La plaza de toros de Real Maestranza de Caballería de Sevilla ha vivido este Domingo de Resurrección una de sus tardes más señaladas con la reaparición de Morante de la Puebla, en una corrida que ha contado con la presencia destacada del rey emérito Juan Carlos I.
El monarca, que ha sido recibido con una gran ovación del público, ha asistido acompañado por su hija, la infanta Infanta Elena, ocupando un palco en la Maestranza junto al teniente de la institución, Marcelo Maestre de León.
La expectación era máxima en una jornada que reunía a figuras como el peruano Roca Rey y David de Miranda, en un cartel que ha sido calificado como excepcional.
Una reaparición marcada por la emoción y los homenajes
La llegada de Juan Carlos I a la plaza, poco después de las 18:15 horas, se produjo de forma discreta, accediendo a través de una zona reservada hasta el palco. Sin embargo, su salida al ruedo fue recibida con aplausos, a los que respondió saludando con la mano.
Durante la tarde, el rey emérito se levantó en varias ocasiones, primero al sonar el himno nacional interpretado por la banda de música y posteriormente durante el minuto de silencio en memoria de los toreros Rafael de Paula y Ricardo Ortiz, así como de las víctimas del accidente de tren en Adamuz.
Uno de los momentos más simbólicos llegó cuando Morante de la Puebla le brindó el primer toro de la tarde, gesto que el monarca agradeció desde el palco. No fue el único, ya que Roca Rey y David de Miranda también le dedicaron su primer toro.
Este tipo de homenaje no es nuevo en la relación entre ambos, ya que la última vez que coincidieron en una plaza fue en 2007, cuando el torero también le brindó un toro en Las Ventas.
Regreso a España y ambiente de máxima expectación
La presencia de Juan Carlos I en Sevilla supone su regreso a España desde noviembre del pasado año, cuando acudió a un almuerzo familiar en el Palacio Real de El Pardo con motivo del 50 aniversario de la restauración de la monarquía. El rey emérito, residente en Abu Dabi desde 2019, llegó a Sevilla tras viajar desde Ginebra en un vuelo privado que aterrizó en el aeropuerto de San Pablo.
Antes de acudir a la Maestranza, el monarca mantuvo un encuentro familiar con sus nietos Felipe y Victoria de Marichalar, con quienes se dirigió posteriormente a almorzar al Real Club Pineda junto a la infanta Elena. Durante su estancia, fue recibido con aplausos por algunas personas, e incluso respondió a preguntas de los presentes. A la cuestión de cuándo volvería a España, respondió: “Ya estoy en España”, y ante la sugerencia de que se quedara a vivir, añadió: “Soy un culo inquieto”.
Apoyo institucional a la tauromaquia
Entre los asistentes a la corrida también se encontraba el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, quien destacó la importancia del evento.
Moreno calificó la jornada como una de las de mayor expectación de la temporada y defendió la tauromaquia como parte esencial de la cultura andaluza, señalando que es “casi una obligación” proteger “una tradición, una cultura, una economía ancestral”.
Asimismo, subrayó que Andalucía es “la primera potencia en términos de tauromaquia”, tanto por sus ganaderías como por su impacto cultural y económico.
La tarde en La Maestranza ha estado marcada por el ambiente, la emoción y el protagonismo compartido entre el regreso de Morante y la presencia del rey emérito, consolidándose como una de las citas más destacadas del inicio de la temporada taurina en Sevilla.
