La lucha de una madre para que su hija tenga intérprete de signos en el colegio: "Se están pasando la pelota"

La hija de María José Retamero tiene ocho años y una discapacidad auditiva y motriz del 66%. La familia pidió hace más de un año un profesional a la delegación de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de Sevilla

Una madre lleva más de un año esperando un intérprete de signos para su hija.

María José Retamero lleva más de un año luchando para que su hija de 8 años pueda tener un intérprete de lengua de signos en el colegio San Antonio María Claret de Sevilla

Sin este profesional docente, la pequeña, que tiene una discapacidad auditiva y motriz del 66 por ciento, no puede seguir bien las clases ni aprender en igualdad de condiciones que el resto de niños. 

"Esto es una vergüenza. Aunque tenemos hace meses un dictamen de escolarización donde se reconoce su derecho a un intérprete en el aula, aún no se lo han concedido. El tiempo pasa y ya llevamos más de un año esperando y cuatro meses de este curso sin una solución. No es justo", destaca María José, que ha iniciado una campaña de recogida de firmas en change.org

Esta madre cuenta que el colegio ya reclamó la figura del intérprete. "Nos dijeron que tendríamos que esperar al periodo de alegaciones, pero eso fue el verano pasado y seguimos esperando. Se están pasando la pelota de unos a otros y estamos hartos. Lo que está en juego es la inclusión de mi hija, así que no voy a consentirlo más". 

"Mi hija es una niña con mucha autoestima y muy trabajadora, no voy a permitir que le corten las alas. Y las familias en nuestra situación no podemos perder más y más energía en solicitar los recursos que les corresponden a nuestros hijos. Necesitamos esa energía para atender a nuestros hijos", añade María José, que entiende que "lo que estoy pidiendo no es otra cosa que el derecho de mi hija a tener una educación como todos los demás niños de su edad, algo que está contemplado hasta en nuestra Constitución".

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