Un guardia civil abusó de once niños de entre seis y diez años

La Audiencia de Huesca condena al agente por los abusos sexuales cometidos sobre once menores de edad

Imagen de archivo de uno de los agentes del cuerpo de la Guardia Civil.

"La mayor parte de los niños y niñas vienen en coincidir en cuestiones esenciales, tales como que el acusado les daba de forma habitual chucherías y regalos, y que, especialmente a las niñas, las sentaba sobre sus rodillas, las abrazaba, les daba besos o les tocaba la espalda por debajo de la camiseta", recoge la sentencia de la Audiencia de Huesca que condena a un guardia civil a 53 años de cárcel por los abusos sexuales cometidos sobre once niños menores de edad a los que daba clases extraescolares.

Serafín E.C., de 50 años, ha sido condenado a nueve penas de cinco años y un día por otros tantos delitos continuados de abusos sexuales y dos más de cuatro años cada una por abusos sexuales con prevalimiento debido a su autoridad como profesor sobre dos de los menores, según publica la agencia Efe, que ha tenido acceso a la sentencia. 

El condenado, detenido en 2019 tras denunciar los hechos el colegio en el que daba clases, trabajaba como guardia civil en Monzón, una localidad cercana a Barbastro, la localidad donde estaba el centro. El agente abusó de menores de entre seis y diez años.

Gracias a una grabación realizada por una profesora del colegio, que se encontró en una ocasión a menores en el regazo del acusado, se han podido demostrar los abusos. Unas pruebas que la defensa pidió que no se tuvieran en cuenta, pero que la Audiencia de Huesca consideró lícitas, proporcionadas y necesarias para el esclarecimiento de los hechos.

El tribunal también estima el testimonio de los propios menores, que dotan de “solidez” a la acusación formulada, a pesar de que las víctimas "no apreciasen una connotación sexual en la conducta del acusado, dada su edad”.