Un trágico viaje de estudios: la historia de Mario, el joven que cayó por la escalera de emergencia de un hotel

Los profesores con los que iba lo dejaron solo y enfermo en su habitación. Casi cuatro años después del trágico suceso, los docentes tendrán que declarar por un presunto delito de homicidio por imprudencia profesional grave

Mario, el joven de 17 años que falleció en un viaje de estudios a Bélgica.
Mario, el joven de 17 años que falleció en un viaje de estudios a Bélgica.
14 de abril de 2026 a las 23:16h

Mario Conesa, estudiante zaragozano de 17 años del instituto IES Ítaca, participaba en 2022 en un viaje de estudios a la ciudad belga de Hasselt cuando perdió la vida. El joven viajaba acompañado por dos profesores y otros dos alumnos en una estancia académica organizada desde su centro educativo.

El menor ya había comunicado desde el inicio del viaje que no se encontraba bien, presentando fiebre, dolor de oídos y garganta, además de un intenso malestar general. La única actuación inicial de los docentes fue la administración de un analgésico y la recomendación de que permaneciese en la habitación del hotel, mientras el resto del grupo participaba en actividades programadas.

Desorientación y caída desde la escalera de emergencia

En la noche del suceso, Mario permaneció solo en el alojamiento mientras sus profesores y compañeros acudían a una cena con representantes de otras delegaciones. Las imágenes de seguridad del hotel muestran que el joven salió de la habitación en un estado de evidente desorientación, sin gafas, sin calzado y sin su teléfono móvil, mostrando dificultades para orientarse dentro del edificio.

Las grabaciones recogen cómo intentaba pedir ayuda golpeando puertas de otras habitaciones sin obtener respuesta, hasta que finalmente se produjo la caída por el hueco de la escalera de emergencia desde una altura de tres plantas. El fallecimiento se produjo en el acto, y los docentes regresaron posteriormente al alojamiento, encontrándose con el cuerpo sin vida del joven. 

Investigación judicial y denuncia de la familia

La familia del estudiante, formada por sus padres María del Carmen y Avelino y su hermana Blanca, sostiene que el desenlace podría haberse evitado con una supervisión más cercana. En su relato, denuncian además lo que consideran un “casi total abandono institucional” y aseguran que no recibieron apoyo para la repatriación del cuerpo.

La madre del menor ha afirmado: "Nos escribía diciendo que estaba mal, que se notaba febril y que quería volver a casa. Si alguien se hubiese quedado con él, nada de eso habría pasado." La familia reclama que "solo queremos que se conozca la verdad y se haga justicia”, en un caso que ha derivado en actuaciones judiciales en España. La Audiencia Nacional ha admitido a trámite una querella contra los dos profesores que acompañaban al grupo, quienes serán citados a declarar por un presunto delito de homicidio por imprudencia profesional grave.

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Rubén Guerrero.

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