Primera muerte en España por consumo de nitazenos: así es la droga, más peligrosa que el fentanilo, que preocupa a Europa

Un joven estudiante de 21 años, la primera víctima mortal relacionada con estos opioides sintéticos que, según los expertos, son hasta 40 veces más potentes que la heroína

España registra la primera víctima mortal por consumo de nitazenos.
09 de abril de 2026 a las 09:15h

Un estudiante de 21 años residente en Navarra se ha convertido en la primera víctima mortal en España vinculada al consumo de nitazenos, unos opioides sintéticos cuya creciente presencia comienza a alarmar a la comunidad científica. La muerte, que tuvo lugar el 2 de agosto de 2024 según ha detallado El País, no había trascendido hasta ahora, lo que sitúa este caso como el primero documentado en el país relacionado con estas sustancias.

El joven había ingresado días antes, en la madrugada del 28 de julio, con un bajo nivel de consciencia y una marcada hipotensión tras consumir por vía nasal una sustancia que le había facilitado un amigo. Durante el traslado en ambulancia fue necesario administrarle hasta tres dosis de naloxona, el antídoto habitual frente a sobredosis de opioides. Ya en el hospital, los médicos tuvieron que suministrar más dosis ante una depresión respiratoria severa, una de las características más peligrosas de los nitazenos.

Una sustancia letal y difícil de detectar 

Tras permanecer cuatro horas en urgencias, el paciente solicitó el alta voluntaria y abandonó el centro con diagnóstico de síndrome opioide. Apenas cinco días después, fue hallado muerto en su domicilio con evidencias de consumo de drogas. El caso fue judicializado, aunque finalmente quedó archivado, sin que se hayan derivado responsabilidades penales.

Los expertos advierten de que los nitazenos pueden ser hasta 40 veces más potentes que el fentanilo o la heroína, lo que los convierte en una amenaza de primer orden. La diferencia entre una dosis que provoca efectos como euforia o somnolencia y otra que resulta letal es mínima, debido a su capacidad para provocar una rápida y profunda depresión respiratoria.

Estas sustancias, que pueden presentarse en polvo, líquido o pastillas, se utilizan con frecuencia para adulterar otras drogas como la heroína, aunque también se han detectado en mezclas con fentanilo, MDMA o cocaína. Esta combinación multiplica su peligrosidad y dificulta que los consumidores sean conscientes de lo que están ingiriendo.

Según advirtió el año pasado la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los países europeos no están suficientemente preparados para afrontar la llegada de los nitazenos. Desde 2019, al menos 20 países de la Unión Europea han detectado estas sustancias y, solo en 2023, se atribuyeron 305 muertes a su consumo en países como Reino Unido, Estonia o Irlanda.

Los especialistas alertan además de un posible infradiagnóstico. "Es posible que los nitazenos y las sustancias similares no se detecten en las pruebas rutinarias de toxicología post mortem en algunos países, por lo que puede que se haya subestimado el número de muertes asociadas", señalan, lo que refuerza la preocupación ante una amenaza emergente que podría estar pasando desapercibida en parte de Europa.

Sobre el autor

Rubén Guerrero

Ver biografía