La autopsia de los restos de Francisca Cadenas, desaparecida y asesinada en 2017 en la localidad pacense de Hornachos, ha revelado que la víctima sufrió una violencia extrema antes de morir. Mientras avanzan las investigaciones judiciales, vecinos del municipio se reunieron este domingo para rendirle homenaje y recordarla, en un acto cargado de emoción tras años de incertidumbre sobre su paradero.
La causa judicial ha llevado a prisión provisional sin fianza a dos hermanos que residían cerca de la víctima y que están siendo investigados por el homicidio. Según las diligencias conocidas hasta ahora, uno de ellos ha confesado el crimen y ha exculpado a su hermano. Sin embargo, esta versión forma parte de la estrategia de defensa y ya ha sido puesta en cuestión dentro del proceso judicial que se abre ahora. Los hijos de Francisca Cadenas han señalado que el hallazgo de los restos de su madre supone un cierto consuelo después de años de búsqueda, aunque no elimina el dolor acumulado.
El periodista y presidente de la Fundación Quién sabe dónde global, Paco Lobatón, ha acompañado a la familia durante todo este tiempo. En una entrevista concedida al programa Despierta Andalucía, explicó que la recuperación del cuerpo aporta un alivio limitado para los allegados. Según indicó, ese consuelo se ve empañado por el impacto emocional que supone conocer ahora los detalles de la detención de los sospechosos y las circunstancias del asesinato.
La investigación
Lobatón también se refirió al estado actual de la investigación y al escenario judicial que se abre tras las primeras decisiones del juez. “Si me preguntas por los detalles de la investigación, hay un primer paso importante que es el ingreso en prisión provisional, la incriminación de los dos, aunque hay una estrategia de la defensa. Uno de los hermanos, Julián se ha declarado culpable y ha exculpado a su hermanos. Esto ya ha sido puesto en cuestión y se está iniciando un proceso que va a ser largo y complejo”.
El periodista recordó que la familia ha vivido nueve años marcados por la incertidumbre y que ahora debe afrontar una etapa distinta, marcada por la confirmación de hechos especialmente dolorosos. En este contexto, hizo un llamamiento a la prudencia en el tratamiento informativo del caso. “Tenemos que hacer una reflexión. La prudencia es esencial. Es el tiempo del duelo para las familias y que las instituciones de justicia cumplan su papel al igual que lo han hecho las instancias policiales. Es necesario, de verdad, que no se añada dolor a estas familias, entrando en consideraciones, en la descripción minuciosas que son muy importantes para el procedimiento judicial pero que añaden nada a la comprensión pública y social de lo que ha pasado”, ha dicho.
