Juan Herrera Guerrero, conocido como el Monje Vidente tras su paso por el programa First Dates, ha sido detenido en Managua (Nicaragua) tras una investigación internacional que le situaba entre los fugitivos españoles más buscados. El Ministerio del Interior ha informado de que la operación se ha desarrollado gracias a la cooperación entre la Policía Nacional, varios países de Centroamérica y el FBI, en un dispositivo que puso fin a su huida tras años fuera de España.
Según la Policía Nacional, Herrera, natural de Puente Genil (Córdoba), figuraba en la lista de los diez prófugos con mayor nivel de peligrosidad. Las autoridades le atribuían una “peligrosidad alta” por su presunta implicación en delitos de corrupción de menores, extorsión y abusos sexuales, cargos que motivaron su inclusión entre los objetivos prioritarios de las fuerzas de seguridad españolas.
Una detención tras años de seguimiento internacional
La localización del fugitivo fue posible después de un seguimiento iniciado en Guatemala y coordinado por la Consejería de Interior de España para Centroamérica, con el apoyo de enlaces policiales en Guatemala y Honduras. La policía nicaragüense procedió a su arresto al constatar que su estancia en el país era irregular, culminando así una operación que el Ministerio del Interior ha enmarcado en la colaboración internacional contra el crimen organizado.
La figura del detenido había saltado a la esfera mediática en abril de 2022 por su participación en First Dates, el programa emitido por Cuatro y presentado por Carlos Sobera. En aquel espacio televisivo se presentó como “vidente, médium, hipnólogo” y llegó a afirmar: “Yo soy vidente, médium, hipnólogo, hago hipnosis, y soy brujo. Yo invoco muertos”, unas declaraciones que convirtieron su intervención en una de las más comentadas del formato.
Del personaje televisivo al historial delictivo
Durante su aparición en First Dates, Herrera relató episodios extravagantes como haber sido “matado en Francia por brujo” y expresó su deseo de encontrar “a una mujer inteligente, culta y que crea en la magia negra”. También aseguró que algunas personas le pedían invocar a personajes históricos y populares: “Algunos me piden que invoque espíritus famosos, como Lola Flores o Franco, y yo lo invoco”. Sus comentarios sobre la cita asignada y su comportamiento en pantalla contribuyeron a reforzar un personaje que llamó la atención del público.
Sin embargo, según la Policía Nacional y el Ministerio del Interior, tras esa imagen pública se ocultaba un historial delictivo grave. En 2010 habría simulado ser agente de la autoridad para retener y cachear a tres menores en la vía pública, momento en el que presuntamente cometió tocamientos sexuales. Junto a otro individuo, estos hechos se integran en un conjunto de acusaciones que podrían acarrear penas de hasta diez años de prisión, además de su presunta vinculación con una red de extorsión sexual a menores activa desde 2003.
