La lucha de una abuela de Jerez por recuperar a su nieta: "Nos la han robado con mentiras y no nos la quieren devolver"

María del Carmen Bernal Laynez lleva un año y tres meses sin poder ver a su nieta. "A mi hija la han acusado sin pruebas de abusos sexuales y a mí me niegan la adopción por considerarme permisiva", destaca

La lucha de una abuela de Jerez por recuperar a su nieta: "Nos la han robado con mentiras y no nos la quieren devolver".

Desde el 17 de julio de 2019, María del Carmen Bernal Laynez lleva luchando por recuperar a su nieta. "Ese día, Asuntos Sociales decide llevársela. Una psicóloga y una trabajadora social llegaron a mi casa junto a unos policías vestidos de paisano. Me engañan y me dicen que mi hija tiene que ir a recoger unos papeles. Les comenté que mi hija no estaba y me dijeron que fuera yo a recogerlos. Y me indicaron que si podía llevar a mi nieta, que por entonces tenía tres años y medio. Cuando llegamos a comisaría, que entonces estaba en el Arroyo, me llevé el palo más gordo de mi vida. Se llevaron a mi nieta", cuenta esta abuela jerezana a lavozdelsur.es

María del Carmen siempre ha estado al cuidado de su nieta. Su hija Gabriela, madre de la menor, tuvo problemas en el pasado con el cannabis y con su expareja, padre de la pequeña a pesar de que nunca la reconoció oficialmente en el registro. "Mi hija fue maltratada física y psicológicamente. Ella lo denunció una vez y tuvo una orden de alejamiento, pero decidió volver con él. Eso afectaba a mi nieta en el sentido de que la tenía descuidada en higiene, horarios de alimentación y sueño. Pero desde que nació, siempre me hice cargo de mi nieta. Yo la llevaba a la guardería, al pediatra y a todo lo demás". 

María del Carmen, con unos dibujos que le hizo su nieta.   MANU GARCÍA

La madre de María del Carmen fallece hace cinco años y su padre cae en depresión. Su progenitor también enferma de gravedad y tiene que ocuparse de su cuidado las 24 horas. Esto le impide estar al cien por cien también con su nieta y le pide a Gabriela que se responsabilice más de su hija. "Ahí veo que hay algún descuido porque a mi hija no le importaba acostarse a las dos de la mañana y acostar a la niña a esa hora. Y a lo mejor algunas veces llegaba tarde al colegio o iba con la ropa del día anterior. Yo me estaba dando cuenta de esas cosas, pero por mucho que intentaba convencer a mi hija de que estaba enferma, no me hacía caso. Estaba desesperada porque con mi padre enfermo no podía atender a mi nieta como debía", relata María del Carmen. 

"Estaba desesperada porque con mi padre enfermo no podía atender a mi nieta como debía"

Buscando algo de ayuda, esta abuela de Jerez acudió a los Asuntos Sociales. "Fue algo muy doloroso porque estaba desesperada. Llegué a decir que prefería que mi nieta estuviera con una familia en buenas condiciones que en la situación que estaba viviendo. Evidentemente, son cosas que se dicen porque no encuentras una salida, pero no me imaginaba que me iban a quitar a mi nieta", destaca. 

A partir de aquel día, los Servicios Sociales comenzaron a hacer un seguimiento de la situación familiar. "Cuando van a mi casa, que yo no paraba allí porque vivía en la de mi padre, al que cuidaba, se encuentran a mi hija con el padre de la niña. Había mucha suciedad, todo estaba dejado y la higiene era mala. Sin embargo, yo ni siquiera entraba allí porque una vez anterior me la había encontrado en mala situación y la tuve que arreglar. Mi padre no tardó en fallecer y regresamos a mi casa a finales de junio de hace dos años. Mi hija siempre estaba fuera y yo estaba al cuidado de mi nieta".

"Mi nieta no estaba desamparada. Nunca ha pasado hambre, ni le ha faltado ropa ni amor" 

Y llegó el fatídico 17 de julio. "A mí me dio un ataque de ansiedad en comisaría. No pude despedirme ni siquiera de mi nieta". Los Servicios Sociales argumentaron que la menor se encontraba en situación de desamparo y de desprotección grave. "A mi nieta nunca le ha faltado de nada. Lo único era que su madre no le atendió como Dios manda. Pero mi nieta no estaba desamparada. No pasó nunca hambre, ni le faltó ropa ni amor. No tenía ningún trauma. Si tiene un trauma hoy es porque se lo han ocasionado ellos. Mi nieta era feliz y nos la quitaron. No sabemos lo que les habrán dicho de nosotros, supongo que le habrán comentado que no la queremos o algo parecido. Va a cumplir seis años en unos días y ni siquiera la podemos felicitar. No podemos hacerle un regalo o llevarle una tarta para que sople las velas con nosotros. Es una situación muy triste", detalla María del Carmen, que lleva un año y tres meses sin poder ver a su nieta. 

