Las claves del conflicto en la playa de Mangueta: un hotel "ilegal" y tierras "usurpadas"

El Ayuntamiento de Vejer ordena el cese de actividad del Hotel Trafalgar Polo Club, amparándose en que está construido en suelo no urbanizable de especial protección, en unos terrenos que reclama una empresa de Jimena. Ecologistas y vecinos piden una solución a un problema que se alarga ya demasiado

Una piedra interrumpe el paso a la playa de Mangueta. FOTO: AVV ZAHORA

¿Quién está cavando las zanjas que impiden el acceso a la playa de Mangueta, en Zahora? La pregunta tiene difícil respuesta, aunque todo apunta a la misma dirección. Los vecinos de la pedanía de Barbate alertaron a principios de julio de la aparición de un agujero de cinco metros de ancho y dos de profundidad que les impedía el paso. “Muchos vecinos cada vez tienen más sospechas de quiénes pueden haber sido y es evidente que, si no ha sido la Junta, sería increíble que actuara de este modo, ha tenido que ser algún propietario con intereses en la zona”, apuntaban desde la asociación de vecinos Costa de la Luz de Zahora, hace unos días. A través de este colectivo y de la asociación de comerciantes Surnatura de Zahora y Los Caños se ha iniciado una recogida de firmas dirigida a la delegación territorial de Medio Ambiente en Cádiz y a los ayuntamientos de Vejer y Barbate —ya que se encuentra entre sus términos municipales— para que intercedan ante estas actuaciones.

El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Vejer, Alejandro Manzorro, en declaraciones a lavozdelsur.es, es algo más explícito. “No tenemos constancia de que lo hayan hecho ellos, aunque parece que sí”, dice en referencia a la familia Melgarejo, propietarios del Hotel Trafalgar Polo Club, situado al final del camino, muy cerca de la playa. “Dicen los más viejos del lugar que este es un camino de acceso a unos abrevaderos y descansadero de ganado que recientemente se han transformado en una infraestructura turística y que al parecer puede guardar relación con toda esta polémica”, agrega la asociación de vecinos. Un atestado policial del pasado 10 de julio confirma este extremo: “Yo he hecho la zanja, yo la he hecho, porque éste es camino de drogas, por aquí pasa mucha droga y como algo hay que hacer, porque por desidia de las administraciones no deja de pasar droga por aquí”, señala a quien la Policía Local de Barbate identifica como Gonzalo Melgarejo, uno de los propietarios del hotel, un establecimiento sobre el que pesa una orden de cierre.

El Ayuntamiento de Vejer, consultado por lavozdelsur.es, alega que el negocio carece de licencia y que hace unos días notificó el “cese inmediato de la actividad”, ya que como explica el concejal de Urbanismo, Alejandro Manzorro, “se ha construido irregularmente”. El edil agrega, además, que “la empresa que tiene la titularidad del establecimiento y de unas instalaciones anexas que sirven como club de polo y actividades hípicas tienen tramitados dos proyectos de actuación, uno para la regularización del hotel y otro para el centro hípico”. El Consistorio vejeriego tiene así dos expedientes abiertos sobre este negocio, uno disciplinario notificando el cese de la actividad y otro para tramitar licencias que conduzcan a una regularización del negocio.

El hotel, que se vende en su web como un “club” situado en un “enclave único donde sentir la naturaleza”, es para su propietario, Gonzalo Melgarejo, “una entidad deportiva sin ánimo de lucro para desarrollar el turismo de polo en Vejer”, según describe en una entrevista concedida recientemente a Diario de Cádiz. En la referida entrevista, el empresario, nieto del duque de San Fernando y bisnieto de Roberto Osborne Guezala —bodeguero de El Puerto y fundador de Cruzcampo—, cuenta que ha adquirido una bodega en Vejer y que impulsa el “club de polo” de Mangueta con la idea de “preservar el entorno todavía salvaje que tiene el término municipal de la comarca”.

El hotel de Mangueta, en una imagen de Agaden.

“Mi objetivo no es desarrollar urbanísticamente la zona, ya que es un proyecto de naturaleza y caballos”, agrega Melgarejo, con quien lavozdelsur.es ha intentado contactar sin éxito. Y cuenta: “Compramos una finca situada en la playa de Vejer al enterarnos que el posible comprador quería parcelarla y venderla en trozos pequeños, como habitualmente se ha hecho en la zona. Pedimos un préstamo y hoy es el lugar donde se ubica el Trafalgar Polo Club”. El Grupo Cerejana, de San Pablo de Buceite (Jimena de la Frontera, Cádiz), no está muy de acuerdo con ésta última afirmación. Esta empresa familiar se hizo en septiembre de 2019 con varias fincas ubicadas en Mangueta, comprando un total de 66,5 hectáreas, a las que aun no han podido acceder.

