A la séptima planta del Hospital Puerta del Mar de Cádiz suben a diario menores trans que se encuentran en un proceso de transición. Es la única unidad pediátrica pública de la provincia que cuenta con un profesional especializado en diversidad de género. Sin embargo, desde hace un mes y medio, el servicio está cerrado. Así lo manifiestan unas 20 familias, de las más de 140 afectadas, a las puertas del centro sanitario.
La Asociación de familias de infancia y juventud trans Chrysallis, con presencia estatal, junto al grupo organizado Familias Luchadoras han entregado una queja formal con firmas tras conocer la salida repentina de Jesús Domínguez Riscart, el endocrino pediátrico especializado en diversidad de género que lleva años atendiendo a sus hijos e hijas.
Un especialista muy reconocido en su ámbito, implicado con el colectivo LGTBIQ+ y con experiencia en el tratamiento de estos niños y niñas menores de 16 años. “En febrero vimos que se estaban cambiando citas y generó mucha preocupación. Escuchamos que Jesús se iba, preguntamos y la secretaría del Hospital lo negó. Pero, a los 10 días, volvimos a escucharlo y ya Jesús lo confirmó. Dio consultas gratis sin cobrar porque no quería dejar tiradas a las familias”, explica Ricardo Baturone, de la asociación Chrysallis.

Según traslada a lavozdelsur.es, estaba contratado durante dos años por el Ministerio. Al finalizar ese contrato, solicitó su continuidad, pero desde la dirección del hospital le comunicaron que no sería renovado y que tampoco se cubriría su plaza mediante bolsa. “Él se ha enterado de que en otras unidades sí se ha hecho así y le ha molestado”, añade.
Las familias hablan de un presunto "desmantelamiento" del servicio. “No es una prioridad del hospital y creemos que la quieren quitar”, sospechan. Además, comparten que para ellos es un perjuicio perder a Jesús, para el que solo tienen buenas palabras.
“No sabemos si va a llegar otro pediatra, ni cuándo, y tememos que no tenga la misma sensibilidad o profesionalidad. Nos consta que ha pasado otras veces”, sostienen desde la asociación. “Vamos a tener que, o buscar un servicio privado, o pedir una derivación al Hospital Virgen del Rocío, que es a donde ahora trabaja Jesús”, dicen.

Según explican, todas las citas previstas para este mes de marzo se han aplazado y a algunos menores que estaban siendo atendidos por el especialista, han sido derivados a la unidad de adultos. “Se están vulnerando los derechos de nuestros hijos e hijas”, señalan.
"Mi hija no puede esperar a los bloqueadores hormonales"
Rocío, de Rota, tenía programada una cita hace un mes, pero se la han cancelado ya dos veces. Ella es madre de un chico trans de 10 años que lleva en la unidad desde los 7. “Mi hija está a punto de empezar con los bloqueadores hormonales y no puede. Estamos un poquito agobiadas”, expresa.


A partir de los 10 años, cuando se suele iniciar la pubertad, estos menores con disforia de género toman bloqueadores hormonales, unos medicamentos que se usan para detener los cambios físicos no deseados. Son reversibles y se suministran bajo una estricta supervisión médica. “Mi hija nació chico y estos bloqueadores le parará el vello facial, el cambio de voz, y hará que no se le desarrolle la nuez”, comenta Rocío.
La menor ya se había hecho los análisis de sangre requeridos e iba a empezar el tratamiento la semana pasada. “Pero me encuentro que estoy sin pediatra ahora mismo. Mi hija no puede esperar más porque en el momento en el que ya se desarrolle, ya no se puede hacer nada y no hay marcha atrás. Si mi hija tuviese siete años ahora mismo, pues no pasa nada, se espera, pero ella está en una edad clave”, sostiene la madre con preocupación.
La mujer asegura que, cuando se enteró de la situación, llamó al Hospital para comprobarlo y que, desde secretaría le comunicaron que la unidad estaba cerrada. Como ella, padres y madres de menores trans han unido sus fuerzas para reclamar una solución.
“Hay muy pocos profesionales formados en esta especialidad porque es algo muy nuevo. Yo estoy intentando que me deriven al Hospital Virgen del Rocío, donde está Jesús. Afortunadamente puedo permitírmelo, pero hay familias que no y me parece injusto. Necesitamos una explicación”, dice Rocío. Desde la puerta del hospital muestran su incertidumbre sobre el futuro de la unidad.
El hospital garantizará la unidad
Según traslada la delegación territorial del SAS a lavozdelsur.es, tras un acuerdo con el Distrito de Atención Primaria Bahía de Cádiz-La Janda, una especialista en Endocrinología Pediátrica y experta en Diversidad de Género en la edad pediátrica ya ha asumido el desarrollo de dicha consulta.
"Ayer se contactó desde el hospital con representantes de la asociación y se les tranquilizó al respecto informando de la cobertura del puesto por la referida profesional. Los representantes de la asociación aseguraron que se trasladaría a los padres y madres pero han acudido hoy al centro, por lo que se les ha vuelto a atender para reiterarles que Puerta del Mar garantiza la continuidad asistencial y seguirá prestando una atención adecuada a los menores y adolescentes trans", sostiene.


