Dos sacerdotes, el español Alfonso Avilés y el ecuatoriano Pedro Anzoátegui, han perdido la vida tras intentar rescatar a un monaguillo que se estaba ahogando en una playa en aguas del cantón General Villamil Playas (Ecuador).
El joven, que finalmente sobrevivió gracias a la intervención de las dos víctimas, fue arrastrado por el fuerte oleaje. Los dos sacerdotes se lanzaron al mar, donde acabarían perdiendo la vida. La Arquidiócesis de Guayaquil ha lamentado la tragedia. Los sacerdotes se encontraban junto al monaguillo y otros jóvenes en un retiro espiritual con motivo de la Cuaresma. Unos jóvenes que, tras presenciar el rescate y la muerte de los dos sacerdotes, han quedado totalmente conmocionados tras el trágico suceso.
Natural de Murcia y de 60 años de edad
Alfonso Avilés, de 60 años de edad, era natural de Murcia. Fue ordenado sacerdote en 1990 tras cursar estudios de filosofía y teología. Desde hace nueve años prestaba servicio en la parroquia San Alberto Magno. Pedro Anzoátegui, por su parte, tenía 43 años de edad y fue ordenado sacerdote en 2010.
Quienes conocieron al sacerdote murciano lo recuerdan como un hombre entregado a su feligresía, así como por su personalidad alegre y su capacidad para resolver asuntos en su parroquia. "Hasta el último dio su vida para salvar a otra persona", ha destacado una feligresa tras la muerte del padre Avilés.
Desde la parroquia San Alberto Magno señalaban sobre el sacerdote murciano: "Con más de 30 años de sacerdocio y nueve años de servicio en nuestra parroquia, deja un legado de fe, cercanía y amor por la comunidad".
El obispo de la ciudad ecuatoriana de Daule mostró su pesar tras lo sucedido, destacando que "estamos impactados y es difícil dirigir las palabras en estos momentos. Cuando nuestras palabras humanas no bastan, hay que hacer caso a Dios".