El terreno adquirido por Cerejana era propiedad anteriormente de Demoliciones Técnicas SA (Detecsa), una empresa madrileña dedicada a la rehabilitación que decayó y se extinguió durante la crisis. Detecsa llegó a interponer una demanda a finales de 2018 contra Trafalgar Ligthhouse SL, la sociedad propietaria del hotel, ante el Juzgado de Primera Instancia de Barbate acreditando la propiedad de catorce fincas que habían sido “ocupadas”, mediante la “construcción de una valla y posteriormente edificando en terrenos de nuestra propiedad donde existían unas construcciones, todo ello aprovechando la situación concursal de la demandante”. La demanda, que decayó cuando cambió la propiedad, recogía que 18,5 hectáreas de los terrenos que ocupa Trafalgar Ligthhouse “corresponden a la finca de 166.368 metros propiedad de Detecsa” y que “las construcciones que se encuentran dentro de la finca catastral” son también de la extinta empresa de rehabilitación.

El Grupo Cerejana es el actual propietario de unos terrenos “usurpados”, señalan, por la familia Melgarejo, como destaca un miembro destacado de la empresa contactado por lavozdelsur.es. La propiedad del hotel se ampara en la documentación aportada tras comprar el terreno a la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria), conocido como el banco malo, aunque desde Cerejana señalan que no es legal. El Registro de la Propiedad, consultado por este periódico, recoge la inclusión de “un conjunto agrícola en planta baja, denominado cortijo de Mangueta, formado por un conjunto de naves y vivienda en torno a dos patios centrales”, en una finca adquirida por la familia Melgarejo, donde se ubica actualmente el hotel, y que reclama el Grupo Cerejana. “Hay un hotel ilegal que lleva tres años en nuestra propiedad”, apunta la empresa gaditana, que está preparando toda la documentación pertinente para interponer una demanda que les permita recuperar los terrenos. “No entendemos cómo se permite durante tanto tiempo una actividad ilegal”, expresan desde Cerejana, quien asegura que “han cortado el camino y han hecho pozos ilegales”.

El Ayuntamiento de Vejer, a través del concejal Manzorro, asegura que han actuado “según los procedimientos que marca la legalidad vigente”, ya que sobre el negocio pesa una orden de cese de actividad, sobre la que existe un plazo de alegaciones. El hotel, que lleva varios años en funcionamiento, “se ha establecido en un antiguo cortijo agrícola”, explica Manzorro, “se ha rehabilitado y dispone de nuevo uso”, en lo que constituye “una rehabilitación improcedente, porque no tenía licencia, y por eso tiene un expediente disciplinario”. La Asociación Gaditana para la Defensa y Estudio de la Naturaleza (Agaden)-Ecologistas en Acción lleva desde 2017 alertando de la alegada ilegalidad del negocio, por estar construido en suelo no urbanizable de especial protección por planificación territorial al ser paisaje rural singular de interés territorial.

Coches aparcados en el camino a Mangueta, con zanjas excavadas en sus laterales. FOTO: AVV ZAHORA

La organización ecologista también ha pedido a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía que “investigue los pozos abiertos para el abastecimiento a una balsa de gran capacidad, cuya agua es empleada en el mantenimiento de un campo de polo, así como en las instalaciones de dicho complejo”. Estos pozos, sostiene, “están afectando al acuífero costero de la zona”. “El caos por la costa se está extendiendo cada vez más y está llegando a Mangueta”, critica Vanesa Rivera, presidenta de Agaden-Ecologistas en Acción, quien asegura que desde la asociación se han remitido escritos y se ha solicitado información al Ayuntamiento de Vejer en repetidas ocasiones, sin obtener respuesta. El concejal de Urbanismo, Alejandro Manzorro, asegura por su parte que ha firmado “oficios de traslado de información a varias asociaciones sobre el estado de sendos expedientes”.

Las fincas adquiridas en 2016 por Trafalgar Lighthouse SL y en 2017 por Brora Invest —ambas propiedad de Gonzalo Melgarejo— engloban un total de 46,73 hectáreas ubicadas en Mangueta, aunque están valladas un total de 68,9 hectáreas, 22,1 hectáreas más de las recogidas en el Registro de la Propiedad de Barbate, consultado por lavozdelsur.es. El documento apunta que las dos fincas están afectadas “por las servidumbres de tránsito en 8.580 metros cuadrados y protección en 118.860 metros cuadrados, con las limitaciones que establece la Ley 22/1988 de Costas”, que recoge en su artículo 27 que “la servidumbre de tránsito recaerá sobre una franja de seis metros, medidos tierra adentro a partir del límite interior de la ribera del mar” y que “deberá dejarse permanentemente expedita para el paso público peatonal y para los vehículos de vigilancia y salvamento”.

El Plan de Ordenación del Territorio (POT) de La Janda, aprobado en 2011, recoge en su artículo 60 que “los suelos incluidos en las zonas litorales de interés territorial tendrán la consideración de suelo no urbanizable de especial protección”, como es el caso de Mangueta, donde señala que “fuera de la zona de influencia litoral de los 500 metros estará permitida una instalación hotelera con condiciones constructivas aptas para categoría no inferior a cuatro estrellas”, algo que no se cumpliría en este caso. Todo ello contrasta con los “proyectos que no dañen al paisaje y sean compatibles con el turismo de calidad” de los que hablaba Gonzalo Melgarejo en la citada entrevista, donde pedía al Ayuntamiento de Vejer que “ordene la zona costera de El Palmar, que es un potencial de riqueza”, ya que “se ha permitido por todos los partidos políticos que han gobernado la construcción desordenada y sin ningún tipo de rigor en el planeamiento”.

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