La huelga general ya tiene fecha. CCOO y UGT han fijado para el próximo miércoles 11 de noviembre el paro de 24 horas con el que pretenden llevar al ámbito laboral las reivindicaciones relacionadas con la vivienda. La convocatoria llega después de las movilizaciones organizadas tras el rechazo en el Congreso de los dos reales decretos leyes de vivienda impulsados por el Gobierno, un escenario que llevó a ambos sindicatos a plantearse cómo incorporar al movimiento sindical a las protestas promovidas junto a organizaciones sociales, vecinales y de inquilinos.
CCOO y UGT ya habían anunciado entonces que reunirían a sus respectivos órganos de dirección para estudiar nuevas medidas. Tras las manifestaciones, ambas organizaciones han decidido dar un paso más y plantear un paro general de 24 horas. La protesta no se limita a reclamar medidas específicas en materia residencial, sino que los sindicatos conectan el problema del acceso a la vivienda con la situación de los trabajadores y con la capacidad de los salarios para afrontar el coste de este bien básico.
En este sentido, las reivindicaciones sobre vivienda quedan vinculadas a la negociación salarial. La propuesta de CCOO y UGT para el VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) contempla subidas de entre el 4% y el 7%, junto con cláusulas de revisión salarial y otras medidas destinadas a facilitar el acceso a una vivienda. Los sindicatos consideran que la evolución de los salarios debe formar parte de la respuesta a la crisis residencial y reclaman que las condiciones laborales permitan afrontar el coste de la vivienda.
Las demandas
Entre sus demandas figura también un pacto social y político en materia residencial, además de la creación de un parque público permanente de vivienda protegida, límites al precio de los alquileres y la aplicación efectiva de la Ley de Vivienda en todo el territorio. La convocatoria está dirigida tanto a las administraciones que tienen competencias en materia de vivienda como a las organizaciones empresariales, a las que CCOO y UGT reclaman que asuman que los salarios deben permitir a los trabajadores acceder a un bien básico como es la vivienda.
La movilización, por tanto, combina las reivindicaciones laborales con las relacionadas con el acceso a una vivienda. CCOO y UGT sitúan ambas cuestiones dentro de una misma demanda y anuncian que mantendrán la presión mediante la movilización y la negociación colectiva. "Seguiremos en la movilización y en la negociación colectiva hasta que la vivienda deje de ser un privilegio y los salarios permitan vivir con dignidad", concluyen ambos sindicatos.
La huelga general ya tiene fecha. CCOO y UGT han fijado para el próximo miércoles 11 de noviembre el paro de 24 horas con el que pretenden llevar al ámbito laboral las reivindicaciones relacionadas con la vivienda. La convocatoria llega después de las movilizaciones organizadas tras el rechazo en el Congreso de los dos reales decretos leyes de vivienda impulsados por el Gobierno, un escenario que llevó a ambos sindicatos a plantearse cómo incorporar al movimiento sindical a las protestas promovidas junto a organizaciones sociales, vecinales y de inquilinos.
CCOO y UGT ya habían anunciado entonces que reunirían a sus respectivos órganos de dirección para estudiar nuevas medidas. Tras las manifestaciones, ambas organizaciones han decidido dar un paso más y plantear un paro general de 24 horas. La protesta no se limita a reclamar medidas específicas en materia residencial, sino que los sindicatos conectan el problema del acceso a la vivienda con la situación de los trabajadores y con la capacidad de los salarios para afrontar el coste de este bien básico.
En este sentido, las reivindicaciones sobre vivienda quedan vinculadas a la negociación salarial. La propuesta de CCOO y UGT para el VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) contempla subidas de entre el 4% y el 7%, junto con cláusulas de revisión salarial y otras medidas destinadas a facilitar el acceso a una vivienda. Los sindicatos consideran que la evolución de los salarios debe formar parte de la respuesta a la crisis residencial y reclaman que las condiciones laborales permitan afrontar el coste de la vivienda.
Las demandas
Entre sus demandas figura también un pacto social y político en materia residencial, además de la creación de un parque público permanente de vivienda protegida, límites al precio de los alquileres y la aplicación efectiva de la Ley de Vivienda en todo el territorio. La convocatoria está dirigida tanto a las administraciones que tienen competencias en materia de vivienda como a las organizaciones empresariales, a las que CCOO y UGT reclaman que asuman que los salarios deben permitir a los trabajadores acceder a un bien básico como es la vivienda.
La movilización, por tanto, combina las reivindicaciones laborales con las relacionadas con el acceso a una vivienda. CCOO y UGT sitúan ambas cuestiones dentro de una misma demanda y anuncian que mantendrán la presión mediante la movilización y la negociación colectiva. "Seguiremos en la movilización y en la negociación colectiva hasta que la vivienda deje de ser un privilegio y los salarios permitan vivir con dignidad", concluyen ambos sindicatos.
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