Mercadona sigue avanzando en la transformación de sus supermercados y ha puesto el foco en una de las secciones más emblemáticas de sus tiendas: la pescadería. La cadena ha decidido sustituir de forma progresiva el formato tradicional de mostrador por un sistema basado en pescado limpio, envasado y listo para llevar, dentro de su nuevo modelo de tienda.
La medida supone un cambio relevante en la experiencia de compra de los clientes habituales de esta sección. Con este movimiento, la compañía deja atrás, de manera paulatina, el esquema clásico de atención en mostrador para dar paso a una fórmula que busca adaptarse a nuevos hábitos de consumo.

Según explica la compañía, el objetivo principal de esta transformación es agilizar la experiencia de compra y mejorar la eficiencia del proceso. La intención es reducir esperas y facilitar una compra más rápida dentro del supermercado.
Mercadona busca reducir esperas y adaptar la compra a nuevos hábitos
La compañía sostiene que este nuevo sistema también permite ofrecer un producto más fresco y mejor conservado, manteniendo la calidad del pescado y facilitando además su preparación en casa. Ese es uno de los argumentos con los que Mercadona enmarca este cambio en una sección especialmente sensible para muchos consumidores.
A partir de ahora, el pescado pasa a venderse en bandejas refrigeradas, con distintos cortes y raciones. El nuevo formato sigue una línea similar a la que la empresa ya ha aplicado en otras secciones, como la carnicería.
Este modelo permite que el cliente elija directamente el producto que desea sin necesidad de pasar por el mostrador ni de solicitar una atención personalizada. El gesto, en la práctica, simplifica el proceso de compra dentro de la tienda.
El cambio en la pescadería no aparece como una decisión aislada, sino como parte de una estrategia más amplia de modernización. Mercadona enmarca esta transformación dentro de un plan con el que busca actualizar el funcionamiento de sus establecimientos.
El pescado se venderá limpio, envasado y listo para llevar
La cadena pretende con ello simplificar la compra, reducir tiempos y optimizar la gestión interna de sus supermercados. El nuevo sistema encaja así en un modelo de tienda orientado a una mayor rapidez operativa y a una organización más eficiente. La desaparición progresiva de la pescadería tradicional marca uno de los cambios más visibles en la evolución reciente de la empresa. Se trata de una transformación en una de las áreas más reconocibles del supermercado, ahora reconvertida a un formato de autoservicio con producto preparado.
Con esta decisión, Mercadona afianza su apuesta por un modelo en el que el pescado llega al cliente ya limpio, envasado y dispuesto para llevar, en una sección concebida para reducir pasos y adaptar la compra al ritmo actual del consumidor.


