sociedad

La escalofriante confesión del 'parricida de la mancuerna' tras matar a sus padres

Hace dos años, César Goday, ingeniero forestal de 36 años, sembró el pánico al salir a la calle con un cuchillo de grandes dimensiones y enfrentarse a agentes de la Guardia Civil y la Policía Local. Estuvo atrincherado durante tres horas en la vivienda familiar

  • El presunto parricida, enfrentándose a un guardia civil en 2024.

Sin camiseta y con una mancuerna ensangrentada. Así se encontraron los policías a César Goday, un ingeniero forestal de 36 años, tras matar a su padre, de 72 años, y a su madre, de 69. El propio padre había llamado al 091 alertando de que su hijo lo quería matar. Vecinos incluso han relatado que se escucharon gritos durante el fin de semana y la madrugada del lunes, cuando tuvo lugar el doble crimen.

A la llegada de los efectivos policiales y sanitarios, nada pudieron hacer por las vidas de las víctimas. A pesar de estar ya muertos, Goday seguía golpeando con violencia sus cabezas. Los agentes tuvieron que utilizar una táser para inmovilizarlo. Cuando fue detenido, como detalla El Mundo, el parricida confesó: “Soy un asesino cojonudo, he matado a mis padres”. 

Sembró el pánico hace dos años con un cuchillo de grandes dimensiones

Hace dos años, Goday ya fue detenido por sembrar el pánico tras salir a la calle con un cuchillo de grandes dimensiones, amenazar a varias personas y enfrentarse a la Policía Local y a la Guardia Civil antes de atrincherarse en la vivienda familiar durante tres horas. Por estos hechos, el juez dictaminó prisión provisional, cumpliendo nueve meses en prisión y quedando en libertad a principios de junio de 2025. De prisión salió con la condición de libertad vigilada. Cada 1 y 15 de mes tenía que presentarse en el juzgado más cercano. El juicio por los referidos hechos todavía no se había celebrado.

El presunto homicida estaba diagnosticado como paciente psiquiátrico, habiendo estado ingresado en varias clínicas. Tras haber trabajado en el extranjero, en Austria y República Checa, regresó a casa de sus padres, con los que vivía hasta que les arrebató la vida. 

Sin camiseta y con una mancuerna ensangrentada. Así se encontraron los policías a César Goday, un ingeniero forestal de 36 años, tras matar a su padre, de 72 años, y a su madre, de 69. El propio padre había llamado al 091 alertando de que su hijo lo quería matar. Vecinos incluso han relatado que se escucharon gritos durante el fin de semana y la madrugada del lunes, cuando tuvo lugar el doble crimen.

A la llegada de los efectivos policiales y sanitarios, nada pudieron hacer por las vidas de las víctimas. A pesar de estar ya muertos, Goday seguía golpeando con violencia sus cabezas. Los agentes tuvieron que utilizar una táser para inmovilizarlo. Cuando fue detenido, como detalla El Mundo, el parricida confesó: “Soy un asesino cojonudo, he matado a mis padres”. 

Sembró el pánico hace dos años con un cuchillo de grandes dimensiones

Hace dos años, Goday ya fue detenido por sembrar el pánico tras salir a la calle con un cuchillo de grandes dimensiones, amenazar a varias personas y enfrentarse a la Policía Local y a la Guardia Civil antes de atrincherarse en la vivienda familiar durante tres horas. Por estos hechos, el juez dictaminó prisión provisional, cumpliendo nueve meses en prisión y quedando en libertad a principios de junio de 2025. De prisión salió con la condición de libertad vigilada. Cada 1 y 15 de mes tenía que presentarse en el juzgado más cercano. El juicio por los referidos hechos todavía no se había celebrado.

El presunto homicida estaba diagnosticado como paciente psiquiátrico, habiendo estado ingresado en varias clínicas. Tras haber trabajado en el extranjero, en Austria y República Checa, regresó a casa de sus padres, con los que vivía hasta que les arrebató la vida. 

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