Con la documentación sobre el caso.   MANU GARCÍA

Acusación de abusos sexuales

Y no puede ver a su nieta porque a su hija Gabriela le quitaron las visitas tras ser acusada de haber abusado sexualmente de su hija. "Citaron a mi hija en Cádiz y le dijeron lo de la denuncia. Salió con un ataque de ansiedad. Mi hija habrá descuidado a mi nieta, pero nunca le ha hecho daño. Mi nieta tenía mucha complicidad conmigo y lo hubiera notado. Le ha visto un forense y la niña no tiene daño ninguno. No tenemos ningún papel que demuestre la grave acusación. Al cortarle las visitas a mi hija, también nos la cortaron a los abuelos. Eso fue en julio del año pasado y hasta un año después no hemos tenido noticias de mi nieta". 

"No tenemos ningún papel que demuestre la grave acusación contra mi hija"

Desde que le quitaron a su hija aquel verano maldito de 2019, Gabriela abrió los ojos y entró en un centro de rehabilitación. Su madre detalla. "A los dos días de que se llevasen a mi nieta, nos citaron en Cádiz. Mi hija aceptó ir a un centro y nos dijeron que estuviéramos tranquilos, que si había cosas positivas en un futuro nos devolverían a la niña. Mi nieta se agarró a mis brazos gritando que no me fuera. También nos comentaron que los abuelos, si queríamos, podíamos echar la solicitud de adopción". 

Y así hizo María del Carmen. Entregó todos los papeles, su hija se rehabilitó y empezó a colaborar como voluntaria en Afanas. Al poco tiempo encontró trabajo en un asador de pollos, donde lleva trabajando algo más de un año. Sin embargo, ni ella ni su madre han podido recuperar a la menor. Y, lo más sorprendente, es el argumento con el que han rechazado la petición de adopción que realizó su abuela. "Me hicieron entrevistas y estuvieron una vez en mi casa. Y tras elaborar sus informes me dicen que no soy idónea porque soy una madre permisiva. Les pregunté que en qué se basan y me dicen que mi hija se fue a Canarias y yo la dejé. Ella se fue a Canarias con 18 años. A mí no me hizo gracia, pero era mayor de edad y no podía retenerla. Les digo que voy a recurrir y me indican que cuando reciba la carta con la resolución en diez días. Eso fue en enero y todavía no he recibido la carta". 

María del Carmen no pierde la esperanza.   MANU GARCÍA

"Me dicen que no soy idónea para adoptar a mi nieta porque soy una madre permisiva"

Ahora, esta incansable luchadora ha solicitado a la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación que le entreguen la resolución sobre la declaración de idoneidad y que le notifiquen la resolución de las visitas que "fueron suspendidas por ustedes de manera unilateral y sin ningún tipo de formalismo ni comunicación". 

María del Carmen sabe que se enfrenta a un proceso largo, pero no pierde la esperanza. "Hay pocas familias que han recuperado a sus hijos y a sus nietos. No voy a perder mis ganas de luchar. No me voy a rendir jamás mientras viva. Mi hija lo tiene muy complicado porque se tiene que limpiar el nombre de lo que le han tachado. Yo quiero recuperar a mi nieta, quiero su custodia y criarla como hice desde el primer momento". 

"Quiero recuperar a mi nieta y no me voy a rendir jamás mientras viva"

Esta abuela jerezana entiende que el caso de su nieta es uno más de los niños secuestrados por las administraciones públicas. "Es un robo. Hay subvenciones bastante altas para que ellos puedan vivir de robarnos a nuestros hijos y nietos. No hay informes que demuestren que yo no soy idónea para cuidar a mi hijo. No hay nada de nada. Ni está nada claro que mi hija haya abusado de su hija. Todo esto es mentira. Hay muchísimas mentiras aquí por medio. Lo único que han querido es llevarse a la niña y no devolverla a su familia por nada del mundo. Lo más lógico es que si no se lo dan a mi hija por lo que sea, que se la den a su abuela. Tenemos casa y condiciones para que ella pueda vivir bien y conmigo nunca le ha faltado de nada", sentencia. 

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