La NASA ha publicado las primeras imágenes tomadas por los astronautas a bordo de la cápsula Orion de la misión Artemis II durante su viaje a la Luna. Se trata de dos fotografías captadas por el comandante de la misión, Reid Wiseman, con su dispositivo personal, una tableta con cámara, y ambas tienen a la Tierra como protagonista.
La primera imagen fue descrita por el centro de control de la misión de la NASA en el Centro Espacial Johnson, en Houston, como un recordatorio de que, sin importar cuán lejos llegue la humanidad, sigue siendo un solo mundo, observando, esperando y aspirando a más. La fotografía refuerza así la dimensión simbólica de una misión que ha vuelto a situar el foco en la exploración lunar.
La segunda instantánea fue tomada desde una de las ventanas de la nave Orion. En ella vuelve a aparecer la Tierra, descrita esta vez como un “punto azul pálido” visto a través de los ojos de la tripulación. Las imágenes, de fuerte carga visual, acompañan además el relato emocional que los astronautas han compartido durante los primeros compases del vuelo.
Una de las primeras fotos publicadas de la misión muestra la Tierra desde la ventana de la nave espacial Orion tras completar la maniobra de inyección translunar el 2 de abril. En esa imagen se pueden observar dos auroras boreales, situadas en la parte superior derecha e inferior izquierda, y también la luz zodiacal, visible en la parte inferior derecha durante el eclipse solar de la Tierra.
Una visión de la Tierra que "nada te prepara" para vivir
Las fotografías encajan con algunos de los comentarios realizados por la especialista de misión Christina Koch durante una transmisión en directo con medios de comunicación en el segundo día de vuelo. La astronauta relató la impresión que le produjo contemplar el planeta desde la nave.
“Tras haber disfrutado de vistas increíbles del planeta Tierra, viéndolo entero a través de la ventana, saber que pronto tendremos vistas similares de la Luna me emociona aún más”, afirmó. “Sabía que eso era lo que veríamos. Pero nada te prepara para la impresionante sensación de ver tu planeta iluminado como si fuera de día y, además, con el resplandor de la Luna por la noche, con el hermoso rayo del atardecer. Y saber que vamos a tener vistas similares de la Luna… Estoy realmente emocionada”.
Durante esa misma conversación, Reid Wiseman explicó que, aproximadamente una hora antes, el Centro de Control de Misión de Houston había reorientado la nave mientras el sol se ponía tras la Tierra. Ese movimiento permitió a la tripulación contemplar una escena que describió como inolvidable. "No sé qué esperábamos ver en ese momento, pero se podía ver el globo entero, de polo a polo. Se veía África, Europa, y si uno se fijaba bien, podía ver la aurora boreal. Fue un momento espectacular que nos dejó a los cuatro sin palabras", señaló el comandante de la misión.
Ventanas sucias, fotos sin parar y una comida aplazada por mirar la Tierra
El entusiasmo de la tripulación ha sido tal que Wiseman comentó también que las ventanas de Orion ya están sucias, precisamente porque todos han pasado mucho tiempo mirando hacia el exterior. De hecho, preguntó por los procedimientos adecuados para poder limpiarlas. Ese detalle refleja hasta qué punto las vistas están marcando el viaje. Los astronautas estuvieron ocupados tomando fotografías durante un momento que incluía su primera comida juntos en el espacio, aunque decidieron aplazarla un poco para seguir observando el paisaje y captar imágenes.
La escena quedó resumida en las palabras del astronauta y especialista de misión de la Agencia Espacial Canadiense, Jeremy Hansen, que describió lo que estaban viendo desde la cápsula. “Estamos disfrutando de una vista preciosa del lado oscuro de la Tierra iluminado por la Luna”, dijo.
“Es fenomenal. Ninguno de nosotros puede almorzar porque estamos pegados a la ventana. Estamos tomando fotos. Reid dijo que ya no aguanta más”, añadió Hansen, en una frase que resume el asombro compartido por la tripulación ante una de las primeras grandes estampas de Artemis II.
Las imágenes difundidas por la NASA y los testimonios de los astronautas dibujan así una misión en la que la emoción, la observación y la dimensión visual del viaje están ocupando un lugar central desde los primeros días. La Tierra, vista desde Orion, se ha convertido por ahora en la gran protagonista antes de que lleguen las esperadas vistas de la Luna.
