La segunda denuncia por presunta agresión sexual contra el exportavoz de Sumar en el Congreso, Íñigo Errejón, no ha sido ratificada ante la jueza, según confirmaron fuentes de la defensa a laSexta. Esta decisión supone que la investigación abierta hace semanas se encamina hacia su archivo.
El abogado de la presunta víctima, Alfredo Arrién, informó que la mujer no acudió a la citación judicial tras sufrir un ataque de pánico, motivado por la preocupación sobre las posibles consecuencias del proceso y la exposición mediática de su identidad. La denuncia había sido admitida recientemente por el juzgado especializado en violencia sobre la mujer número 12 de Madrid.
Se trata de la segunda denuncia por agresión sexual contra Errejón, después de la presentada por la actriz Elisa Mouliaá por hechos ocurridos en octubre de 2021, que se tramita en otro juzgado. En esta nueva denuncia, el abogado atribuye al exdiputado dos delitos de agresión sexual con violencia, ya que los hechos denunciados se produjeron antes de la entrada en vigor de la ley del ‘solo sí es sí’. La mujer solicitó ser considerada testigo protegida, pero el juzgado rechazó esta solicitud.
Tres episodios
Según el escrito de la denuncia, la presunta víctima relató tres episodios de agresión sexual. El primero habría ocurrido el 16 de octubre de 2021 en el baño de un local de Móstoles, ocho días después de la presunta agresión a Mouliaá. La denunciante acudió al lugar tras aceptar la invitación de Errejón a acompañarle a una fiesta, donde ambos consumieron alcohol y drogas. La denuncia detalla que la mujer fue obligada a mantener relaciones sexuales en varias ocasiones, primero en el local y posteriormente en la vivienda del exdiputado, pese a su negativa a mantener relaciones sin protección.
Tras los hechos, la denunciante relató que sufrió ataques de ansiedad y que inició un tratamiento psicológico. También aseguró que tras un último encuentro con Errejón, en el que percibió un comportamiento controlador y violento, decidió no volver a tener contacto con él. La falta de ratificación de la denuncia ha llevado al caso a un punto de cierre procesal, a la espera de la decisión formal del juzgado sobre su archivo.
