez días antes. Hasta entonces, los modelos solo ofrecen tendencias generales. Y esas tendencias, al menos por ahora, apuntan a un marzo con episodios de lluvia en Andalucía durante su primera mitad y un escenario más abierto conforme se acerque el Domingo de Ramos y el inicio de abril.

En definitiva, el cielo aún tiene varias semanas para decidir cómo recibirá a la Semana Santa andaluza. Y como saben bien los cofrades, esa decisión muchas veces se toma en el último momento.

Sobre el autor

Ezequiel García Barreda

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