La llegada de aire frío en altura provocará un incremento de la inestabilidad atmosférica en Andalucía durante el fin de semana, según las previsiones meteorológicas. Para este viernes 24 de abril se esperan cielos muy nubosos con chubascos ocasionales en el conjunto de la comunidad, especialmente en la mitad oriental a partir de la tarde. Las precipitaciones podrán ser localmente fuertes y estar acompañadas de tormentas e incluso granizo. Asimismo, se prevé la aparición de depósitos de barro debido a la presencia de polvo en suspensión, mientras que en el litoral atlántico la probabilidad de lluvias será menor.
La Agencia Estatal de Meteorología ha activado avisos de nivel amarillo a lo largo de la jornada por precipitaciones que podrían alcanzar acumulaciones de hasta 15 litros por hora. Estas alertas afectan a diversas comarcas repartidas en seis provincias andaluzas, incluyendo zonas de Málaga, Granada, Jaén, Almería, Córdoba y Cádiz. La situación meteorológica adversa se extiende así a amplias áreas del territorio, especialmente en enclaves de interior y zonas montañosas.
En paralelo, se espera un descenso generalizado de las temperaturas máximas, con valores que se situarán en torno a los 24 grados en Huelva, 23 en Sevilla y 21 en Jaén. Los vientos soplarán flojos y de dirección variable, con predominio de componente oeste en la vertiente atlántica. Este cambio térmico contribuirá a reforzar la sensación de inestabilidad que marcará la jornada.
Mejora a partir del domingo
De cara al sábado 25, los pronósticos apuntan a la formación de una pequeña depresión aislada en niveles altos en el sur peninsular, lo que mantendrá el ambiente inestable. Se prevén cielos muy nubosos y chubascos ocasionales, que se concentrarán previsiblemente en las sierras durante la tarde, donde podrían ser intensos, localmente fuertes y acompañados de tormentas, con posibilidad de extenderse a otras zonas del interior. Las precipitaciones tenderán a remitir al final del día, mientras que las temperaturas registrarán pocos cambios y los vientos continuarán siendo flojos y variables.
El domingo 26 se anticipa una mejora relativa de la estabilidad, con cielos poco nubosos y algunos intervalos de nubes bajas, aunque no se descartan chubascos dispersos en áreas montañosas. Las temperaturas mínimas descenderán ligeramente, mientras que las máximas experimentarán un ascenso generalizado. Esta tendencia de mayor estabilidad se prolongará al inicio de la semana siguiente, con cielos mayormente despejados y temperaturas al alza. Sin embargo, los primeros pronósticos apuntan a un nuevo episodio de inestabilidad a partir del miércoles 29, que vendría acompañado de un descenso notable de las temperaturas y de chubascos generalizados con tormentas.
