Las autoridades europeas han ordenado la retirada de un piercing para el ombligo que se comercializaba a través de la plataforma china Temu. Según ha compartido Facua Consumidores en Acción, han detectado una concentración excesiva de cadmio, un metal pesado considerado peligroso para la salud humana.
La alerta ha sido emitida por el Sistema de Alerta Rápida de la Unión Europea para productos no alimentarios peligrosos, conocido como Rapex, que ha puesto el foco en este accesorio tras comprobar que no cumple con la normativa comunitaria vigente.
El producto afectado es un pendiente con un brillante diseñado para colocarse en el ombligo, que incluye además una cadena con pequeños colgantes brillantes que rodea la cintura. Según la información difundida por el sistema europeo, el modelo concreto identificado en la alerta corresponde a la referencia BYYSJ10059. El artículo se vendía envasado en una bolsa de plástico transparente, no llevaba marca visible y su origen exacto no ha podido determinarse.
La notificación de la alerta ha sido realizada por Finlandia, país que detectó el incumplimiento tras los controles correspondientes. A partir de ese aviso, el sistema Rapex ha difundido la advertencia al resto de Estados miembros para evitar que el producto siga circulando en el mercado europeo.
El cadmio, un riesgo inaceptable
El motivo de la retirada es especialmente relevante. El cadmio es perjudicial para la salud humana, ya que se acumula en el organismo, puede provocar daños en los riñones y en los huesos y, además, puede causar cáncer. Por esta razón, la presencia de este metal por encima de los límites permitidos supone un riesgo inaceptable para los consumidores.
Debido a esta circunstancia, el piercing no cumple con el Reglamento Reach (Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de sustancias y mezclas químicas), la normativa europea cuyo objetivo principal es mejorar la protección de la salud humana y del medio ambiente frente a los riesgos derivados de la fabricación, comercialización y uso de sustancias químicas. Esta regulación obliga a las empresas a identificar y gestionar los riesgos asociados a los productos que ponen en el mercado de la Unión Europea.
Como consecuencia directa de esta infracción, se ha ordenado la retirada del producto de manos de los usuarios finales, según ha confirmado el propio sistema Rapex.
