Hostelería china con acento andaluz en plena Porvera: "Me considero un jerezano más"

Sumin Chen lleva en Jerez más de un década desde que, con solo 20 años, reabrió el antiguo Bonsai y lo reconvirtió en una cafetería y cervecería

Sumin Chen, en su negocio de Porvera. FOTO: MANU GARCÍA

Hace ya casi doce años que en la calle Porvera, en el centro de Jerez, reina un hostelero chino que habla andaluz. Donde antes estaba el mítico bar Bonsai, con sus billares y salones al fondo, ahora un empresario hostelero asiático está al frente del negocio, tal y como ha sucedido en otros locales emblemáticos del centro de Jerez como la antigua cafetería La Vega. En el caso de Sumin Chen, llegó a España en 1993, con apenas seis añitos, para vivir con sus padres, que regentaban un bar en Guipúzcoa. De allí a Vitoria, de Vitoria a Barcelona, de Barcelona a Torre del Mar, de Torre del Mar a Madrid, y así hasta que en 2008 decidió dejar el negocio de sus padres para levantar el suyo propio en Jerez. Toda una odisea emprendedora hasta abrir su propio establecimiento.

"En aquella época lo normal en mi país era ver cómo muchos padres se centraban tanto en su negocio que dejaban a sus hijos en China para que los abuelos los criaran". Así llegaron los padres de Sumin a España, para dedicarse plenamente a su negocio a principios de los 90. Pocos años más tarde, fueron él y su hermana los que llegaron, siendo unos niños que pronto dejarían el colegio para dedicarse al negocio familiar. A los 14 años ya ayudaba a sus padres en la cafetería que tenían en Mondragón (Guipúzcoa) y, un año más tarde, dejó el instituto cuando cursaba el segundo año.

Sumin Chen, en el encuentro con lavozdelsur.es / FOTO: MANU GARCÍA

"Mis padres son de mentalidad antigua y priorizaron siempre el trabajo", aunque reconoce que no era muy buen estudiante. "Siempre me he dedicado a la hostelería, ya fuera en cafeterías, cervecerías o restaurantes chinos. No me veía estudiando una carrera", dice entre risas. Después de varios años trabajando en el negocio familiar, Sumin decidió dar un paso más y abrir su propio bar en Jerez, cuando tan solo tenía 20 años. "La primera vez que vine a Jerez fue en 2007 para tantear y conocer un poco lo que era la ciudad y ya en 2008 cogí el negocio y me quedé, era una oportunidad muy buena que tenía que aprovechar".

Tras más de una década, el emprendedor chino se considera "un jerezano más" y afirma que le encanta la ciudad. “La gente de aquí es muy agradable y tranquila, no me costó nada adaptarme. Venía de Madrid, que es una locura y aquí la vida es mucho más tranquila". Además, afirma que el carácter de los jerezanos le ayudó en su proceso de adaptación a la ciudad, pues venía de unas zonas en la que la gente es mucho más seria. "Aquí rápidamente haces amigos en cualquier momento, la gente es mucho más abierta y simpática".

En la carta, lejos de encontrar platos asiáticos o del típico restaurante chino, destacan las tapas más comunes de nuestra zona. “Trabajamos tapas frías y calientes y, sobre todo, el pescado frito y los montaditos”, comenta un Sumin enamorado de la gastronomía andaluza. De lo que mejor hablan sus clientes, entre ellos la bailaora y maestra María del Mar Moreno, cuya academia de baile linda con el negocio de Sumin Chen, es de la tortilla de patatas y los desayunos.