Las olvidadas de La Institución: cinco limpiadoras, desamparadas ante el cierre de un colegio público

Con el cierre de este centro en Cádiz, que extrañamente lleva toda la democracia en manos de Diputación, la parte más débil de su comunidad teme verse en la calle a final de mes. "Somos esenciales, pero siempre se rompe la cuerda por las mismas", lamentan

Las trabajadoras, en una de sus concentraciones esta semana a las puertas del colegio gaditano. FOTO: CEDIDA

Ellas también son parte del colegio público La Institución, pero en cambio son las más olvidadas. Cinco trabajadoras fijas discontinuas temen que cuando concluya su contrato a finales de este mes se queden en la calle. Sin más. La preocupación es razonable si se tiene en cuenta que su puesto está en vías de extinción, toda vez que la Diputación de Cádiz comunicó hace unas semanas que el que ahora expira será el último curso escolar en el centro educativo gaditano.

"Los niños serán escolarizados en otros colegios, el personal docente será reubicado, al igual que la ordenanza, pero nosotras, las limpiadoras, nos quedamos en la calle. Siempre se rompe la cuerda por las mismas, por la parte más débil, viéndose como se está viendo que somos un servicio esencial en los tiempos que corren", lamenta a lavozdelsur.es Almudena, que lleva 14 años limpiando un colegio que se lo ha ido comiendo el abandono y la dejadez de las administraciones públicas curso tras curso.

El sueldo de estas mujeres por un trabajo que no llega a cotizar las 30 horas semanales es de "como mucho, 650 euros al mes, con antigüedad y con todas las cosas", pero ahora viven angustiadas porque tienen sobrados motivos para pensar que en septiembre no vuelvan a sus puestos. "Con un poco de voluntad e interés esto se podría resolver, pero no han tenido sensibilidad ni para dar la cara", expresa con resignación la trabajadora.

Con el cierre de La Institución, alumnado y docentes van a perder su centro de referencia y Cádiz perderá otro colegio público en una ciudad donde la oferta de la privada ya se come el 60% de la escolarización. Pero la situación más dura es la que viven las cinco trabajadoras del servicio de limpieza del centro, trabajadoras de una empresa, Ferronol Facility Service, subcontratada por la Diputación provincial y que tiene otros centros de trabajo en Sevilla y Huelva. Tras el anuncio del cierre del centro, ni Diputación ni la empresa adjudicataria del servicio les han ofrecido explicación ninguna ni información sobre lo que va a pasar con ellas. "Una vez más se evidencia que la externalización y la subcontratación generan precariedad. Y si es empleo feminizado, es doblemente precario", han denunciado desde Anticapitalistas Cádiz, al tiempo que han exigido "garantías para estas trabajadoras".

"Llevamos muchos años denunciando el abandono que tenía el colegio, estábamos viendo que esto iba a ocurrir, e intentamos que nos recolocaran en otro centro de trabajo, pero las posibilidades son ínfimas, y Diputación no dice nada de subrogar estos puestos, que sería lo ideal y lo que esperamos que ocurra, pero no dan pasos, vemos un pasotismo total", insiste Almudena, que recuerda cómo los equipos directivos del colegio "se las ha visto y se las ha deseado para cosas tan simples como tener un paquete de tizas, que tenían que pagar de su bolsillo, o ha llegado el día de Andalucía y han tenido que comprar el pan ellos para poner el desayuno andaluz. Las limpiadoras, imagínate, las que menos importancia tenemos".

Día tras día, estas cinco trabajadoras se seguirán concentrando a las puertas del colegio a la espera de que alguien les comunique una vía de solución o, en el peor de los casos, la sentencia definitiva para sus puestos de trabajo. En Cádiz capital, la tragedia de la educación pública suma seis clausuras en poco más de veinte años. El próximo curso escolar caerá la séptima víctima de esta larga lista. En su día Diputación aseguró que mantendría el colegio, la Junta prometió que relevaría estas instalaciones por unas nuevas fuera de un terreno que ahora, tras cederlo en los 60 del siglo pasado, reclama la Fundación Aramburu Moreno, vinculada con el Obispado de Cádiz. La realidad es que el cierre, salvo al Ayuntamiento y a la comunidad de La Institución, “interesa a todas las partes”, aseguraba recientemente a lavozdelsur.es Ignacio Casado, de CGT.

“Estamos ante la crónica de una muerte anunciada. Diputación ya había ido dejando poco a poco la gestión, la Junta no termina de hacerse cargo, y con la situación de Cádiz, con muy pocos niños y una enseñanza privada enorme, al final lo que va a suponer es que sigan vaciándose colegios públicos en beneficio de la concertada. En definitiva, beneficia a todos menos a la escuela pública". Un daño a la escuela pública y, de forma colateral, a las limpiadoras, las grandes olvidadas y perjudicadas laboralmente en esta triste despedida de La Institución.