Quedarse sin trabajo sin haber cotizado lo suficiente para cobrar el paro no significa quedarse sin ingresos. El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) mantiene una ayuda específica para quienes no alcanzan los 360 días exigidos para la prestación contributiva, y que en algunos casos permite cobrar hasta 570 euros al mes.
Se trata del subsidio por insuficiencia de cotización, una prestación dirigida a personas que han perdido su empleo de forma involuntaria y que no llegan al mínimo necesario para acceder al paro. Con los últimos cambios, el requisito se ha flexibilizado y ahora puede solicitarse incluso con solo tres meses cotizados, siempre que se cumplan el resto de condiciones.
Esta modificación ha ampliado el número de posibles beneficiarios, ya que antes era necesario haber trabajado al menos seis meses si no se tenían cargas familiares. Con la nueva normativa, basta con acreditar 90 días cotizados para poder pedir la ayuda.
Cuánto dinero paga el SEPE con este subsidio
La cuantía del subsidio no es la misma durante todo el tiempo que se cobra. El importe se calcula en función del IPREM y va bajando por tramos a medida que pasan los meses. Durante el primer periodo, los beneficiarios pueden recibir unos 570 euros mensuales, cantidad que corresponde al 95% del indicador de referencia. En los meses siguientes, el importe baja a unos 540 euros y, en la última fase, se sitúa en torno a los 480 euros.
No todas las personas llegarán a cobrar todos los tramos, ya que la duración depende de lo que se haya cotizado y de si existen responsabilidades familiares. Por ese motivo, hay casos en los que la ayuda solo dura unos meses y otros en los que puede mantenerse durante más tiempo.
Cuánto dura la ayuda según lo que hayas cotizado
El periodo mínimo de este subsidio es de tres meses para quienes han trabajado solo 90 días. A partir de ahí, la duración aumenta progresivamente según el tiempo cotizado antes de quedarse en paro. Sin cargas familiares, lo habitual es que la ayuda dure entre tres y seis meses. Sin embargo, cuando existen hijos u otras responsabilidades económicas, el subsidio puede alargarse bastante más y llegar hasta 21 meses en los casos en los que se ha cotizado medio año.
Además del tiempo trabajado, el SEPE revisa también los ingresos del solicitante. Para poder cobrar la ayuda, las rentas no pueden superar el 75% del salario mínimo, un límite que en 2026 se sitúa en 915,75 euros mensuales.
Antes de solicitar el subsidio, conviene revisar otro detalle importante: solo se tienen en cuenta las cotizaciones que no se hayan utilizado ya para cobrar otra prestación. Por eso, el organismo recomienda comprobar bien los periodos disponibles antes de iniciar el trámite para evitar errores que puedan impedir acceder a la ayuda.
