Andalucía ante la llegada de la borrasca 'Marta': no se ve la caída del muro del Mar de Noruega

La formación de una nueva borrasca atlántica mantienen en máxima vigilancia a ríos y sierras andaluzas. El viento y la lluvia podría complicar aún más la situación en la región. Uno de los focos de mayor preocupación se sitúa, de nuevo, en la Sierra de Grazalema y su entorno

Los modelos de predicción alertan de lluvias persistentes en Andalucía Occidental, con acumulados muy elevados en la Sierra de Grazalema y vigilancia extrema en ríos y sistemas kársticos.
06 de febrero de 2026 a las 17:29h

La sucesión de borrascas atlánticas y la persistencia de un patrón atmosférico inestable han situado a Andalucía ante un escenario de elevada incertidumbre meteorológica, con acumulados de lluvia poco habituales en tan corto periodo de tiempo. En algunos puntos del territorio, especialmente en Andalucía Occidental, la situación obliga a extremar la vigilancia. Y, ahora, llega Marta.

Los expertos coinciden en señalar que no existen demasiados precedentes recientes con volúmenes tan elevados de precipitación acumulada en apenas unas semanas, lo que incrementa la dificultad de anticipar con precisión todas las consecuencias. En este contexto, la atención se centra en los efectos acumulativos que la lluvia está provocando en acuíferos, cauces y sistemas subterráneos. Según los modelos de predicción, durante este fin de semana se podrían superar en puntos de Andalucía Occidental los 70 litros por metro cuadrado una cifra significativa si se tiene en cuenta que llega tras varios episodios consecutivos de lluvias persistentes. Estas cantidades mantienen bajo estrecha vigilancia a numerosos ríos y arroyos, algunos de los cuales ya se encuentran en umbrales elevados de alerta por riesgo de desbordamiento.

Uno de los focos de mayor preocupación se sitúa, de nuevo, en la Sierra de Grazalema y su entorno, donde los escenarios actuales apuntan a la posibilidad de acumular hasta 170 litros adicionales en los próximos días. Este dato adquiere especial relevancia por las características geológicas de la zona, dominada por un complejo sistema kárstico.

En este tipo de macizos, el agua se infiltra rápidamente en galerías, simas y cavidades subterráneas. La presión que ejerce el agua acumulada en el interior de estas formaciones puede alcanzar niveles muy elevados tras episodios prolongados de lluvia, generando situaciones difíciles de prever: surgencias repentinas, aumento súbito de caudales o desbordamientos que no siempre guardan una relación directa con lo que se observa a simple vista.

La borrasca Marta y un Atlántico especialmente activo

A este contexto se suma la formación de la borrasca Marta, actualmente en desarrollo en el Atlántico. Según explica Juan Antonio Carazo, CEO de Andalmet, el sistema seguirá una trayectoria similar a la de borrascas recientes, accediendo a la península por el entorno de Portugal. Durante su evolución, 'Marta' experimentará un proceso de ciclogénesis, habitual en este tipo de situaciones, aunque con un matiz relevante.

Al aproximarse a la costa, explica Carazo, la borrasca "podría sufrir una seclusión cálida, un fenómeno que refuerza el sistema de bajas presiones mediante la entrada de aire más templado en niveles bajos". Este proceso puede favorecer la aparición de un denominado “ojo de aguijón”, asociado a rachas de viento muy intensas y a precipitaciones persistentes, con posible impacto en amplias zonas de Andalucía.

Todo ello se enmarca, además, en un contexto atmosférico más amplio, marcado por el muro en el Mar de Noruega, un fenómeno que está alterando la circulación general y facilitando la llegada continuada de borrascas atlánticas hacia el sur de Europa. Este patrón explica, en buena medida, la reiteración de episodios de lluvia sobre la misma franja del territorio.

Sobre el autor

Ezequiel García Barreda

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