Nueve años después de desaparecer: encuentran restos de huesos "compatibles" con Francisca Cadenas a pocos metros de su casa

La Guardia Civil localiza restos enterrados en una vivienda de Hornachos durante un registro de la UCO y detiende a dos hermanos

Francisca Cadenas desapareció hace nueve años. 2
12 de marzo de 2026 a las 07:01h

La investigación por la desaparición de Francisca Cadenas en Hornachos (Badajoz) ha dado un giro clave casi nueve años después de que se perdiera su rastro. La Guardia Civil ha localizado restos óseos “por el momento sin identificar” durante el registro de una vivienda vinculada al caso, lo que ha provocado la detención de dos hermanos investigados como sospechosos.

El hallazgo se produjo este miércoles en una casa situada en la misma calle donde vivía la desaparecida, a escasos metros del domicilio familiar. Los restos fueron encontrados enterrados bajo el suelo de la vivienda, concretamente en el acceso a la planta superior, después de que los agentes picaran y levantaran el pavimento durante el registro.

El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, confirmó que los restos óseos hallados “son compatibles” con los de Francisca Cadenas, aunque la identificación definitiva aún deberá realizarse mediante análisis forenses.

Quintana destacó el trabajo de la Guardia Civil y de la Unidad Central Operativa (UCO), que ha reactivado el caso y desplegado un importante operativo para esclarecer la desaparición.

Dos hermanos detenidos como sospechosos del caso

Tras el hallazgo, los agentes han procedido a detener a los dos hermanos investigados, que han estado presentes durante el registro de la vivienda. Según se ha informado, ambos no habrían colaborado durante la intervención policial.

El registro ha estado dirigido por la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Villafranca de los Barros, con la participación de casi medio centenar de agentes de distintas unidades de la Guardia Civil.

 

Entre ellas han participado especialistas del Equipo Central de Inspecciones Oculares (ECIO) del Servicio de Criminalística, además de efectivos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas y de la Unidad de Rescate en Montaña, desplegados desde primera hora de la mañana.

Los restos recuperados han sido trasladados al Servicio de Criminalística en Madrid, donde serán analizados para confirmar su identidad.

El abogado de los sospechosos, José Duarte, explicó previamente que sus defendidos estaban siendo investigados por un presunto delito de homicidio en relación con la desaparición.

Una desaparición que conmocionó a Hornachos en 2017

El caso de Francisca Cadenas, de 59 años y madre de tres hijos, conmocionó a la localidad pacense de Hornachos desde la noche del 9 de mayo de 2017, cuando desapareció sin dejar rastro.

Aquella noche, la mujer había acompañado a una pareja amiga hasta su coche tras dejar a la niña a la que cuidaba. El trayecto de regreso a su casa era de apenas 50 metros, y uno de sus hijos la esperaba en la puerta para cenar.

Mi madre voluntariamente nunca se va a ir… mi madre conocía a la persona que la ha hecho desaparecer”, aseguró hace unos días su hijo, Francisco Javier Meneses, en declaraciones a Canal Extremadura.

Durante los primeros días tras la desaparición, la Guardia Civil centró las investigaciones en el entorno cercano, mientras vecinos y autoridades organizaron batidas en la localidad y en zonas rurales cercanas.

Las búsquedas incluyeron viviendas deshabitadas, campos y un pantano próximo, además de la investigación de vehículos sospechosos que fueron posteriormente descartados. Ante la falta de avances, el caso fue archivado en 2019.

La UCO reabrió el caso y reconstruyó los últimos pasos de la víctima

Años después, la Unidad Central Operativa (UCO) decidió reabrir la investigación para revisar todas las pruebas y explorar nuevas líneas de trabajo.

La semana pasada los agentes regresaron a Hornachos para reconstruir de forma técnica los últimos movimientos de Francisca Cadenas, recreando el recorrido de los últimos 50 metros que realizó antes de desaparecer.

Durante esta reconstrucción participaron las cuatro últimas personas que la vieron con vida, lo que permitió revisar de nuevo los escenarios clave de aquella noche.

El avance decisivo llegó durante el registro en la vivienda situada en la calle Nueva, a apenas dos números de la casa de la víctima. Tras examinar el suelo del patio, los agentes descubrieron restos óseos enterrados bajo el pavimento, lo que ha marcado un punto de inflexión en la investigación.

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Francisco Romero

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