Toneladas de droga en una macrooperación en Sevilla, Jerez, Huelva y Málaga, con varias AK y subfusiles con silenciador

Policía y Guardia Civil cierran con un balance de 17 detenidos implicados presuntamente en mover 3.370 kilos de hachís y 288 de cocaína

Armas incautadas en el operativo.
17 de abril de 2026 a las 09:45h

Golpe conjunto al narcotráfico en Andalucía de la mano de una operación conjunta de Policía Nacional y Guardia Civil, denominada Itálica 153 Legs/Avant. Este dispositivo se ha cerrado con la desarticulación de una organización criminal dedicada a la adquisición, distribución y venta de sustancias estupefacientes, un balance de 17 detenidos y la incautación de más de 3.500 kilos de droga en una investigación que ha puesto el foco sobre una estructura perfectamente organizada, asentada en la provincia de Sevilla y con ramificaciones operativas en Málaga, Huelva y Cádiz.

El resultado de la operación deja cifras de enorme calado. Los agentes han intervenido un total de 3.370 kilogramos de hachís y 288 kilogramos de cocaína, además de un importante arsenal. Entre el material incautado figuran seis armas de guerra, concretamente cuatro subfusiles Skorpion, que además estaban provistos de cuatro silenciadores, y dos fusiles de asalto AK-47, todos ellos con su correspondiente munición.

Una de las detenciones en la operación conjunta de Policía y Guardia Civil.

Según la Policía y la Guardia Civil, en una nota conuunta, la red criminal logró mover un volumen aproximado de 285 fardos, equivalentes a unos 9.400 kilogramos de hachís, entre los meses de octubre de 2025 y enero de 2026. Es decir, la organización no solo operaba con una infraestructura sólida, sino que había alcanzado una capacidad logística de gran dimensión en un periodo relativamente corto.

Dos investigaciones fundidas en una sola

Las investigaciones de Policía Nacional y Guardia Civil se iniciaron de forma independiente. Sin embargo, la coordinación entre ambos cuerpos permitió fusionar ambas líneas de trabajo, una decisión que resultó clave para avanzar en la identificación de todos los integrantes del grupo y para determinar el papel concreto que desempeñaba cada uno dentro de la estructura criminal. Esa actuación conjunta acabó dibujando con mayor precisión el mapa completo de una red con implantación en varias provincias andaluzas.

La organización tenía su principal base de operaciones en Sevilla, aunque contaba con distintas ramificaciones en Málaga, Huelva y Cádiz. En esos puntos disponía de infraestructuras logísticas destinadas tanto a la ocultación de la droga como a su distribución posterior. Esos espacios eran utilizados como guarderías, para almacenar las sustancias, y como buzones , para facilitar las entregas. Se trataba, por tanto, de una red que combinaba asentamiento territorial, movilidad y una estructura operativa diseñada para sostener el tráfico de estupefacientes.

Las imágenes de la operación conjunta.

El modus operandi del grupo también ha quedado expuesto en el marco de la operación. La organización recurría de forma sistemática a vehículos lanzadera, cuya función era detectar con antelación posibles dispositivos policiales y asegurar así el recorrido del vehículo de carga hasta su destino final. Ese sistema de seguridad formaba parte de una dinámica criminal basada en la vigilancia constante y en la reducción de riesgos durante los traslados de droga.

La investigación se vio condicionada además por la elevada movilidad e itinerancia de los investigados. Esa circunstancia obligó a los agentes a precipitar una primera fase de explotación durante el desarrollo de uno de los transportes ilícitos, los conocidos como “narcoviajes”. La maniobra táctica permitió interceptar de forma simultánea a los objetivos en las provincias de Almería, Murcia y Sevilla, una actuación que resultó determinante para avanzar en el desmantelamiento del grupo.

Dentro del conjunto de aprehensiones realizadas durante la investigación, destacan especialmente dos intervenciones. Una de ellas tuvo lugar en Jerez, donde fueron incautados 500 kilogramos de hachís. La otra se produjo en la provincia de Burgos, con la intervención de 720 kilogramos de la misma sustancia. Ambas operaciones forman parte del volumen total de droga decomisado a lo largo de la investigación.

Con la culminación de estas actuaciones, la organización criminal se da por totalmente desarticulada. Los 17 detenidos ya han sido puestos a disposición de la Autoridad Judicial competente, que ha decretado el ingreso en prisión provisional de doce de ellos. El operativo deja así uno de los golpes más contundentes contra el tráfico de drogas en este ámbito, tanto por el volumen de sustancias intervenidas como por la estructura criminal desmantelada y el arsenal localizado durante la operación.

Sobre el autor

Pablo Fdez. Quintanilla

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